Al tiempo que respaldó a Anabel Fernández Sagasti como candidata a gobernadora, volvió a mostrarse rodeado de los gobernadores que le dieron apoyo a las políticas de Macri. Se mostró sonriente con el mandatario de Chubut, quien paga los sueldos atrasados y en cuotas.

Larisa Pérez Abogada @Larisaperez_
Miércoles 25 de septiembre de 2019 00:04
Este martes, en la previa a las elecciones provinciales, Alberto Fernández pasó por Mendoza para respaldar a la candidata a gobernadora, Anabel Fernández Sagasti, del Frente de Todos.
La ocasión fue una nueva oportunidad para dar otro mensaje hacia las filas del Frente de Todos y, también, hacia los grandes empresarios. En primer lugar, mediante la elección del lugar de reunión. La candidata local y el candidato nacional eligieron un escenario montado en la bodega Ruca Malen, que le pertenece a Gregorio Pérez Companc, el quinto empresario más rico del país según el ranking de la revista Forbes.
En segundo lugar, mediante una enfática reivindicación del fallecido José Manuel De La Sota. El recuerdo del gobernador de Córdoba fue uno de los puntos centrales en las palabras del candidato a presidente.
Vale la pena refrescar un poco. De La Sota fue el hombre que encarnó, junto con Schiaretti, al peronismo cordobés enfrentado al kirchnerismo. Desde la gobernación provincial fue un ferviente defensor de los intereses de las grandes patronales del campo y de las empresas automotrices. Ligado estrechamente a la derecha peronista, supo criticar la pelea contra la impunidad a los genocidas. En 2004, al cumplirse un aniversario del golpe de marzo de 1976, dijo públicamente que “las Madres deberían haber cuidado mejor a sus hijos”. Todo un “aliade”.
Pero no fueron solo palabras, sino que los gestos, acciones y el club de gobernadores que se reúne alrededor del candidato presidencial terminan de confirmar hacia dónde estará orientado un futuro gobierno de Alberto Fernández.
La presencia de Mariano Arcioni, el gobernador de Chubut, vino a coronar el silencio que mantuvo Fernández sobre la crisis que vive esa provincia desde hace meses. Mejor dicho, sobre la crisis que Arcioni está forzando a vivir a los docentes y estatales al no pagarles sus salarios o pagarles con demora y en cuotas. Se trata, hay que recordar, del mismo funcionario que la semana pasada declaró su intención de subirse el sueldo a 300.000 pesos.
Frente a Arcioni, los trabajadores se mantienen organizados y luchando, resistiendo las patotas de la burocracia sindical -también aliada de Alberto Fernández-, con fuerza frente a la muerte de dos docentes en la ruta y generando el apoyo de los docentes que se sumaron a los paros nacionales.
El silencio cómplice y la comprobada cercanía en esta reunión entre Alberto, Arcioni, Manzur y Rosana Bertone, entre otros, ratifica una orientación destinada a aliarse con los gobernadores como garantes de la gobernabilidad.
Ese fue el rol que jugaron bajo el gobierno de Mauricio Macri, aplicando el ajuste en sus provincias, acordando las leyes necesarias para los recortes en jubilaciones, salud, educación, y recurriendo a la represión en caso de resistencia a sus políticas.
La foto de este martes en Mendoza es la foto del futuro que se viene con el peronismo en el poder. El mismo Alberto Fernández habla de sus primeros años como “durísimos”, adelantado el ajuste que vendrá en los marcos de sostener el acuerdo firmado con el FMI y garantizar las ganancias de los grandes capitalistas.
Arcioni muy sonriente con Bordet, Bertone, Alberto Fernández, también estaba x ahí Manzur. Anti-derechos y ajustadores al por mayor. Tienen plata para ir a Mendoza en sus aviones privados, pero no para pagarle el sueldo a docentes y estatales de Chubut q llevan meses sin cobrar pic.twitter.com/NKd1Lqz4lu
— Nicolas del Caño (@NicolasdelCano) September 24, 2019
Hay que prepararse para enfrentar esa perspectiva. Los trabajadores, las mujeres y la juventud tienen que avanzar en su organización para enfrentar los ataques que, más temprano que tarde, vendrán de la mano de los Arcioni, los Manzur, Bertone y Alberto Fernández.
Este 5 de octubre, el Frente de Izquierda Unidad llama a copar la 9 de Julio en Buenos Aires. Ahí se levantará una tribuna para denunciar las políticas de ajuste en curso y las que vendrán. Es necesario que seamos miles y miles quienes estemos ese día en la calle.