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Red Internacional
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Mendoza. Los guías y porteadores del Cerro Aconcagua están en lucha

Los/as trabajadores/as del parque Aconcagua en Mendoza están pasando nuevamente por una situación que evidencia años y años de malestar, explotación, evasión e informalidad en el “techo de América”.

Lautaro Jimenez

Lautaro Jimenez Docente y dirigente del PTS @LautaroJ_PTS

Martes 21 de junio de 2016 10:53

Porteadores, guías, campamenteros y arrieros, están intentando unir fuerzas para poner en pie un sindicato de trabajadores de la montaña que permita defender sus derechos ante los atropellos de las empresas y la omisión del Estado que viene actuando como cómplice, posibilitando que estas sostengan espurias formas de obtener rentabilidad en la montaña. Ya que hoy no existe ninguna ley ni entidad gremial, que encuadre su actividad y la especificidad que estas prácticas laborales implican. Ni siquiera existe una categoría específica de estas actividades en la inscripción como monotributistas.

El antecedente histórico que marca el precedente de la situación actual, fue la huelga que llevaron adelante los porteadores de Inka expediciones (Aconcagua Expediciones) en la temporada 2014/2015, intentando hacerla extensiva a todos/as los/as trabajadores/as del parque, para mejorar nuestras condiciones laborales. A partir de ese hecho, el directorio de la empresa firmó un acta acuerdo junto a todos los porteadores de la misma, comprometiéndose a cumplir con lo discutido en una serie de reuniones y lo plasmado en ese papel, experiencia nunca vivenciada en Aconcagua y creemos que, en ninguna parte del mundo, por cómo se trata a los porteadores en otros escenarios como Pakistán, Nepal, África, Perú o Bolivia. Entre esos compromisos asumidos, estaba la garantía de continuidad laboral por 3 temporadas más, respetar la representación de la asamblea de porteadores, actualizar los salarios de acuerdo a la inflación, entre otras, generando un ámbito de dialogo con los trabajadores.

Para cuando terminó la temporada la empresa comenzó a hostigar y presionar a todos los trabajadores que habían sido protagonistas de aquella lucha, y comenzó despidiendo a quienes habían sido referentes de la misma, en un claro acto de discriminación y persecución sindical. Lo mismo hizo y venía haciendo con guías, que al estar muy divididos venían peleando mejores condiciones en términos individuales.
Para principios de este año (marzo de 2016) la segunda cámara laboral de Mendoza dictó la reincorporación inmediata de los porteadores despedidos la cual todavía no se hace efectiva ya que la empresa sigue poniendo palos en la rueda desconociendo la relación laboral.

Recordemos que en Aconcagua el Estado posibilita a las empresas inscribir a sus trabajadores como monotributistas, y las empresas obligan a los mismos a hacerlo, encubriendo de manera ilegal una relación laboral en negro, que perjudica al conjunto de los trabajadores de la montaña que no tienen acceso a derechos básicos como una obra social, jubilación, ART, seguro de vida, licencia por enfermedad, etc. Sumado a las condiciones propias de la alta montaña. Ni hablar de campamenteros/armadores, que se les paga totalmente en negro salarios bajísimos, con jornadas laborales que duran todo el día, de las 6am a veces hasta las 0hs, y arrieros en la misma situación.

De similar forma se manejan todas las empresas en Aconcagua, todas evaden impuestos, todas mantienen precarizados a sus trabajadores/as.

La nota de esta temporada 2015/2016, la dio la otra empresa líder de Aconcagua: Aymará expediciones, a través de su empresa fantasma Aconcagua Trek. Práctica conocida en este ámbito, la de fundar sociedades anónimas para vaciarlas a conveniencia y evitar cargar con las responsabilidades que eso conlleva. Así fue como a través de esta empresa Aymará cometió otro delito aparte de mantener a sus trabajadores en negro y ser los peores pagos del parque: les entregó cheques sin fondos a más de 50 personas entre guías y porteadores a los cuales se ha negado a pagarles los sueldos de toda la temporada. Es decir, que desde que empezaron a trabajar en noviembre de 2015 no han visto un peso.

El Estado provincial es cómplice en el sentido de que procede a alquilarles esas parcelas de nuestra montaña a los monopolios de Aconcagua. Parcelas alquiladas por el Estado donde hoy se están cometiendo ilícitos, como es el trabajo precario y en negro, la evasión impositiva y en el caso de Aymará, se le suma el delito de estafa colectiva.

Veamos algunas puntualidades sobre cómo son las condiciones de trabajo en el parque:

Generalmente nos hacen cargar más de lo que está permitido, que son 25kg, algunas veces cargamos hasta 40kg o más sobre nuestras espaldas y rodillas.

El delegado Mariano Pérez, nos explicó que “En el caso de los porteadores, solo cobramos por trabajo realizado, es decir, desde el inicio de la temporada el 15 de noviembre al 15 de marzo cuando finaliza, estamos disponibles durante todos esos meses viviendo a 4300msnm, para que la empresa pueda ofrecer el fundamental servicio de porteos. La empresa le cobra una tarifa a los clientes muy superior a lo que nos paga a nosotros, en algunos casos nos retiene hasta el 65% del valor de un solo porteo, esas son sus tasas de rentabilidad a costa de nuestro sacrificio. A nosotros nos pagan por la cantidad de kilos que cargamos y el trayecto realizado. Generalmente nos hacen cargar más de lo que está permitido, que son 25kg, algunas veces cargamos hasta 40kg o más sobre nuestras espaldas y rodillas.

