En el terciario Tomás Godoy Cruz de Mendoza una clase de la materia Análisis del Discurso de la carrera de Lengua fue el escenario en el cual Noelia Barbeito debatió con más de 70 estudiantes.
Viernes 10 de junio de 2016 15:04
La jornada comenzó con la proyección de vídeos realizados por los estudiantes en los que entrevistaban a personas para conocer su opinión sobre la legalización de la marihuana. Una de las opiniones más resonantes fue la de una estudiante que contó que su abuela sufría un cáncer terminal y que la morfina ya no le hacia efecto. Ese fue el motivo que la llevó a ella y su familia a conseguir marihuana ilegalmente, lo cual esta estudiante consideraba injusto. Además, la misma estudiante planteó la importancia del derecho a fumar marihuana de quien quiera hacerlo de forma recreativa.
Otras de las opiniones que surgieron fue la sobre la necesidad de la legalización para acabar con los negocios de los laboratorios, considerando que el hecho de que sea legal, no implica que vayan a consumir más personas.
Luego de la exposición de las posturas de los estudiantes llegó el turno de la senadora Barbeito. Ella hizo un recorrido histórico sobre el debate y la influencia de la potencias imperialistas, fundamentalmente EEUU, en las actuales políticas de prohibición. Barbeito señaló que "como toda prohibición, la de la marihuana generó condiciones para el control social, aumentando el presupuesto de los Estados en fuerzas represivas y dando lugar a un “mercado negro” de crecimiento constante, que rompió con la continuidad del uso milenario del cannabis y los compuestos activos que posee esta especie" y agregó que "las políticas prohibitivas avanzaron y en 1961, con la “Convención única sobre estupefacientes” de las Naciones Unidas, quedó finalmente establecido el marco legal que era necesario para que este fenómeno del prohibicionismo de Estado pudiera desarrollarse a escala mundial. Desde entonces, bajo la consigna de “guerra contra las drogas”, la propaganda y el accionar represivo de los Estados han deteriorado la imagen de la planta ante los ojos de buena parte de la opinión pública, al mismo tiempo que allanaron el camino para criminalizar, perseguir y demonizar a quienes la usan y cultivan."
La senadora criticó la política del gobierno nacional señalando que "asumió su gestión prometiendo “combatir el narcotráfico” con “más seguridad”, no ha hecho más que reforzar esta orientación punitiva y criminalizadora, lo que augura datos aún más preocupantes. Si antes ya eran corrientes los abusos policiales o las detenciones por “portación de cara”, las nuevas medidas del gobierno de Cambiemos, como el permiso para pedir el DNI sin causa probable y el aumento exponencial de la presencia de agentes de las fuerzas represivas en los barrios más humildes, para “luchar contra el narcotráfico”, agravan la situación.
Ante este panorama represivo cada vez se organizan y movilizan más personas que exigen, en defensa de sus libertades, el reconocimiento del derecho democrático por el que aún siguen siendo perseguidos, criminalizados y estigmatizados miles de consumidores y cultivadores del cannabis, el universo de usuarios de drogas ilegales cuantitativamente más importante en todo el país
Barbeito explicó que el PTS-FIT presentó este año en el Congreso Nacional un proyecto de ley para la legalización de la marihuana. "Contra el poder represivo y persecutorio del Estado, nuestro proyecto rechaza cualquier intromisión o avance sobre las libertades democráticas y cualquier utilización de las drogas para estigmatizar a la juventud y criminalizarla. A sabiendas de que la prohibición no evita su consumo, también sostenemos que la ilegalidad sólo agrava las condiciones en que se accede a ellas: adulteraciones de las sustancias, falta de información para que ese consumo se realice en las mejores condiciones, obligación de acudir al mercado ilegal.
Como parte de una política que debe ir en el sentido de la regulación de todas las drogas, proponemos la legalización integral del uso y autocultivo de la marihuana, sin ninguna excepción ni control, al mismo tiempo que planteamos el control del Estado para los fines que tengan que ver con su comercialización.
Conscientes de que la ilegalidad sólo beneficia el negocio del narcotráfico, nuestro proyecto también propone la prohibición de la exportación sin autorización del Ministerio de Salud, del que también dependerá la implementación de políticas educativas, de prevención y de atención integral para quienes padezcan de un consumo problemático y así lo requieran. Una medida mínima de salud pública que evitará las consecuencias de la compra y el consumo que impone el mercado “negro”, al mismo tiempo que debilita el poder de las mafias que las comercializan, sin obligar al consumidor a acudir al mercado ilegal." dijo Barbeito, quién además dio datos estadísticos de los presos por consumir marihuana y la condena que implica.
La jornada culminó con un intercambio de opiniones entre la senadora Barbeito y los estudiantes. Las ganas de debatir eran evidentes, la gran mayoría se encontraban a favor de la legalización y muchos fueron en buscar de información sobre la temática que les permita tomar una posición al respecto. Según lo manifestado por los participantes, el saldo de la charla-debate fue positivo.