¿Cómo se calcula el haber jubilatorio? ¿Con cuánto nos vamos a jubilar después de una vida de trabajo? La pirámide achatada del sistema previsional argentino y la pelea histórica por el 82 % móvil. Explainer económico de los jueves en #SeTeníaQueDecir.
La pirámide de ingresos previsionales en la Argentina está achatada. Eso significa que una gran mayoría que está en la base de las jubilaciones, percibe el haber mínimo de $ 16.864.05 o similar. La jubilación máxima es de $ 118.044 pero hay jubilaciones que superan esa máxima, como la de los jueces, que tienen privilegios y pueden llegar a cobrar más de 700 mil pesos.
Entonces, ¿cómo se calcula el haber jubilatorio?
Vamos a referirnos sólo los trabajadores y jubilados que están comprendidos en el SIPA, (Sistema Integrado Previsional Argentina), que son algo más de 6 millones de jubilados (quedará para otro análisis las jubilaciones de regímenes provinciales, municipales o especiales distintos). La jubilación del SIPA se calcula como una proporción del salario más una suma fija.
Hay que distinguir lo que denomina “haber inicial”, que es la primera jubilación que te dan, de la movilidad previsional posterior, ya que luego de ello se van aplicando aumentos trimestrales, en teoría, para evitar que esa jubilación pierda poder adquisitivo en el tiempo.
Entonces, en ese haber inicial que se calcula al momento de jubilarse, se toma el 45 % del promedio de tu salario en los últimos 10 años (120 remuneraciones previas). Más específicamente te corresponde por ley un 1,5 % por año de aporte, que como son de mínima 30 años, da 45 %.
Por ejemplo, supongamos el caso de un trabajador que está a punto de jubilarse y tenía en mayo un salario de 50 mil pesos.
Pero el promedio de sus últimos 10 años de salario (en forma actualizada, porque no es lo mismo lo que ganabas en 2010 que ahora) podría ser menor (en general sucede por las trayectorias laborales) por ejemplo, de 40 mil pesos brutos. Lo primero que se hace entonces es aplicar el 45 % a esos 40 mil pesos, lo que da 18 mil pesos.
A eso, se agrega una suma fija que se llama PBU (Prestación Básica Universal), que ahora en junio es de $ 7.215,18. En total, entonces, esta persona que se está jubilando ahora cobraría $ 25.215,18, que representa sólo el 63 % de los últimos 10 años de salario. Pero respecto del sueldo que venía teniendo que era de 50 mil, los 25 mil pesos y monedas de jubilación es el 50 % de su sueldo.
Ahí tenés calculada tu primera jubilación, o “haber inicial”, de 25 mil pesos.
Para monotributistas y trabajadoras de casas particulares no se les calcula este haber inicial en función de su salario porque tienen condiciones distintas al tener bajos aportes. Directamente al jubilarse van a la mínima, que es hoy de $ 16.864,05.
¿Cómo se ajustan los haberes en el tiempo?
Por otra parte están los aumentos cada 3 meses que se llaman movilidad previsional y muchos la conocen bien porque fue el debate importante a fines de 2017 cuando aplicaron un cambio en la fórmula de actualización para realizar un ajuste.
También la movilidad previsional es noticia hoy porque está suspendida su aplicación por Alberto Fernández y el Congreso desde la sanción de la Ley de Solidaridad en diciembre del año pasado, y se prorrogó por 6 meses más. En lugar de ser una fórmula automática que en su última versión se ajustaba por inflación y una parte por salarios (70%-30%), hay aumentos discrecionales por decreto.
Pero esa movilidad no venía preservando los haberes frente a la inflación. En los últimos 4 años las jubilaciones de Anses perdieron unos 20 puntos de poder adquisitivo. Cuando iban a empezar a recuperar un poco este año, porque vienen con un rezago de 6 meses frente al aumento de precios, se suspendió la movilidad.
¿Qué pasa para los que no llegan a cumplir con los requisitos para jubilarse?
Ese es el punto: el régimen es altamente excluyente. La ley actual, Ley 24.241 que viene del menemismo, exige que tengamos 30 años de aportes al sistema. Es decir, 30 años de estar en blanco. Cosa que es imposible de cumplir para una mayoría de trabajadores: ¿por qué? por las altas tasas de informalidad laboral. Los empleadores para ahorrarse plata no registran a un tercio de los asalariados.
También influyen los períodos de desempleo. Y en especial para muchas mujeres que son amas de casa, mal llamadas “inactivas”, pero no se les reconoce el trabajo doméstico.
La respuesta para todas estas trabajadores que llegaban a la edad de jubilación, fue otorgar moratorias en el 2005 y el 2014 durante los gobiernos kirchneristas, que en definitiva significaba una jubilación en la mínima.
Después con Macri se votó una pensión universal que es un 80 % de la mínima, o sea, más baja aún.
La gran mayoría de las jubilaciones de Anses no llega a los $ 45.000 que es la Canasta mínima del Jubilado elaborada por la defensoría de la tercera Edad.
Por la conquista histórica del 82 % móvil
Por eso, uno de los reclamos históricos de los jubilados no sólo es que se aumente la mínima para que alcance para vivir, sino tb que se reconozca el 82 % móvil del salario en actividad para evitar que primero con el cálculo del haber inicial, y después con los ajustes a la movilidad, se recorten las jubilaciones.
En definitiva, todo el sistema jubilatorio está apoyado en un mercado laboral muy precario. Por eso también es tan importante la pelea de la juventud en contra de la precarización y por sus derechos.