Un informe de técnicos del Senado brasilero indica que Dilma no participó de maniobras fiscales. Una encuesta informa que el 70% desaprueba gestión de Temer.
Martes 28 de junio de 2016 10:56
Técnicos del Senado brasileño relizaron un informe donde se señala que no existen pruebas de que la suspendida presidenta Dilma Rousseff participara en las maniobras fiscales, la base del argumento para la apertura del juicio destituyente, informó la agencia EFE según fuentes oficiales.
El informe de 223 páginas que fue realizado a petición de la defensa de Rousseff, concluye que la mandataria fue responsable de la emisión de una serie de decretos que alteraban los presupuestos sin la pertinente autorización del Congreso. Sin embargo, según una nota divulgada por el Senado, los técnicos del Senado no encontraron pruebas de que Rousseff participara en los atrasos en el pago de créditos a la banca pública, base sobre la cual la oposición golpista justificó un crimen de responsabilidad que permitió la apertura del impeachment.
La acusación que permitió el golpe institucional que llevó a la actual presidencia de Temer, dijo que esas prácticas, que datan de 2014 y se mantuvieron en 2015, dieron lugar a la apertura del juicio político contra Rousseff, quien el pasado 12 de mayo fue suspendida de sus funciones.
El informe será sometido a evaluación, a principios de agosto, al pleno del Senado, que deberá decidir por una mayoría simple de 41 votos entre sus 81 miembros si la causa prosigue. En ese caso la Corte Suprema convocará al pleno de la Cámara Alta para una última sesión, que sería a mediados de agosto.
En esa definitiva instancia, Rousseff será destituida si así lo decide una mayoría calificada de dos tercios de los senadores (54 votos).
La imagen del gobierno de Temer cae fuertemente
Según la última encuesta realizada por el instituto Ipsos señala que el presidente golpista, Michel Temer, tiene una imagen negativa del 70 por ciento. Un caída fuerte impulsada por sus medidas de gobierno. El peor registro para Temer había sido en febrero pasado y solo llegaba al 61% de imagen negativa.
Para completar este escenario de crisis política la presidenta suspendida luego del golpe institucional, Dilma Rousseff, es desaprobada por el 75% de los encuestados, consignó el portal Estadao.
En los últimos meses la desaprobación del líder del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) fue aumentando, mientras que la imagen de Dilma registró una recuperación.