En el salón central para audiencias públicas de la Cámara de Diputados, se reunieron referentes de diferentes espacios políticos y movimiento de mujeres para analizar los pasos a seguir por la situación de Victoria Aguirre.
Martes 11 de julio de 2017
Durante la tarde de ayer, representantes de distintas organizaciones de mujeres y referentes de espacios políticos, se reunieron en el Salón Central para audiencias públicas del Congreso para escuchar a la hermana de Victoria.
El auditorio de la Cámara de Diputados pudo tomar conocimiento de una causa que desde el vamos es injusta. Recordemos que Victoria permanece detenida desde hace dos años. Y si bien se recusó al Tribunal por falta de imparcialidad, esta joven mujer sigue privada de su libertad.
Estuvieron presentes Mónica Schlotthauer y Juan Carlos Giordano de Izquierda Socialista en el FIT, el Dr. Pablo Piscarelli del Consejo Nacional de Mujeres, Marta Dillon periodista e integrante del Colectivo #NiUnaMenos, Vanina Viasi dirigente del Partido Obrero en el FIT, Sol Bajar dirigente de la Agrupación de Mujeres Pan y Rosas, Marilina Arias militante del PTS en el Frente de Izquierda, docente e integrante de Ademys, entre otros.
Victoria y su ex pareja Rolando Lovera, fueron acusados de homicidio por el asesinato de Selene, la hija de Victoria, de poco más de dos años. Específicamente la fiscalía la acusa de no haber hecho lo suficiente para impedir el asesinato de su hija.
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El caso comenzó a tomar repercusión por lo escandaloso de la medida, que ha llevado a la joven Victoria Aguirre al banquillo de los acusados, en una nueva muestra de misoginia judicial. Víctima de un femicidio vinculado, el de su hija, Victoria enfrenta ahora la violencia y la revictimización por parte de la justicia, acusada de ser responsable de la muerte de su hija en un contexto de violencia machista, sometimiento, torturas y secuestros por parte de su ex pareja.
Su abogado defensor, Roberto Bondar, declaró ante los medios locales que su objetivo es probar que el autor del crimen fue Rolando Lovera, quien sometió a Victoria y a su niña a las peores vejaciones durante más de un mes. Como señala su defensa y denuncian sus familiares y organizaciones solidarias, la joven estudiante de magisterio fue víctima de violencia de género a lo largo de toda la relación que mantuvo con el victimario, desde el año 2014.
Las bases de la acusación
En enero de 2015, Selene, de dos años y cuatro meses, fue llevada por su mamá al hospital Samic, donde murió. Amenazada por Lovera, Victoria dijo que la niña había sufrido un golpe en la cabeza. Desde el centro de salud avisaron a la Policía y comenzó la investigación. La Justicia dispuso el arresto de Lovera, sospechado de haberle propinado a la pequeña un golpe letal. A Victoria la acusan de haber tenido conocimiento del episodio y de no haber hecho nada, y por eso está acusada del delito de “homicidio calificado”. De ser declarada culpable, recibirá como pena la prisión perpetua. A Lovera, en cambio, lo acusan de “homicidio simple”, un delito que contempla penas de entre 8 y 25 años.
Entrevistada por el portal local Misiones Cuatro, la abogada Indiana Guereño, de la Asociación Pensamiento Penal, una ONG que es Amicus Curiae en el juicio que se lleva a cabo contra Victoria y su ex pareja, subrayó que la joven vivía en un contexto de violencia de género y denunció que cuando pidió ayuda, no fue escuchada.
La ONG, que interviene en el juicio en calidad de veedora, sostiene que Victoria “no puede ser considerada penalmente responsable de la muerte de su hija” y denuncia el “prejuzgamiento por parte de la fiscal Estela Salguero de Alarcón”: “no se pueden juzgar hechos tan graves a la ligera y sin perspectiva de género”, afirman, y destacan que “cuando Victoria pidió ayuda para salir del sometimiento, las torturas y las amenazas a las que era sometida por su ex pareja, Rolando Lovera, quienes pudieron ayudarla subestimaron la situación”.
