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Nota De Tapa. Nueva York no cree en lágrimas

Cristina Kirchner dijo en la asamblea de la ONU que los buitres “asedian” y aplican “terrorismo financiero” contra la Argentina. “Ya pagamos U$S 190 mil millones” y “tenemos la voluntad” de seguir pagando. Como respuesta, el fondo de Paul Singer reclamó que el juez Griesa dictamine una multa de U$S 50 mil por cada día que Argentina no cumpla con su fallo. El vocero de la izquierda y diputado Nicolás del Caño, dice: “consulta popular para no pagar”.

Ruth Werner

Ruth Werner @RWlaruta99

Jueves 25 de septiembre de 2014

Fotografía: Reuters

La presidenta, que llevó de Roma a Nueva York la bendición de Bergoglio, saludó que "esta Asamblea haya tomado el toro por las astas”. Se refería a la votación por la positiva de ese organismo a la reglamentación presentada por Argentina para crear un marco de “regulación de deudas soberanas”. La reglamentación había sido votada a favor con solo diez votos en contra (entre los que se cuentan los países con plazas financieras más relevantes como EE. UU., Alemania, Japón y Gran Bretaña). En varias oportunidades, CFK tomó frases del Papa para apuntalar sus palabras, como cuando señaló que los buitres cometen "el pecado de la especulación".

Pero, más allá de las palabras, la resolución de la ONU que Cristina presenta como la madre de todas las batallas contra el poder “económico y financiero” es en realidad un engaño. El Gobierno argentino sólo busca reunir un amplio apoyo político internacional para poder pagar a los buitres que entraron en los canjes de 2005 y de 2010 una deuda fraudulenta e ilegítima. Habría que ser un experto en zoología para distinguir los matices que separan a buitres como el multimillonario Soros o a David Martínez Guzman de Fintech con los defendidos por el juez Griesa. Los holdouts que aceptaron la ley de pago “soberano” apoyan lo que para ellos fue un negocio redondo. Como reconoció hace pocos días el ministro de Economía Axel Kicillof, los buitres que entraron al canje ganaron un 300 %. Los que litigan en Nueva York quieren 1.600 %. Por si quedan dudas de que la resolución no atenta contra el statu quo financiero, basta comparar su contenido con la propuesta de la International Capital Markets Association (ICMA), que reúne a los principales bancos y operadores de bonos del planeta. Esta asociación recomendó, a instancias del Gobierno norteamericano, un nuevo marco regulatorio para que, en adelante, las emisiones de deuda incluyan cláusulas de acción colectiva por las cuales las minorías carezcan de poder de veto en las reestructuraciones.

La misma presidenta volvió a declarar ayer desde Nueva York que el Gobierno argentino es un “pagador serial”: “Desde el 2005 pagamos ciento noventa mil millones de dólares”. “Y queremos seguir pagando”.

Pero Nueva York no cree en lágrimas. La asamblea de la ONU podrá votar la resolución que Cristina propuso, pero las potencias más importantes son las que deciden. Año tras año, la Presidenta interviene en la Asamblea General y presenta el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas y el llamado al Gobierno de Gran Bretaña para que cumpla con la resolución de Naciones Unidas y se siente a dialogar. Nada de esto sucede. La defensa del “multilateralismo” que hace la Presidenta es un saludo a la bandera, un discurso condenado a caer en el vacío, que sabe que no va a suceder.

Cristina lo sabe y por eso el plan detrás del discurso es otro. Como hemos denunciado desde La Izquierda Diario, lo que en realidad se prepara es la venta de las joyas de la nieta. En la reciente reunión del ministro de Planificación, Julio de Vido, con el secretario de Energía de los EE. UU., Ernest Moniz, se ofrecieron nuevos negocios (léase nuevos saqueos, como pasó con Repsol y ahora con Chevron) en Vaca Muerta para convencer a Obama que interfiera contra los holdouts ante el fallo de Griesa.

Poco tiempo después de que Cristina terminara con sus discursos en la ONU marchaban obreros, centros de estudiantes y organizaciones de izquierda a la embajada norteamericana en Buenos Aires. Convocada por los trabajadores despedidos, la movilización exigía la reincorporación de los compañeros y apuntó contra la patronal buitre de Lear. Aprovechamos para pedirle una opinión al diputado del PTS en el FIT, Nicolás del Caño, sobre las declaraciones de Cristina: "La extorsión de los llamados fondos buitre no es diferente a todo el mecanismo de la deuda externa. Es inadmisible que la Presidenta presente esta resolución como una patriada cuando no es otra cosa que generar un marco político propicio para seguir honrando al capital financiero internacional. La izquierda afirma que la crisis de la deuda debe ser debatida por todo el pueblo argentino. Hemos planteado una consulta popular o referéndum vinculante para que sea el pueblo el que decida. Con el pago de la ilegítima deuda externa se quiere hipotecar el futuro de generaciones enteras”.