A tono con el mensaje presidencial, el gobernador no anunció ninguna medida respecto al sistema de salud y la situación económica.
Miércoles 7 de abril de 2021 21:00
Luego del anuncio del presidente Alberto Fernández, estableciendo nuevas restricciones frente al aumento de casos de coronavirus, el gobernador Juan Manzur anunció que Tucumán “seguirá los lineamientos de Nación”.
Como en el mensaje presidencial, Manzur hizo foco en el “relajamiento social” como motivo central del aumento de la curva. “Las reuniones y fiestas clandestinas claramente están prohibidas porque pueden llevar a que una persona que está enferma contagie al resto. Hoy por segundo día consecutivo se registraron más de 20 mil casos y eso es mucho. Esto tiene que ver con que, si bien nos hemos venido preparando, ya está la segunda ola”, afirmó.
¿Cuáles son las medidas anunciadas?
- Se suspenden para todo el país los viajes grupales de egresados y egresadas.
- Se suspenden actividades sociales en domicilios particulares.
- Se suspenden reuniones sociales en espacios públicos al aire libre de más de 20 personas.
- Se suspenden actividades de casino, bingo, discotecas o cualquier salón de fiestas.
- Se suspende la práctica recreativa de cualquier deporte en lugares cerrados donde participen más de 10 personas.
- Se establece el cierre de los bares y restaurantes a partir de las 23hs.
- Se prohíbe la circulación entre las 00.00 y las 06.00 de la mañana de cada día. Según las jurisdicciones, las autoridades podrán solo ampliar estos horarios en función de las especificidades de cada lugar.
Estas medidas comienzan a regir desde las 0 horas del viernes 9 de abril.
La cifra más alta en 146 días
Este miércoles Tucumán sumó 599 nuevos contagios de covid- 19 en las últimas 24 horas y llegó a los 87.180 casos de coronavirus confirmados, según informó el Ministerio de Salud de la Provincia.
Se trata de la cifra más alta de casos en los últimos 146 días (el 12 de noviembre de 2020 se habían registrado 636 infectados). De los 87.180 contagios en la provincia, 79.768 se recuperaron, 1.608 fallecieron y el resto sigue como casos activos.
Sin anuncios sobre el sistema de salud y la economía
A tono con el discurso presidencial, en las escuetas declaraciones de Manzur estuvieron ausentes las medidas para fortalecer al sistema de salud y sobre qué pasará con miles de trabajadores afectados.
La creciente demanda en los consultorios febriles por testeos comienzan a mostrar la falta de recursos, limitando los testeos para quienes tienen síntomas aunque haya asintomáticos que fueron control estrecho. Esta situación también deja al descubierto la falta de personal de salud, recayendo en la sobrecarga de quienes ya están.
Esto fue parte de los reclamos que se escucharon en la movilización de trabajadores de la salud de esta mañana. La semana pasada los residentes del Centro de Salud debieron realizar medidas de fuerza ante la sobreexigencia por parte de los directivos. Es necesario recordar que la ministra de Salud Rossana Chahla despidió al médico Juan Paz del hospital Eva Perón alegando que el operativo por covid se terminaba. En realidad se trató de un despido persecutorio como parte de la caza de brujas que impulsa frente a los trabajadores que reclaman por sus derechos y cuestionan el manejo de la pandemia.
A pesar de las muertes de docentes y la denuncia por falta de elementos de bioseguridad para cumplir con los protocolos, no existe la posibilidad de reevaluar la presencialidad en las escuelas.
Desde el Frente de Izquierda se viene planteando, desde el inicio de la pandemia, la necesidad de centralizar el sistema de salud para que los recursos humanos y materiales estén puestos en función del interés público. En ese sentido también se incluye la vacunación, como el hecho de que el empresario Hugo Sigman (de excelente relación con Manzur) posee un laboratorio que exportó los compuestos equivalentes a 40 millones de vacunas, sin que ninguna de esas dosis retorne aún al país. Por eso el FIT también propone que se declare de utilidad pública para que se pueda garantizar vacunas para Argentina y Latinoamérica.
Las medidas que faltan también son en relación al bolsillo del pueblo trabajador. En la primera ola, 400.000 familias tucumanas lograron recibir el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), lo que da dimensión del impacto de la crisis. Como otro reflejo está el aumento de la pobreza, con un índice del 43,5% entre los habitantes del Gran San Miguel de Tucumán, siendo el índice de pobreza más alto en los últimos 14 años. Con este cuadro no se barajan medidas de emergencia para los miles de trabajadores que se verán afectados de manera directa e indirecta por las restricciones.
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