La arbitrariedad en el caso de Victoria es manifiesta. “La postura de la fiscal es apuntar a la responsabilidad de Victoria, quien no pudo salirse de ese contexto de violencia. El interrogatorio de la fiscal apuntó ahí: ‘¿por qué no se fue de ahí?’. Esto es lo que venimos a decir nosotros. Si aplicamos la perspectiva de género y vemos el pensamiento de Victoria y en qué contexto vivía, nos damos cuenta de que no pudo desplegar las defensas necesarias para salir de ese sitio”, dijo Guerrero, quien destacó que “Victoria estaba presa: su pareja no la dejaba salir sola, la llevaba a dormir con él a su trabajo nocturno, le prohibía tener un celular. Todos los testigos declaran que a partir de diciembre perdieron contacto con ella”, sostiene Guereño, poniendo de relieve el sometimiento y el calvario que vivió la joven durante los 27-28 días de convivencia que mantuvo con Lovera, días que culminaron tras el femicidio vinculado de Selene.
El defensor de Victoria, Roberto Bondar, recusó al Tribunal Penal N° 1 de Oberá por falta de imparcialidad y el juicio fue suspendido “hasta nuevo aviso”. Una perla dentro de este juicio es que como en Oberá no hay Cámara Penal, la recusación será analizada por la Cámara Comercial.
Su familia lucha por su libertad
En declaraciones para este medio, Claudia Aguirre, la hermana de Victoria dijo: “La justicia no le creyó en ningún momento a mi hermana, la fiscal en todo momento dudaba de mi hermana, pero no estábamos juzgando la actuación de mi hermana sino la violencia que vivió, en ningún momento se tuvo en cuenta el miedo que ella sentía y que su caso es un caso de violencia de género. Les agradezco a todos por escucharme, difundir lo que le pasó a mi hermana, exijo su libertad”.
Por su parte la dirigente de la agrupación de mujeres de Pan y Rosas, Sol Bajar, denunció que los femicidios y los femicidios vinculados, como el de Selene, son sólo la última expresión de la violencia machista y destacó que "todas las mujeres sufrimos de distinta manera las consecuencias de esa violencia, pero son fundamentalmente las mujeres jóvenes y pobres las que sufren con mayor crudeza la revictimización de la justicia y de otras instituciones del Estado. Es lo que pasó con Belén en Tucumán o con Higui en la provincia de Buenos Aires, que fueron injustamente encarceladas por ser mujeres, jóvenes y pobres, tras ser víctimas de distintas expresiones, brutales, de violencia machista".
Sol Bajar (PTS/Frente de Izquierda) también destacó que "ante su pedido de ayuda, como sucedió con Victoria, nos encontramos con la misoginia del sistema judicial, que actúa con la impunidad que garantiza el poder político de turno". En este sentido, Bajar recordó que "el gobierno de Cambiemos lleva adelante el recorte presupuestario para los programas destinados a la atención a las víctimas, alienta la demagogia punitiva, se saca la foto diciendo ’Ni Una Menos’ y no toma una sola medida por nuestros derechos. Por eso, mientras exigimos la inmediata libertad y la absolución definitiva de Victoria, mientras reclamamos justicia para Selene, insistimos en que este Congreso debata y apruebe sin más dilaciones el proyecto que presentamos desde el bloque del PTS en el Frente de Izquierda con nuestros compañeros Myriam Bregman, Nathalia González Seligra y Nicolás del Caño, que propone declarar la Ley de Emergencia Nacional contra la violencia hacia las mujeres, garantizando las medidas urgentes que venimos reclamado incansablemente en las calles, para paliar esta situación".
Es por eso que el movimiento de mujeres, como hizo ya con Belén o Higui, luchará por lograr la absolución para Victoria y justicia para la pequeña Selene.