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Red Internacional
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Educación. La escuela pública que no espera, postales de la desidia gubernamental en Cipolletti

Lunes 8 am, mañana fría en la Escuela 45. Como en tantas escuelas de la provincia la comunidad educativa decide organizarse para reclamar porque el edificio no tiene agua, otras, están sin gas y el comedor aún no comienza.

Miércoles 23 de marzo de 2022 14:58

A casi un mes de comenzadas las clases, las problemáticas de las escuelas públicas en la provincia comenzaron a aflorar. El caso paradigmático que la escritora registra es el de la Escuela 45 ubicada en zona de chacras en la ciudad de Cipolletti. Es paradigmático en varios sentidos; por un lado es una de las escuelas más viejas de la zona, el año pasado cumplió 100 años. En el festejo que no fue banquete y menos para los niños y niñas y sus familias; se hicieron presentes funcionarios de las principales carteras gubernamentales de la provincia: Di Tella Intendente, Mercedes J. Tracchia Ministra de Educación, Weretilneck ex Gobernador y actual Senador Nacional, Marcelo Mango ex Ministro de Educación y actual Legislador Provincial, y varios concejales de los distintos signos políticos de la ciudad. La nota distintiva de este suceso que intento relevar como un antecedente de la hipocresía de una casta de funcionarios a los que importa nada la educación pública; fueron los regalos hechos a la escuela. El Intendente le obsequió a la escuela una impresora usada vaya a saber de qué escritorio habrá sido sacada y a qué empleado municipal dejaron en aprietos para resolver su trabajo. El ex gobernador y actual senador Weretilneck obsequió a la escuela unas cortinas, sí, entendió bien, unas cortinas que no son las caras de black out con sistema roller. Y los demás algún sándwich de pebete quizá.

A pocos meses de esa postal electoral, de la miseria misma, está la postal siguiente; la del lunes 21 de marzo, es decir a 19 días de comenzadas las clases, se rompe la bomba del barrio que suministra de agua a la escuela y ya se sabía de esa situación en el mes de febrero y ahí se destapa la olla de 100 años de desidia gubernamental. A todo esto ya habían tenido que suspender las clases al menos en tres oportunidades porque no les habían mandado el camión con agua para suministrar a los tanques. Sí, también leyó bien, todo el funcionamiento de la escuela depende del camión de agua como en la época colonial de los aguateros que abastecían de agua a las casas señoriales.

La bomba del barrio de 4 esquinas se había roto allá por el mes de febrero, de ese tiempo data las primeras actas y registros de que en la escuela no había agua, ni sistema alternativo para abastecerla. La que sigue es la postal de “no sabíamos que la escuela tenía esta problemática” frase que escucharon los padres y madres varias veces el día lunes por distintos funcionarios públicos. El lunes 8 am ante la amenaza de las familias de cortar la ruta 151 que se encuentra frente a la escuela; ruta que mueve un caudal importante de transporte petrolero, se hicieron presentes autoridades municipales y del ente de agua; fueron todos menos la señora funcionaria de educación. A la señora de educación hubo que buscarla a su oficina el día martes, que no quiso dar explicaciones de su inoperancia sólo reiteró que está en contacto con dios y la madre santísima pero faltaría materializar alguno de esos planes que no se conocen. Lo que sí respondió con absoluta firmeza que es imposible que el consejo de educación destine a una obra un millón y medio de pesos que saldría darle autonomía de agua a la escuela.

Plata para la escuela pública y la salud No para el FMI

Hay dos datos interesantes que sirven para mostrar la tendencia de la política educativa del gobierno de JSRN que benefician, a costa del desfinanciamiento de las escuelas públicas de la provincia, y beneficia a todo tipo de instituciones privadas que como sabrá el lector/a, cobra altas matrículas a las familias; los últimos datos denuncian que las matrículas de las escuelas privadas equivale a un alquiler promedio en la zona de vaca muerta. El primer dato tiene que ver con los millones de pesos que el gobierno destina a las instituciones privadas de la provincia y que cubre más del 70% de salarios docentes del total de esas instituciones, o sea financia una parte importante del negocio de empresas educativas que cobran matrículas de 20.000 pesos para arriba.

Según informes del diario Río Negro, en el año 2019, el gobierno destinó 234 millones a subvenciones a escuelas privadas, lo que significaba en ese entonces un incremento en la partida de 104% más que el año anterior. Si se mantiene dicha proporcionalidad hoy 2022 el presupuesto se incrementa en un 300% más que 2019; un número descomunal si se lo compara con el incremento miserable a lo destinado para las escuelas públicas, a las que concurren la mayoría de la población estudiantil en la provincia, algo así como el 70%.

En esta postal que podríamos titular “hay plata para el ámbito privado pero no para el público”, se puede sumar el aporte extra que hizo el gobierno provincial a las mismas instituciones que beneficia ya con los subsidios, pues destinó en el 2021 diez millones de pesos más para salvar las pérdidas que tuvieron las escuelas privadas; en el caso de Cipolletti destinaron casi 1 millón de pesos a colegio religioso mientras se niegan a solucionar la asistencia de algo tan elemental como el agua para la escuela de 4 esquinas.

Este plan no es de ahora, pero lo que sí es seguro, que la situación se va a profundizar, pero no por falta de dinero como nos quieren hacer creer hace años, sino porque sus opciones políticas tanto en la educación, como en la salud y la vivienda, ha sido beneficiar financieramente al sector privado y para pagar el endeudamiento que tanto provincia como nación tomaron para fugar ese mismo dinero a paraísos fiscales.

La comunidad educativa de la Escuela 45 sigue en pie de lucha, porque muchas de esas familias que trabajan en las chacras saben que hay empresas de la fruticultura que están ganando fortunas, al igual que la actividad petrolera. Por eso se encuentran en estado de asamblea permanente y el viernes esperan una respuesta de parte de las autoridades educativas y municipales. Sin agua no hay vida, sin agua no hay escuela, sin escuela no hay educación para nuestros hijos.