El jueves 9 se tratará el pedido de licencia alegando "problemas personales", mientras que el pedido de desafuero será en principio rechazado por Frente Renovador y a Unidad Ciudadana.
Lunes 6 de mayo de 2019 09:13
La denuncia por abuso sexual que involucra a Manuel Mosca, figura de confianza de María Eugenia Vidal y que se desenvuelve como presidente de la Cámara de Diputados desde el año 2017, trajo revuelo político no sólo en las internas propias de la alianza Cambiemos. Si bien los primeros trascendidos fueron a partir de una denuncia por extorsión que llevó a cabo el propio Manuel Mosca, rápidamente al testimonio de una joven militante del PRO -con quien el legislador compartiera la campaña en 2015- se sumaron las de otras mujeres.
La denunciante que acudió el 27 de abril a la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema, fue acompañada por Laura Alonso, quien estaba enterada del tema hace meses. Esta denuncia contaría con el apoyo de otros altos funcionarios del PRO a nivel nacional como el Secretario de Cultura, Pablo Avelluto, el Rabino Bergman, el filósofo Alejandro Rozitchner, la diputada Silvia Lospennato, entre otros. Afirman que la joven fue recibida por María Eugenia Vidal, la semana pasada.
El Presidente de la Cámara de Diputados, ante tal situación, decidió llamar a una sesión para el 9 de mayo, que trate su licencia por 60 días y un eventual desafuero que no sería acompañado por el Frente Renovador y Unidad Ciudadana. Cabe mencionar que dentro de Unidad Ciudadana está el Senador provincial Jorge Romero, también denunciado por abuso sexual por una militante de la agrupación, y que a pesar de reconocer “prácticas machistas” en una carta pública, nunca abandonó el recinto.
En reemplazo de Manuel Mosca, asumiría la vicepresidenta Marisol Merquel, quien responde al intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, perteneciente al bloque PJ Unidad y Renovación, uno de los más serviciales del oficialismo que posibilitaron, por ejemplo,la aprobación de la Ley de reforma jubilatoria del Banco Provincia.
Estos sucesos complican todavía más en un momento donde el oficialismo y los sectores dominantes barajan la posibilidad de candidatear a María Eugenia Vidal tras la caída de imagen de Macri y la fuerte crisis que atraviesa el gobierno. Manuel Mosca no sólo es uno de los principales armadores electorales de la Gobernadora, sino que también es esposo de otra alta funcionaria, la Senadora por la Provincia de Buenos Aires, Gladys González, que además bajó su candidatura tras la propia presión del radicalismo. Afectada por “fuego amigo” de los boina blanca, Gonzalez apoyó la candidatura a intendente de Luis Otero en Avellaneda.
En los próximos días se conocerán en profundidad nuevos detalles sobre la salida de Mosca, aunque lo que es difícil de determinar y casi imposible de cerrar es que las fuertes denuncias destapan la impunidad con la que los funcionarios políticos de los distintos partidos burgueses se manejan. Es tristemente célebre y está “institucionalizado” el hecho que en el ámbito de la legislatura se da todo tipo de acoso y abusos por parte de los varones con cargos jerárquicos contra las jóvenes militantes o trabajadoras.