Luego de semanas de una intensa campaña en cada escuela, en el sindicato docente, en las calles, en las fábricas, en los terciarios y la UNLaM, y hasta en los partidos de fútbol femenino, llegó el día.

Gabriela Vera Ibañez Docente | Suteba La Matanza
Viernes 5 de junio de 2015
Miles de mujeres de La Matanza se movilizaron hasta la Capital para sumarse al grito de #NiUnaMenos. También hubo autoconvocatorias en Virrey del Pino, González Catán, Ramos Mejía y San Justo. Un hecho inédito en el distrito.
Jóvenes estudiantes, madres, amas de casa, peluqueras, trabajadoras precarizadas, de fábrica, de servicios, muchas de ellas que mientras viajaban comentaban que era la primera vez que iban al Congreso Nacional. Y al frente de todas esas mujeres del distrito, una mención particular merece la masiva participación de las docentes de las escuelas públicas, que junto con su sindicato recuperado, el SUTEBA La Matanza, marcaron un nuevo hito en la construcción de un sindicato no corporativo que organiza y abre sus puertas a las mujeres de la zona para colaborar en su organización.
Centenares de docentes, secundarias, madres e hijas se hicieron presentes para participar de la convocatoria de #NiUnaMenos, colmando los micros del Suteba La Matanza que salieron desde el Km. 40 de Virrey del Pino, González Catán, Laferrere, San Justo, Rafael Castillo, Isidro Casanova. Mención aparte merece el micro de la secundaria 8 de Ciudad Evita, donde estudiaba Karen, quien hace un mes fue víctima de un femicidio. Docentes de su escuela, sus amigas y familiares participaron junto al SUTEBA distrital de la convocatoria.
Importantes delegaciones de maestras, quienes llegaban con sus carteles, como las docentes de E.P.59 de Casanova, se hicieron presentes, diciendo: “¡Basta de violencia hacia las mujeres!”. También se destacaron las secundarias de la 23 de Laferrere, junto a estudiantes de la 62, 82, 32 y 25, entre otras, identificadas con su bandera lila, y participaron con sus profes pero también con sus madres y familiares.
Un verdadero ejemplo de cómo organizarse y ser parte de una causa tan sentida, pero con el sindicato recuperado al frente, que a través de la Secretaría de la Mujer y Géneros organizó más de 10 micros y autos, llegando previamente a cada escuela para que de esta jornada no haya nadie sin participar, poniendo a disposición todas sus fuerzas. La organización de mujeres Pan y Rosas, como parte de la dirección del sindicato y la Secretaria, jugó un rol central en poner todos sus recursos a disposición de que puedan participar masivamente las mujeres de La Matanza.
Fueron miles transmitiendo la voz de muchas que ya no están y las que dicen “basta de tanta violencia”, denunciando a los gobiernos, a la justicia y a la Iglesia, como parte del bloque de izquierda, integrado por las organizaciones del Frente de Izquierda, los Sutebas combativos y amplios sectores de mujeres. En todas las instancias se difundió el proyecto presentado por el diputado nacional del PTS/Frente de Izquierda, Nicolás del Caño, para que se declare la Emergencia nacional por violencia hacia las mujeres. El apoyo es masivo.
Desde el I.S.F.D. N°82 también desde las semanas previas se venía viendo un clima de mucho interés por la convocatoria de #NiUnaMenos. Con ese clima llegó el 3J y más de 130 estudiantes se movilizaron hacia la colmada plaza Congreso una tanda en 2 micros llenos y otro grupo por sus propios medios. Se pudo notar un gran entusiasmo, con carteles, prendedores con imágenes e inscripciones, banderas, entre las cuales se destacaba una de Pan y Rosas que decía: “Si nos tocan a una, nos organizamos miles” con una importante delegación de estudiantes del profesorado con familiares y amigos.
