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Red Internacional
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ESCENARIO ELECTORAL. Jujuy: cae la imagen de Gerardo Morales y la izquierda le disputa el segundo lugar al peronismo

Según sondeos de noviembre de la consultora Tendencias la imagen positiva del gobernador de Jujuy cayó 10 puntos desde mayo. Alejandro Vilca del PTS-Frente de Izquierda es el referente opositor que más crece, y le disputa el segundo lugar al peronismo.

Miércoles 12 de diciembre de 2018 11:10

Una encuesta realizada entre el 29 y el 30 de noviembre a 1063 jujeños y jujeñas en condiciones de votar el próximo año arroja malos resultados para el gobernador Gerardo Morales. Si bien los sondeos indican que de hacerse hoy la elección el actual mandatario sería reelecto, lo haría con el 33% de los votos, muy lejos del 58% obtenido por Morales en el 2015. Pero tal vez lo que más preocupe en el Comité radical es la abrupta caída registrada en su imagen, que pasa de un 38,1% de aprobación “positiva” en mayo pasado (con 25,4% “regular” y 30,6% “negativa”) a un 28,1% en noviembre (29,9% “regular” y 36% “negativa”), registrando un retroceso de 10 puntos.

El relativo “desacople” de Morales respecto a la mala imagen del gobierno nacional registrado en los sondeos de mayo parece que ya no funciona, y sumado a los problemas propios de gestión (a los que habría que sumar el fracaso en la venta del Ingenio La Esperanza, posterior a la encuesta) empujaron hacia abajo su imagen.

Por el lado de la oposición, se mantiene la caída del peronismo y el crecimiento de la izquierda. Lo novedoso es que Alejandro Vilca del PTS-Frente de Izquierda (14,6%) se ubica apenas a un 1,3% del candidato del peronismo Guillermo Snopek (15,9%), quien según la encuestadora es el candidato que mejor mide dentro del justicialismo (8,8% de imagen “positiva” y 24,1% “regular”, contra un 4,9% y 16% respectivamente de Rubén Rivarola). Muy por detrás, con el 3,1%, se ubica el actual legislador del Frente Unidos y Organizados, Juan Manuel Esquivel.

Desde el PTS Alejandro Vilca aseguró que “estos números, a un año de haber accedido por primera desde la izquierda a bancas de diputados y concejales en la provincia, muestra el fortalecimiento de una izquierda independiente de todos los partidos de los empresarios, como los radicales y el peronismo. Es el reconocimiento a la coherencia de hacer lo que dijimos en la campaña, como cobrar como un trabajador y el resto donarlo a fondos de lucha y causas sociales, estar en cada movilización, denunciar los acuerdos y componendas dentro de la Legislatura y los concejos, como los recientes tarifazos o los jugosos fondos de bloque que cobran por igual oficialistas y opositores y que sólo nosotros rechazamos cobrar. Ser los que denunciamos el trabajo infantil y la explotación en el tabaco, contra los que son directamente ‘partidos de las tabacaleras’ como el PJ y la UCR. También por presentar proyectos a favor de los trabajadores y los sectores populares, como la anulación de los tarifazos, el pase a planta permanente de estatales y municipales, la prohibición de despidos y suspensiones, el doble aguinaldo y bono de fin de año, que los diputados, concejales y funcionarios ganen como una maestra, contra los cierres de carreras y escuelas, por un plan de emergencia contra la violencia hacia las mujeres, entre muchos otros. Pero lo realmente importante es que este apoyo electoral sirva y esté al servicio del fortalecimiento de una nueva fuerza política, un partido propio de los trabajadores, que recupere los sindicatos, los centros de estudiantes, que se proponga unir a los ocupados con los desocupados, trabajadores y estudiantes con el movimiento de mujeres, para que esta vez la crisis no la paguemos los trabajadores, imponiendo una salida anticapitalista y en beneficio de las mayorías populares. Queremos más diputados y más concejales, pero sabemos que la fuerza de los trabajadores, de las mujeres, de la juventud esta en las calles, en los ingenios, las fábricas, las escuelas, las universidades, los hospitales y en cada lugar de trabajo.”

Preocupaciones y opiniones en Jujuy

Para las y los jujeños la mayor preocupación del momento es la corrupción (34,6%), un dato que muestra que el discurso del “cambio” modificó poco la percepción de la población sobre los dirigentes de los partidos tradicionales, ahora con el peronismo en la “oposición” y el radicalismo en el Gobierno. Como era imaginable, aumentó la preocupación del impacto de la inflación en la economía (23,4%), ubicándola en el segundo lugar en los problemas de los jujeños. La desocupación (19,8%) y la pobreza (14,8%) completan el cuadro, mostrando que los problemas económicos de conjunto son los que más preocupan en la provincia.

Por eso no sorprende que se mantenga el alto rechazo a los tarifazos, con un 64,3% que opina que “son excesivos e injustificables”, un 29,2% que asegura que “son excesivos pero había que hacerlos”, y apenas un 6,5% que sostiene que “no parecen importantes”. Dentro de los responsables de la actual crisis económica, el 49,3% sostiene que la responsabilidad es “del Gobierno de Macri y Cambiemos”, un 33,7% “de la pesada herencia kirchnerista”, un 5,6% “de la economía mundial y problemas externos” y un 11,5% no tiene opinión al respecto.

Un dato que tal vez resulte sorprendente por la campaña de los “pañuelos celestes” y el peso histórico de la Iglesia Católica en la vida de los y, sobre todo, las jujeñas, es que el 39% está a favor de la separación de la Iglesia del Estado, frente a un 32% que está en contra, y un 29% que no tiene una opinión formada sobre el tema.

Elecciones nacionales

Si se realizaran las elecciones a presidente hoy, en la provincia se impondría Cristina Kirchner con el 31% de los votos, sobre un 23,6% de Mauricio Macri. Al tercer lugar con el 15,1% cae abruptamente Sergio Massa, el ganador de la elección presidencial en Jujuy en 2015 (que en esa oportunidad contó con el apoyo de Morales), y lo sigue Nicolás del Caño con el 6,7% de intención de voto.

Si se diera un balotaje entre Cristina Kirchner y Mauricio Macri, la candidata de Unidad Ciudadana se impondría con el 43,5% sobre el de Cambiemos (33,8%), con un 22,7% que asegura no votaría a ninguno de los dos.