El comisario Marcelo Esquivel fue nombrado Jefe Departamental de Capital, pese a haber sido denunciado por su esposa por violencia. La Inspección Gral de Seguridad pedirá su inhabilitación.
Miércoles 22 de junio de 2016 10:00
Foto: Alf Ponce / MDZ
Esquivel, hasta ahora a cargo de la comisaria 4, tiene una prohibición para utilizar el arma reglamentaria y vestir el uniforme policial a raíz de la denuncia por amenazas y violencia radicadas en la justicia por su esposa. Sin embargo, el Director de la Policía de Mendoza, Roberto Munives, lo designo como nuevo jefe departamental de Capital, que integra los distritos de la ciudad de Mendoza y de Godoy Cruz.
La Inspección General de Seguridad había suspendido por 40 días al comisario e inhabilitado para portar su arma reglamentaria y uniforme. Pese a la sanción administrativa, Esquivel siguio cumpliendo sus funciones como comisario y en los últimos días fue ascendido al Cargo de Jefe Departamental. A raíz de las fuertes criticas desatadas, probablemente la IGS insista en la inahibilitación de Esquivel para el cargo. Desde la cúpula policial justificaron su designación por razones «protocolares», ya que le correspondía por ser el oficial de alto rango más antiguo en el servicio, según informo la agencia Telam.
A pocas semanas de la multitudinaria marcha de Ni Una Menos, donde el gobierno provincial hizo demagogia acerca de la violencia hacia las mujeres, el propio gobierno, a través del Ministerio de Seguridad, nombró en un alto cargo a Esquivel, denunciado y sumariado por violencia machista.
Esta polémica decisión se dio a conocer por diversos medios de la provincia el mismo día que el Ministerio de Seguridad anunciara la separación de sus cargos de 4 jefes policiales por ser sospechados de estar implicados en hechos de corrupción.
Tanto el nombramiento de Esquivel como los casos de corrupción, se suman a una larga lista de escándalos de la policía provincial. En Mendoza, en el período 1983-2014, se produjeron 231 casos de gatillo fácil, lo que ha llevado a la provincia al tercer lugar entre las provincias de mayor incidencia en esta temática. Los casos recientes mas resonantes fueron los asesinatos de Nicolás Barrera en 2014 y de Leonardo Rodríguez (muerto en dudosas circunstancias en una comisaria, luego de ser detenido por averiguación de antecedentes) en 2015, ambos en el departamento de Godoy Cruz.
Pese al discurso del gobernador Cornejo, quien desde que asumió busca fortalecer a las fuerzas de seguridad, llegando incluso a felicitar a un policía que asesinó a un joven en una supuesta persecución; la policía provincial se encuentra fuertemente cuestionada, incluso desde sectores del propio gobierno.