En la Universidad Nacional de La Matanza, caballito de batalla del intendente Fernando Espinoza, el centro de estudiantes que está alineado con el PJ local intentó lavarse la cara convocando a la concentración, teniendo en cuenta que son los que junto con el rector Daniel Martínez realizan eventos con la Iglesia retrógrada al darle espacio y hacer misas en nombre de los estudiantes, y también son los que pusieron a la maldita policía en las aulas, la misma institución que es la principal cómplice de las redes de trata. Las estudiantes de Pan y Rosas UNLaM vienen rompiendo ese corset que quiere imponer el PJ, y esta vez participaron con una delegación de la universidad al grito fuerte de #NiUnaMenos, dentro del bloque de organizaciones de izquierda.
Mujeres trabajadoras y jóvenes de los barrios de La Matanza, con sus amigas e hijos, también se hicieron presentes. Pidiendo permiso para salir antes de las fábricas o a las apuradas luego de la extenuante jornada de trabajo, había que llegar como sea, para gritar con las cientos miles #NiUnaMenos. Y si, luego de semanas de debate y campañas de fotos, entre trabajadoras y trabajadores del plástico, gráficas, jaboneros, camioneros, de la UOM y del SMATA, entre amigas y amigos del barrio, había que estar con nuestros pañuelos violetas y así fue. “Ya no será igual, ahora saben la fuerza que tenemos las mujeres si salimos a la calle, ahora pudo verse que hay un camino para hacer realidad que ¡Si tocan a una nos organizamos miles!”, decían a la vuelta de la marcha. “Ojala esto marque un antes y un después....” o “Después de estar paralizada por todo lo que estaba viviendo pensé: nosotras estamos acá vivas tenemos que seguir haciendo algo más por las que no están y para que no falte ni una más”. “El entusiasmo de vernos juntas mostró que: ¡sí, se puede!”. Y reflexionaban: “Por eso ahora vamos por más, vamos por unirnos y organizarnos con nuestras compañeras de trabajo, con nuestros compañeros varones que marcharon codo a codo, nuestras amigas y amigos del barrio de La Matanza, para conquistar todos nuestros derechos, y seguir esta pelea que empezamos contra todas las formas de violencia contra las mujeres.”
Las mujeres de los barrios con sus grupos de amigas también fueron parte de esta enorme convocatoria que desbordó a todas. El equipo de fútbol femenino de Casanova, bautizado “NiUnaMenos”, estuvo presente, junto a mujeres de Rafael Castillo.
El I.S.F.D. N° 88 también dijo presente. Propuesto en la asamblea de delegados, votado y llevado a todos los cursos, fue un enorme trabajo previo de muchos y muchas estudiantes que confluimos en la idea de que no podíamos quedarnos afuera de esta convocatoria. “Votamos adherir y luego fuimos por más: tenemos que marchar como instituto. Hicimos nuestra propia bandera y carteles, en diferentes puntos de encuentro del cual luego confluimos en el obelisco con una importante delegación, a lo que se sumaron docentes. Todos marchando con una sola voz: ni una menos, basta de violencia hacia las mujeres, nosotras nos organizamos”, decían las estudiantes.
La agrupación de mujeres Pan y Rosas de La Matanza, impulsada por el PTS en el Frente de Izquierda, junto a simpatizantes, amigas, compañeras de trabajo y estudio, vecinas de los barrios, tuvo este último mes una destacada actividad militante por llevar a cada rincón de La Matanza esta campaña. Responsabilizando a los gobiernos, a la justicia y a la Iglesia de la situación que viven millones de mujeres. El 3 de junio fue un verdadero antes y después para la vida de miles de mujeres que empiezan a organizarse por sus derechos, a tener voz propia, a ponerse de pie y proponerse luchar por sus derechos. Estos días redoblaremos nuestros esfuerzos y nuestras energías con todas las compañeras que se suman a nuestra organización para poner en pie un verdadero movimiento de mujeres independiente que pelee por el pan, pero también por las rosas.