También realizamos tareas en el campamento como es la limpieza de los baños y el remplazo de los tachos de materia fecal para ser recogidas por el helicóptero, también nos hacen realizar porteos con la materia fecal de los clientes que se pesa y generalmente es el equivalente que completa un porteo para la bajada. Ante estas condiciones estamos imposibilitados de enfermarnos y/ o accidentarnos ya que, si tenemos que bajar a la ciudad, esos días sin trabajo nadie nos los reconoce, al igual que si estamos allá arriba sin portear no cobramos ningún tipo de presentismo. Por último y entre otras condiciones, los elementos de supervivencia, la ropa de trabajo, carpa, bolsa de dormir, etc. todo debemos proveérnoslo de forma personal, lo que implica un gasto muy grande por temporada que achica aún más nuestros salarios.”
En el caso de los campamenteros, también sufren una superexplotación de tareas durante todos esos meses realizando trabajos en el campamento, cocinando, armando domos, y atendiendo a los clientes algunos días con casi 20hs de corrido.
Con algunos “descansos” para almorzar de 1 hora.

Los guías también son precarizados, y al igual que a los porteadores se les exige exclusividad de trabajo en una empresa.

En el caso de los arrieros lo mismo: trabajo en negro precario, muchísimo esfuerzo, y una tasa de plusvalía muy elevada. En números: a un arriero le pagan un básico por mes de 3500 pesos, por subida a plaza de mulas se le paga 1000 pesos la subida que implica todo un día, se desarrolla de la siguiente manera: Comienzan a las 5am pesando las cargas, cargando las mulas y embalando las cargas, arrean las mulas hasta el primer campamento desde puente del inca y horcones hasta confluencia, descargan algunas cargas allí y luego siguen camino hasta el campo base, por la ruta normal hasta plaza de mulas, cuando llegan descargan, pesan nuevamente y cargan con la basura y recipiente vacíos, garrafas vacías, etc. Y bajan nuevamente arreando hasta puente del Inca, una vez allí nuevamente descargan y ponen a comer a las mulas y a hidratarse, generalmente su jornada laboral está terminando a las 22, 23hs. Para tener una idea de la tasa de ganancia en este caso, una mula puede cargar hasta 50kg, y la empresa le cobra a los expedicionarios por una sola mula hasta la temporada pasada U$S 350 dólares! Un arriero arrea promedio 15 mulas por subida.

Tengamos en cuenta que todas estas situaciones de precarización se ven potenciadas por los riesgos a los que se exponen todos los trabajadores que conviven en un ámbito natural hostil, con temperaturas que a veces superan los -30°c de sensación térmica, la nieve, los vientos, la altura, y las condiciones y contingencias propias de la alta montaña.

Mariano Pérez, Delegado despedido de INKA expediciones (Aconcagua Expediciones), nos ha manifestados que “Ante estas situaciones, nos venimos organizando en conjunto, en UNIDAD, guías y porteadores de ambas empresas, INKA Y AYMARA, las más grandes de Aconcagua, para conformar esta herramienta gremial mediante la cual podremos conseguir en una primera instancia estos derechos y beneficios:

    • Dejar de estar en negro y dejar de ser monotributistas, por trabajo en blanco y el reconocimiento de la relación laboral.
    • Tener estabilidad laboral.
    • Cobrar nuestro salario en tiempo y forma.
    • Cobrar indemnización por despidos.
    • Acceder a la ART.
    • Acceder a los aportes jubilatorios, y tener una jubilación especial por nuestro desgaste.
    • Contar con una obra social.
    • En el caso de los porteadores, tener un salario mínimo durante los meses de la temporada y que no se nos pague únicamente por trabajo realizado.
    • Tener vacaciones pagas y aguinaldo.
    • Contar con la posibilidad de conservar nuestro salario mínimo por enfermarnos en la altura, (licencias pagas).
    • Encuadrarnos bajo un mismo régimen salarial por categorías y oficios a todos los trabajadores de montaña (guías, porteadores, campamenteros y arrieros fundamentalmente.), estableciendo un mínimo por oficio y categoría, evitando la posibilidad de arreglos individuales que perjudiquen al conjunto de los/las trabajadores/as de la montaña.
    • Contar con la posibilidad de debatir democráticamente el valor de nuestro trabajo temporada tras temporada, actualizando nuestro salarios con los niveles inflacionarios.
    • Hacer respetar condiciones de trabajo dignas como lo son el contar con elementos de seguridad y supervivencia aportados por la empresa, carpas, domo, ropa de trabajo, etc.
    • Por último, queremos comentar que ante esta situación no solo estamos movilizados y también encarando acciones legales, sino que también estamos organizando un fondo solidario de lucha para con las familias de los compañeros más afectados por la falta de pago y los despidos, organizando festivales solidarios, eventos y colectas. Exigimos el pago de los salarios a los/as trabajadores/as de Aymará y la reincorporación efectiva de los porteadores de Inka”.

Los trabajadores del Cerro Aconcagua han realizado protestas en la Subsecretaría de Trabajo de la provincia, en las que las negociaciones aún no arriban a ningún acuerdo ya que las patronales insisten en desconocer estos reclamos. También realizaron un festival para recaudar dinero para el fondo de lucha y llevan adelante una gran tarea de organización para conformar un Sindicato de Trabajadores de Montaña, una herramienta fundamental para terminar con la precarización laboral. Desde el PTS-FIT estamos acompañando esta lucha y hemos presentado un proyecto en la Legislatura para que la misma reclame una solución para este reclamo.