El vicegobernador bajó los decibeles de la disputa pero planteó críticas al gobernador. Reconoció que no tienen trato. “Si el Gobernador tiene interés, se juntará con el vicegobernador; y si no, no lo hará”, sostuvo.
Viernes 26 de marzo de 2021 00:00
La Legislatura tucumana se llevó todas las miradas este jueves ya que se reunió por primera vez luego de que la elección del ombudsman blanquee la interna entre Juan Manzur y Osvaldo Jaldo. La pelea entre el gobernador y su vice terminó con la división en dos del bloque de legisladores oficialistas. La expectativa aumentó porque fue el regreso público de Jaldo tras su internación y aislamiento por coronavirus.
Con diferentes declaraciones, el vicegobernador se enfocó en responder a las críticas sobre poner palos en la rueda al gobierno de Manzur. “Nosotros, bajo ningún punto de vista, vamos a obrar en contra de la gobernabilidad y mucho menos, de nuestro Gobernador. Bajo ningún punto de vista vamos a llevar las diferencias del Partido Justicialista a las instituciones”, fueron algunas de las definiciones de Jaldo, quien llamó a la “cooperación” de todos los bloques.
Jaldo blanqueó ante la prensa que no tiene relación con Manzur. “No tenía trato y hacía tiempo que no conversaba con el Gobernador, producto de la enfermedad, en algún momento nos juntaremos. Tenemos dos años y medio más de gobierno. Si el Gobernador tiene interés, se juntará con el vicegobernador; y si no, no lo hará. Y lo mismo pasará con el Vicegobernador”, afirmó.
La crítica de los manzuristas también tiene como objetivo presentar a Jaldo, en la provincia y nacionalmente, como un díscolo “desleal” también con la gestión de Alberto Fernández. Las idas y vueltas por la ley de biocombustibles, el último punto del temario, parecía ser el asunto que los manzuristas aprovecharían para golpear a Jaldo y mostrarlo enfrentado frente a las promesas presidenciales. Atentos a la jugada, el jaldismo envío de nuevo a comisión la declaración que reclamaba la prórroga de la ley que los industriales exigen. Así, Jaldo evitó dar un paso en falso.
A pesar de bajar los decibeles, Jaldo planteó críticas a la gestión de Manzur. “La pandemia trae dificultades graves en la salud, económicas, y sociales, ya que Tucumán ya está en el 46% de pobreza. Y lo que es peor, una ola de inseguridad que hasta el momento no se la puede controlar”, apuntó.
En su regreso, Jaldo buscó establecer una distinción entre su rol institucional y su papel en la interna peronista. Hacia la interna del PJ, Jaldo sostuvo que cuando estuvo internado “muchos compañeros salieron a hacer declaraciones fuera de lugar totalmente” y advirtió que “seguramente, con esos compañeros hablaremos y les responderemos”.
Jaldo regresó a la arena pública con un tono conciliador pero decidido a marcar territorio en la Legislatura y sus diferencias con Manzur. Su bloque de legisladores perdió la mayoría automática, por lo que se ve obligado a oscilar entre la discreción de la lapicera y el acuerdo con adversarios.