Comentarios de las mujeres que participaron:
Gissela, terciario 88: La marcha fue impresionante la cantidad de gente que hubo, banderas, fotos de todas las mujeres maltratadas, violadas, y fallecidas fue muy fuerte ver cómo la gente apoyaba esto fue importantísimo saber que no estamos solas, que si nos tocan a una, nos organizamos miles. No queremos más femicidios esto se tiene que terminar de una vez, tuvimos que movilizarnos todas para que de una buena vez paren con todos estos femicidios contra la mujer, somos mujeres y tienen que respetarnos como tal, no somos un pedazo de carne. RESPETO QUEREMOS! Digamosle BASTA y sigamos apoyando a #Niunamenos.
Cristina, terciario 88: Entre tanta gente no pudimos encontrarnos pero fuimos parte ¡Qué lindo estuvo! Cuanta gente, no lo podía creer, me hubiese gustado estar con el grupo. Para la próxima será, gracias por la buena onda y por decir juntas basta de violencia hacia las mujeres. Los estudiantes del 88 vamos a continuar organizándonos, conformando una comisión de género en el instituto y preparándonos para participar del próximo encuentro nacional de mujeres, este año en Mar del Plata.
Maggi, estudiante Fines2, barrio Peluffo: #NIUNAMENOS, una gran convocatoria .Todos unidos por una causa, la violencia de género y la concientización social, por los derechos de las víctimas, porque estamos cansados de quienes tienen que hacer justicia miren para otro lado. Porque tenemos derechos que no se cumplen. Porque queremos nuevas leyes y por muchas cosas más “Nos Unimos Pese A Nuestras Diferencia". Lo vivido fue emocionante, la unión de las personas,una mezcla de sentimientos que son imposible de explicar.
Romina, Primaria 59, Casanova: El día 3/6 participé de la marcha #Ni Una Menos con mi hija, porque pienso en ella y en el futuro, el futuro de muchas mujeres que estamos indefensas, desprotegidas ante tanta violencia de género, manifestada en cualquier ámbito de la vida, y no sólo la violencia física mata, también la violencia simbólica o psicológica mata, porque mata tus sueños, tus proyectos, tu forma de ser. Me hice presente porque creo firmemente que tenemos que luchar por nuestros derechos, creo que las autoridades no puede hacer oídos sordo a los gritos desesperados de los familiares de las víctimas y el Estado debe actuar para protegernos. Me movilice hasta el lugar porque en el trabajo, la EP 59, circuló la convocatoria de los micros del Sindicato SUTEBA y el PTS. Al llegar al lugar no podía creer la magnitud de tal manifestación, no pude llegar al escenario pero no importaba donde estuvieses, en todas parte había algo que te impactaba, los distintos carteles expresando el dolor, fotografías, representaciones que te hacen vivenciar y ser parte de ese sufrimiento! Fue muy emocionante. Creo que se ejerce violencia desde el estado y sus instituciones cuando no estamos en igualdad de condiciones.
Liliana Acosta, estudiante Trabajo Social, UNLaM: Fui a la movilización, porque considero que es necesario exigirle al estado, política de género, o que se pongan en ejecución las que ya están, ya que no se cumplen. A mi misma me paso hace poco, que hice la denuncia por violencia, le dieron perímetro al padre de mi hija, pero nunca le llegó la notificación a el que no podía acercarse a mi. La movilización me pareció masiva, pienso que la gente expresó su bronca hacia el gobierno por su inacción. El estado y sus instituciones ejercen violencia hacia las mujeres, por ej, el sistema judicial, con sus jueces machistas, ya que por su inacción muchas mujeres que realizaron varias denuncias, terminan siendo asesinadas. Las mujeres estamos muy desprotegidas, en todo sentido. Y somos las que más sufrimos. La no legalización del aborto, es una forma de violentar a la mujer. Y más a la mujer de bajos recursos económicos, ya que son las que no pueden pagar una clínica privada para abortar. El aborto existe, es una realidad, y va a seguir existiendo, y no porque no lo legalicen, va a dejar de existir. Y la consecuencia de no legalizarlo, hace que muchas mujeres de bajos recursos tengan que recurrir a métodos que ponen en riesgo su vida. Y es aún peor porque generalmente, las mujeres que mueren por abortos clandestinos tienen más hijos, los cuales quedarían huérfanos.El gobierno es responsable de la cantidad de mujeres que mueren por año por abortos clandestinos.
