En una nueva demostración de adaptación de las burocracias sindicales, la CGT Regional Córdoba llamó a un limitadísimo “plan de lucha”. Los cuerpos orgánicos realizarán un escrache frente a un hipermercado el viernes 19 de este mes. Fuertes cuestionamientos desde la izquierda.
Jueves 11 de febrero de 2016
El 2016 empezó complicado para los trabajadores cordobeses. Ya en diciembre, se produjeron cientos de despidos en las municipalidades de varias localidades del interior, casi todos achacados a la “pesada herencia” que dejaban las gestiones anteriores. El caso más grave se dio en Unquillo, donde se terminó reincorporando a una parte de los 200 empleados que habían sido despedidos pero perdieron su antigüedad. El resto quedó en la calle.
A fines de enero, comenzaron a llegar los telegramas de despido a cientos de trabajadores de la administración provincial, la mayoría en áreas sensibles como el Complejo Esperanza, Violencia Familiar, Lucha contra la Trata y Cultura. Aquí no cabía la excusa de la herencia, ya que el gobernador Schiaretti es del mismo partido que De la Sota. También hubo despidos en reparticiones nacionales como la Secretaría de Agricultura Familiar y, en el día de ayer, en el Registro Nacional de las Personas.
Casi al mismo tiempo, en varias fábricas se dio la misma situación. La metalúrgica Sturam despidió a 3 operarios, la autopartista Valeo echó a un trabajador por motivos antisindicales, RAR cerró sus puertas y los trabajadores no cobran desde noviembre. En Allevard Rejna (ex Ligget) hubo 14 despidos, aunque en este caso se logró la conciliación obligatoria con todos adentro por la gran pelea que dieron los obreros, que siguen reclamando la reincorporación.
Fueron los mismos trabajadores despedidos junto a sus compañeros y familias quienes empezaron a organizarse para luchar contra los ataques. Así se llegó a la movilización del jueves 4 de febrero, en la que participaron la Asamblea de Trabajadores Estatales en Lucha y obreros de RAR, Molinos Minetti, Valeo y la ex Ligget, acompañados de organizaciones sociales y políticas. En la misma se exigió a los sindicatos que se pongan a la cabeza de organizar la lucha contra los despidos y para lograr paritarias que superen la inflación.
Los dirigentes gremiales, que tantas declaraciones habían realizado el año pasado llamando a votar a Scioli para “no perder derechos”, mantuvieron un silencio sepulcral. Hasta ahora.
Declaraciones vacías que esconden una tregua
El día de ayer, como ya fue informado en este medio, la CGT Regional Córdoba se puso las pilas, es decir, emitió un comunicado y realizó una conferencia de prensa para anunciar el tan esperado plan de lucha. El mismo tiene un solo punto: realizar un escrache con los cuerpos orgánicos de los gremios que conforman la Regional frente a un hipermercado, ya que denuncian que los empresarios vienen remarcando los precios sin límites.
El comunicado es, para decirlo de modo elegante, bastante escueto. Denuncia la criminalización a la protesta social, tomando como ejemplo la detención de Milagro Sala. Dicho sea de paso, en ninguna de las acciones realizadas en la provincia para repudiar esa detención se vio a ningún burócrata sindical. Luego reclama paritarias sin techo y el cese de los despidos masivos, aunque no exige ninguna cifra concreta para mantener “el valor adquisitivo de los salarios” ni nombra las distintas luchas que se vienen llevando a cabo. Tampoco dice nada acerca de la nueva ley previsional aprobada el 23 de diciembre pasado, que disminuyó en un 10% los haberes de los jubilados provinciales, ni del Ente de Servicios y Obras Públicas con que el intendente Mestre intenta semiprivatizar la Municipalidad de Córdoba.
Hay que recordar que el presupuesto provincial aprobado el año pasado contempla un aumento para los empleados públicos del 14,5% (tomando la inflación prevista por el Presupuesto Nacional aprobado por el kirchnerismo). Ninguno de los legisladores de extracción gremial lo denunció en ese momento. Ni siquiera José Pihen, secretario general del Sindicato de Empleados Públicos y de la citada CGT Regional Córdoba. La única voz que rechazó el presupuesto de ajuste fue la del PTS en el Frente de Izquierda.
Al día de hoy, sólo el gremio docente comenzó a discutir paritarias con el gobierno. Ninguna de las partes nombró una cifra concreta, pero tanto el Ministro de Educación Walter Grahovac como el secretario de la UEPC, Juan Monserrat manifestaron a los medios que se negociaría por seis meses y que esperan la resolución de la paritaria nacional. Por ahora, los gobiernos de Provincia de Buenos y Capital Federal han ofrecido menos del 25% de aumento, lo cual fue descartada de lleno por los cinco gremios docentes con representación nacional que participan de las negociaciones, que reclaman entre el 35% y 40%. Las paritarias locales se retomarían el 16 de este mes.
Cuestionamientos de la izquierda
Ante esta verdadera entrega de los dirigentes sindicales de la provincia, el PTS en el Frente de Izquierda emitió un comunicado en el que expresa fuertes críticas al limitado "plan de acción". En el comunicado ratifica que se pone a disposición de todas las luchas de los trabajadores, como ya lo viendo haciendo.
Hernán Puddu, quien fuera candidato a diputado nacional por el PTS en el Frente de Izquierda señala ahí que "venimos de una devaluación del 40%, una escalada de precios que corroe el bolsillo de los trabajadores, aumento de tarifas, despidos masivos a nivel estatal y despidos y suspensiones en la industria en este marco, la medida anunciada es una burla hacia los trabajadores. Como vemos la dirigencia sindical se borra en lugar de ponerse frente a un serio plan de lucha hacia un contundente paro nacional”.
A su turno la legisladora por el PTS en el FIT Laura Vilches, señaló: “Frente a los despidos, los aumentos desmedidos de precios y los tarifazos, Jose Pihen, titular del SEP, secretario general de la CGT Córdoba y legislador oficialista por UPC sigue manteniendo la tregua con el gobierno provincial y su alianza con la CEOcracia macrista por eso propone esta brutal entrega disfrazada de lucha, convocando a un acto con los cuerpos orgánicos frente a un centro comercial en lugar de organizar la fuerza de los trabajadores contra el ajuste en curso. Desde el PTS en el Frente de Izquierda nos proponemos organizar la resistencia de los trabajadores, las mujeres y la juventud apoyando todas y cada una de las luchas contra los despidos, por recuperar los salarios y contra la criminalización de la protesta, en el Congreso, las legislaturas y en las calles”.