ID entrevistó a Pablo Gallo, director ejecutivo del CIPPES (Centro de Investigaciones Participativas en políticas económicas y sociales) sobre el último informe emitido por el Observatorio de Pobreza. En esta segunda parte aborda las diferencias entre la pobreza de los 90 y la actual.
Viernes 7 de noviembre de 2014
ID- ¿Cómo caracterizan desde el Cippes los actuales índices de pobreza
Pablo Gallo- Cuando se habla de pobreza e indigencia desde el gobierno nacional se utiliza el espejo del 2001- 2002, comparado con ese espejo cualquier cosa que pongamos al lado o al frente va a estar mejor. La crisis de ese período significó la peor crisis en términos económicos y sociales en los últimos 50 años. Luego de más de 10 años del actual gobierno no parece justo, por lo menos intelectualmente hablando, comparar un período como el actual de 11 años con el período de crisis. Sería más honesto compararlo con la década pasada, con la década de los 90. Por dos razones muy importantes, la década del 90 estuvo signada por la destrucción del aparato productivo, la pérdida masiva de puestos de trabajo. La década actual se caracteriza por el crecimiento económico, ha crecido a tasa chinas como le gusta decir al gobierno nacional. Sin embargo, dos épocas tan distintas muestran una realidad que es igual en términos sociales: la pobreza. Ese núcleo duro de pobreza que se supo galvanizar en la década de los 90 en un porcentaje que estaba entre el 20 y el 25 % pasó a esta década sin enterarse que había cambiado el discurso político. Lo que se hizo bien en esta década es sacarnos de ese 54% de pobreza que nos dejó la crisis del 2002- 2003. Pero ese fenómeno solo llega hasta el 2007, en ese año se plancha, hay un amesetamiento de la situación social y a partir del 2012 particularmente empieza a crecer, a tal punto empieza a crecer que si nosotros comparamos el porcentaje actual de pobreza en el conurbano bonaerense tenemos en los primeros 5 años de los 90 un 28% de pobreza, en los últimos 5 años de los 90 estaba en el 31%, hoy el porcentaje de pobreza -en el conurbano bonaerense- es del 34%.
ID- ¿Qué significa ese aumento?
Pablo Gallo- Que en términos sociales, actualmente, estamos peor que en la década del 90 y eso es grave por que nos indica que el año 90 nos dejo en la puerta, en la antesala de lo que fue la crisis del 2002. Es importante tener este dato, por cuanto este dato indica que hay condiciones objetivas en el país, que en conjunción con situaciones aleatorias a la cuestión social, por ejemplo un corte de luz, la sustracción del servicio de seguridad por parte de la policía, algo que salga fuera de lo normal y actúe como disparador de chispa; rápidamente puede generar un desmadre social. Entonces, nosotros advertimos que no tenemos que esperar a diciembre para poder lamentar en esos meses que halla pérdida de vidas humanas, que halla daños materiales, que se lastime físicamente a las personas, no tenemos porque llegar a esa situación. Tendríamos que estar tomando hoy las decisiones correctas para poder llegar con las mejores condiciones a fin de año y evidentemente esas decisiones, que son decisiones políticas, de carácter público, poco y nada tienen que ver con la represión a la protesta social que se va a seguir generalizando y solamente puede ser abordada a través de políticas sociales, que sean inclusivas, que tengan que ver con el trabajo. Sino directamente vamos a actuar sobre los hechos y nunca vamos a ir a las causas reales. Se va seguir manteniendo esta situación de inequidad que esta viviendo el país.
ID- En este panorama de profundización de la pobreza ¿Cómo describiría la situación actual de los trabajadores?
Hay un aspecto muy importante que tiene que ver con los trabajadores, la pobreza en los 90 era distinta a la pobreza que existe ahora. En los 90 estaba relacionada directamente a la falta de trabajo, uno llegaba y se mantenía en condiciones de pobreza por que no conseguía trabajo.
Ahora se empieza a verificar pérdidas de empleo, no en formas masivas como en los 90, todavía, esperemos que no sea así. Sí suspensiones masivas. Pero el fenómeno que tiene la pobreza en esta década es que la pobreza está asociada al trabajo. Uno puede estar en condiciones de pobreza siendo un trabajador y para poder indicar esta situación voy a tomar datos oficiales del gobierno que indican que el promedio de salario de un trabajador en blanco, estamos hablando de un trabajador protegido, que tiene el convenio, que tiene posibilidades de discutir salarios en paritarias, esta en torno a los 7 mil pesos. Si a esos trabajadores en blanco le sumamos los trabajadores en negro que son el gran porcentaje en este país, en torno al 35 %, ya ese ingreso promedio no es de 7 mil pesos sino que es de tan sólo 5 mil pesos, datos oficiales estamos diciendo. Nosotros establecemos que la línea de pobreza para una familia está en 6 mil doscientos pesos para el mes de septiembre pasado y ahí es donde está el problema central, hoy por hoy de los trabajadores, en el empobrecimiento de sus propios ingresos. El promedio de los trabajadores en blanco están a menos de 800 pesos de la línea de pobreza y cuando incorporamos a los que están en negro están todos por debajo de la línea de la pobreza. Ahí radica el principal problema de negar la inflación como un destructor de salarios
ID- ¿Cuál es su postura con respecto al impuesto a las ganancias?
Pablo Gallo- Yo tengo una diferencia con el pedido de las grandes centrales sindicales. Hoy las grandes centrales sindicales basan sus pedidos en el aumento del mínimo no imponible y yo lo creo cien por ciento injusto e inconstitucional aplicar el concepto de ganancia al salario o a los haberes jubilatorios. El problema del trabajador en su gran mayoría no es el impuesto a la ganancia, que sí hay que sacarlo,sino que el problema de las grandes mayorías de los trabajadores asalariados o en negro está en la distancia que hoy mantienen con la línea de la pobreza, habría que reconvertir todos los pedidos que se están haciendo y unir estas dos realidades.
Una que afecta a la gran mayoría de los trabajadores y otra que afecta a los trabajadores que cobran entre 15 mil o más de 15 mil pesos que para mi, sinceramente en este momento un ingreso de 15 mil pesos no deja de ser otra cosa que un salario digno.
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Parte I: Uno de cada tres cordobeses vive en situación de pobreza