El 35% de los desocupados tiene menos de 30 años, mientras que el 40% de los trabajadores está precarizado. El dato se desprende de un informe que realizó la Universidad de Cuyo.
Miércoles 4 de enero de 2017 18:25
El Observatorio Laboral de la UNCuyo reveló un estudio sobre la situación de la producción y el mundo del trabajo en el país y en la provincia hasta el año 2016. La juventud es claramente el sector más golpeado por la falta de trabajo en Mendoza y también por el trabajo precario.
Según el estudio “entre julio y septiembre de 2016 la desocupación alcanzó en el Gran Mendoza un valor de 4,2%, lo que representa aproximadamente un total 18.000 desocupados”. Entre estos meses se observa también que en el Gran Mendoza “el 24,9% de la población ocupada son jóvenes de entre 15 y 29 años y el 47,8% se concentra en las edades comprendidas entre los 30 y 49 años (grupos de edad media)”.
Uno de los datos más alarmantes es el que comprende a la población que no consigue trabajo. El 34,8% de los desocupados se encuentra entre los jóvenes que tienen entre 15 y 29 años dice el informe, que reafirma un alto impacto en la desocupación en esta franja por sobre otros grupos de distinta edad.
Respecto a la población ocupada, el informe detalla la intensidad horaria de las cargas laborales y se constata que “el 78,5% de los trabajadores de hasta 19 años trabaja menos de 35 horas semanales, es decir, se encuentra en situación de subocupación horaria”.
Sobre la subocupación en la juventud se aclara que puede vincularse a los empleos con altos niveles de precariedad, que “impiden acceder a una mayor dedicación horaria”. Esto, dice el informe, se ve fuertemente entre las mujeres jóvenes ya que cargan adicionalmente con las tareas al interior de sus hogares. “Sólo el 34,4% de los trabajadores de 20 a 49 años está subocupado y más del 32% se encuentra sobreocupado”, arroja el estudio.
En cuanto a las diferencias por sexo, en la provincia “el 51% de los varones se encuentra en situación de ocupación plena (trabaja entre 35 y 45 horas semanales) y el 42,2% presenta sobreocupación (trabaja más de 45 horas semanales). En el caso de las mujeres, la relación se invierte, más del 70% presenta ocupación plena y un 10% está subocupada. Esta disparidad en la participación probablemente está vinculada a la desigual carga de responsabilidad en las tareas de reproducción del hogar”, afirman desde el Observatorio Laboral.
4 de cada 10 trabajadores mendocinos esta precarizado
Los datos respecto al empleo precario en la provincia también son preocupantes. El porcentaje total de trabajadores en estas condiciones está entre el 38% y 40%, siendo mayor en la provincia que en el Gran Mendoza. Esta situación de precariedad se muestra ligada a los bajos ingresos que perciben los trabajadores mendocinos.
Además, el 90% de estos trabajadores precarizados está concentrado en establecimientos privados y es en este sector donde la mitad de los trabajadores son precarios.
La juventud vuelve a ser la más perjudicada, esta vez por la precarización laboral: el 57% de los trabajadores no registrados tiene entre 16 y 35 años, mientras que el 58% de los trabajadores que tienen entre 16 y 25 años está en negro.
Entre las actividades donde se concentran los mayores índices de trabajadores que no están registrados se encuentran la construcción (79,11%); el servicio doméstico (75,64%); alojamiento y servicio de comidas (65,39%); agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca (50%). Por otro lado, el 57,2% de los trabajadores que no perciben descuentos jubilatorios está concentrado en las ramas de comercio; construcción y personal doméstico.
Emergencia Laboral
Esta lamentable situación que padecen miles de trabajadores y trabajadoras en la provincia no es nueva. Los bajos salarios, la precarización laboral y la desocupación son consecuencias de las políticas que, durante los últimos 32 años de gobierno, peronistas y radicales llevaron y llevan adelante.
Detrás de los números que la UNCuyo presenta al término de 2016, hay miles de familias compuestas por trabajadores, mujeres y jóvenes, que ven a diario cómo empeora la calidad de sus vidas. Mientras tanto, un puñado de empresarios dueños de la provincia, para quienes gobierna la casta política, se sigue enriqueciendo a costa de nuevos centenares de pobres.
Empresarios como Vila-Manzano, Pescarmona o Cartellone, se han enriquecido y apropiado, literalmente, de las riquezas de la provincia. Las mejores tierras; los recursos estratégicos como el petróleo; las bodegas y los medios de comunicación, por nombrar sólo algunas, están bajo el poder de estos empresarios. Y son justamente, los partidos políticos que vienen gobernando, los que permitieron el avance de sus millonarios negocios ofreciéndoles ventajas de todo tipo como préstamos de excepción y enormes subsidios.
No es casual que, en la última década, los empresarios de las ramas que más precarizan a la juventud son quienes más ganaron, incrementando sus ingresos de manera extraordinaria. El comercio, la hotelería y los restaurantes por ejemplo, crecieron el 190% en los últimos diez años, mientras que el transporte y las comunicaciones lo hicieron en un 74%.
En este marco, el gobernador Alfredo Cornejo terminó su primer año de mandato catalogado como uno de los mejores alumnos de Macri. Es que desde que asumió, dio pasos firmes en su avanzada contra los trabajadores, empezando por los de la educación y los estatales; aplicó cada uno de los tarifazos sobre los sectores pobres y medios; impuso un techo salarial a las paritarias dejando los ingresos muy por debajo de la inflación y, para cerrar el año, privatizó el transporte público disolviendo la empresa de troles.
Estas son sólo algunas de las medidas que tomó el gobierno provincial. Vale recordar que también decidió no dar curso al proyecto de ley para declarar la emergencia ocupacional, presentado por el Frente de Izquierda en los primeros meses de 2016.
Señal U| La Senadora del FIT, Noelia Barbeito, explicando el proyecto de ley
En ese momento, la senadora Noelia Barbeito lo llevó a la Legislatura mendocina, buscando además que se prohíban los despidos por dos años. “Este es el comienzo del ajuste por parte del gobierno, por lo tanto son muy importantes las medidas que los trabajadores tomen desde ahora. Seguramente hay dietas de legisladores y funcionarios o subsidios millonarios que podrían revisarse antes de recortar el empleo de miles de personas que viven solamente de su trabajo”, decía por entonces Barbeito.
Finalmente, el gobierno desestimó esta propuesta de la izquierda, afirmando que no existe tal emergencia. Un año después, la realidad y los números demuestran lo contrario.