Considero una situación de violencia que la iglesia se meta a dar charlas “provida” en la UNLaM. Creo que la mejor manera de arrancar nuestros derechos, es el reclamo y la movilización.
Patricia, secundaria 57: Marcho por mis hijas, por mis alumnas, por todas las mujeres. Creo que el responsable el primer lugar es el Estado, pero después somos todos, como sociedad. Hay muchos que no se dan cuenta de lo que están haciendo. Así que el primer paso es tomar conciencia de este problema.
Myriam, primarias 174: Marcho en defensa de las mujeres. Porque soy mujer. Para que esto se revierta, porque no son sólo los femicidios, que son lo más grave, sino también todos los tipos de maltrato hacia la mujer. Los responsables son los funcionarios, y después parte de la sociedad. Para que se termine hay que sacar leyes que lo enfrenten, partiendo desde la educación.
Soledad, Media 78: Marcho porque en primer lugar soy mujer. Porque estoy en contra de todos los crímenes contra la humanidad, y contra estos en particular. Los responsables son muchos: primero el Estado. Por los femicidios, por la trata. También la sociedad que está enferma de machismo, de poca tolerancia. El Estado tiene que asumir un compromiso para frenar esto. También como sociedad tenemos que tomar conciencia de la profundidad de este problema.
María de los Ángeles, secundaria 78: Marcho en primer lugar por solidarizarme con todas las mujeres que sufrieron y sufren esta violencia. Por las que ya no están. Porque soy mamá y tengo hijas. Y porque yo también la viví. Los responsables somos muchos: de lo que enseñamos o no enseñamos en la casa o en la escuela. Y las políticas públicas que tienen que ya mismo abordar esta situación. Ninguna mujer tiene que pasar nunca más por esto.
Natasha, terciario 88: Marcho porque necesitamos demostrar que quienes sufren el problema de los femicidios, del aborto, de la trata no están solas. Nos están matando, nos están violando, nos están golpeando y la única manera de defendernos que tenemos es organizarnos y exigiendo nuestros derechos. El primer responsable es el gobierno, porque hay leyes que ayudarían pero las desfinancian. Para frenar esto hay que organizarse, en los lugares de trabajo, en los centros de estudiantes. Hay que cambiar las leyes, la cultura de las bromas machistas, la cosificación en la tele. Y la hipocresía. Porque Sofovich se murió, pero sino hubiese puesto un cartelito de #NiUnaMenos como hicieron Berni que te reprime, Tinelli, Milani o el mismo Macri que dice que a nosotras nos gusta que nos griten cosas. La plata del Estado tendría que ir para ayudar a las mujeres, no para la deuda externa.
Marina, Secundaria 26: Hoy vengo a la marcha porque soy mujer, soy madre, y porque como docente me parece muy importante pelear por la igualdad de género, generar un pensamiento crítico en los alumnos. En general diría que la sociedad, pero en particular el Estado. Hay algunas leyes pero no se cumplen. Hay jueces como Piombo que sólo se pudieron sacar por la lucha de los estudiantes. Para que esto cambie tenemos que empezar dejar de callar, perder el miedo. La violencia hacia la mujer no es algo del ámbito privado.
Erica, escuela 508: Marcho por una convicción personal, para encontrarme con las mujeres que no se callan. Es una muy buena oportunidad para juntarnos. Hay una situación social que genera este tipo de violencia. No son individuos sueltos. Lo de hoy es un paso muy importante para que esto se empiece a solucionar.
Lucía, estudiante de historia: Marcho contra toda violencia. No sólo femicidio, sino la agresión verbal, psicológica. En el trabajo que cobremos menos, que no nos dejen cuidar a nuestros hijos si se enferman. Que nos discriminen por nuestro cuerpo. Que tu marido no te deje tener amigos, salir, estudiar. Tengo muchas conocidas que sufren esto, y muchas veces por razones económicas no tienen cómo ni dónde irse. Y muchas veces se toma como natural que ocurra, y de natural no tiene nada.