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Red Internacional
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Salud Chubut. Lago Puelo: ¿Un Hospital sin médicos?

Medios provinciales levantaron la noticia de un cartel en la guardia del nosocomio local que anunciaba la ausencia de personal médico. Amenazan con sumarios, pero el vaciamiento del Hospital es crónico producto del ajuste de Arcioni y el Frente de Todos.

Ulises Crauchuk

Ulises Crauchuk Corresponsal Comarca Andina | @ulisescrauchuk

Miércoles 25 de enero de 2023 10:14

"No hay médico de guardia. Acercarse al Hospital de El Bolsón o El Hoyo" decía un cartel escrito con fibra en la cartelera del Hospital Rural de Lago Puelo en la cordillera del Noroeste Chubutense, este lunes 23 de enero.

Lo cierto es que la noticia que levantó "polémica" y denuncias de sumario al personal, no es novedad para los habitantes locales. Fuentes del Hospital informaron a La Izquierda Diario que los médicos "tienen un convenio por una cantidad de horas semanales. Si hay más horas de guardia que de atención médica, quedan libres". Esto se da en momentos en que SISAP, el principal gremio de la salud pública de la provincia, acata la conciliación obligatoria dictada por la secretaría de Trabajo previo al aumento por decreto del 38% dispuesto por el gobierno de Arcioni.

El vaciamiento del Hospital, que vio pasar la ejecución de dos presupuestos para su ampliación sin que se cambiara ni una sabana en los últimos años, que enfrenta una investigación por la contratación de los "tabiques de durlock" con que se cerró un área de atención durante la pandemia, es crónica.

El hall de la guardia se inunda cada vez que llueve, como sucedió con la tormenta acaecida este mismo lunes. El área de internación se sostiene gracias al trabajo del personal, no hay especialistas y escasean los generalistas, incluso. Sin datos estadísticos que puedan respaldarlo ya que no se conocen los resultados del último censo, la población de Lago Puelo se cuadruplicó, cuanto menos, en los últimos 30 años. Sin embargo, el Hospital continúa siendo una sala de primeros auxilios grande.

En materia de cirugías menores, partos, atención con dermatólogos, neonatólogos, oftalmólogos, traumatólogos, endocrinólogos, cardiólogos o cualquier otra especialidad, la población debe trasladarse a el Hospital de El Maitén a 65 kilómetros, o esperar un traslado en ambulancia los días miércoles al Hospital Regional de Esquel, distante 165 kilómetros, adonde es imposible trasladarse en ómnibus para atención de especialistas debido a la falta de frecuencias.

Mientras se construye el nuevo hospital local, se evidencia que el crecimiento demográfico y la complejización de las necesidades sociales en materia sanitaria no son parte de la planificación por parte de las autoridades provinciales. En un edificio con ascensor, sólo se habilitarán consultorios y un área de internación. De la necesidad de una sala de partos, quirófano o un laboratorio para análisis de una enfermedad endémica en la localidad como el hantavirus, nada de nada.

Pie de foto: $112.800.000 en una ampliaciones que no responde a las necesidades sanitarias de la población.

La atención de situaciones complejas, o incluso estudios sencillos, demora meses en realizarse con turnos en el saturado hospital de Esquel, donde hace poco se conoció una medida discriminatoria contra los pacientes venidos de Chile. Durante años la comunidad se atendía en el Hospital de El Bolsón, distante 18 kilómetros, en la provincia de Rio Negro. Sin embargo, antes de la pandemia, las autoridades del nosocomio rionegrino rechazaban atender "extraprovincianos". Debió firmarse un "acuerdo" entre ambas provincias a fines de 2019 para que se regularice el derecho al acceso universal a la salud.

"A veces los enfermeros se la ven re jugados, porque tienen urgencias y tiene que salir con los pacientes a El Bolsón", nos decía otra empleada del Hospital.

Hace poco, un médico comentaba cómo en el marco de la crisis social y económica, se evidencia el desborde del Hospital público en materia de entrega de medicamentos que ya no pueden comprarse y atención de pacientes expulsados de obras sociales o prepagas. Luego de el esfuerzo realizado en la pandemia, al agotamiento, la precarización laboral y los salarios devaluados que abona la provincia al personal de salud, el ajuste enmarcado en el pago de la deuda externa dispuesto por el gobierno nacional, hace insostenible la situación.

Lejos de sumarios o sanciones, las medidas elementales para enfrentar la grave situación en la salud son diametralmente opuestas a las que llevan adelante le gobierno provincial y nacional. Como demostró al Marea Blanca en diciembre pasado, es en las calles donde derrotaremos los planes de ajuste en salud, educación, vivienda y otras áreas sensibles, así como una recomposición salarial que le gane a la inflación. La plata para ello está, el debate es adonde ser destina: si a los buitres del FMI y los capitalistas amigos del gobierno, o a las necesidades del pueblo trabajador.