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Red Internacional
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OPINIÓN | RÍO NEGRO. Lo que dejó el tsunami verde en Cipolletti

Esta mañana se aprobó la media sanción por la interrupción voluntaria del embarazo, gracias a la lucha de las mujeres. Con el debate en el Congreso se abrieron también debates en otros ámbitos y se suma una nueva generación con el pañuelo verde como bandera.

Alicia Mella Profesora en Letras

Jueves 14 de junio de 2018 17:04

Ayer nuevamente fuimos protagonistas de una marcha y un pañuelazo masivo en Cipolletti y otras ciudades de Río Negro. Cada movilización parece superar a la anterior en número y en la energía y el empuje que le dan las jóvenes secundarias, universitarias y trabajadoras. Se van sumando personas y hasta escasean los pañuelos verdes. El movimiento de mujeres está viviendo un momento histórico. Quienes militamos hace años, cuando usar el pañuelo verde estaba muy mal visto, lo vivimos con una emoción particular. Sabemos que no fue magia llegar a este punto de inflexión. Fue fruto de la lucha.

Todos los diputados rionegrinos, tanto los cambiemitas como los peronistas, han votado a favor del proyecto de ley por la legalización del aborto. Esto también es resultado de la lucha de las mujeres. Además hay que señalar que desde el Frente de Izquierda hemos levantado sin tapujos la demanda por derecho al aborto legal, seguro y gratuito en cada elección, incorporándola a nuestro programa electoral. No pueden decir lo mismo los peronistas, que tuvieron a una mujer en la presidencia y sin embargo cajoneó el proyecto por doce años. Menos aún Cambiemos que intenta hacer pasar el ajuste a costa de la clase trabajadora, afectando especialmente a las mujeres.

El debate en el Congreso abrió asimismo la discusión en otros ámbitos. En las familias, en las escuelas, en el trabajo, con compañeras y compañeros, se habla de educación sexual, se habla de anticoncepción y se habla de aborto como nunca antes. Tanto es así que en el día de ayer Río Negro fue la provincia donde más se googleó la palabra “aborto”, y en primer lugar en Cipolletti.

Esta ciudad el domingo pasado fue escenario de una numerosa concentración de personas anti derechos. Para poder reunir un buen número tuvieron que venir de todas las ciudades de alrededor. El intendente de la ciudad, Anibal Tortoriello, no tuvo reparo en participar de dicho evento. Su posición es bien conocida, como la de varios concejales que adelantaron que apoyarán el proyecto presentado por los pastores evangélicos para declarar a Cipolletti como ciudad pro vida. “Pro vida”, este municipio que se hizo tristemente famoso como “la capital de los femicidios”, con quince casos impunes, entre ellos dos triple crímenes.

Por otro lado, las chicas y los chicos van con sus pañuelos verdes a los colegios y organizan pañuelazos. El debate sobre la legalización del aborto aflora cotidianamente en las aulas. Quienes estamos a favor de la legalización del aborto tratamos de propiciarlo, de abrir la reflexión sobre este tema de salud pública. No se trata de adoctrinar ni atacar a quienes piensan diferente como a veces se nos endilga. Todo lo contrario, nuestra tarea como docentes es enseñar y exigir que se cumpla con la Ley de Educación Sexual Integral. Mientras las y los docentes vemos esta urgencia de los propios estudiantes por saber y aprender sobre temas como el aborto, la ministra de educación, Mónica Silva, saca declaraciones en las que insta a que se hable del mundial en las escuelas, pero ninguna capacitación seria en materia de ESI.

El mundial comenzó hoy pero nosotras tenemos un partido mucho más importante y aunque ya metimos un gol, la victoria no está asegurada. Nos falta el segundo tiempo, nos falta una batalla más difícil: la votación en el Senado, donde está lo más rancio de la política. Por eso no podemos confiarnos y repetir sin más que “ya es ley” o que “ya ganamos”. No podemos dejar esta pelea en manos de quienes nos endeudaron con el FMI, en manos de quienes quieren negociar con nuestras vidas. Empecemos hoy a juntar fuerza y a organizarnos para que el tsunami verde lo llene todo y pronto conquistemos en las calles el derecho al aborto legal, seguro y gratuito.