Ayer Kulfas, Perotti y Manzur visitaron Liliana SRL y, como hace el oficialismo desde hace 10 años, la consideró “empresa modelo”.
Jueves 10 de febrero de 2022 11:11
La fábrica de electrodomésticos Liliana recibió el aval del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación para gestionar un crédito por 1.000 millones de pesos en el Banco Nación. Ayer se realizó un acto del que participaron el titular de esa cartera nacional, Matías Kulfas, el jefe del Gabinete de Ministros, Juan Manzur y el gobernador Omar Perotti en la planta ubicada sobre la autopista Rosario-Santa Fe, en Granadero Baigorria, donde sus propietarios, los hermanos Jacobson, recibieron el respectivo certificado que habilita el crédito de manos del propio ministro.
Pero lo que no se quiere ver desde los pasillos del poder es que la empresa Liliana en 2013 tenía el 70 % de los trabajadores con contratos precarios e ilegales. Esos jóvenes, sin apoyo gremial encabezaron un reclamo por el pase a planta y triunfaron.
En represalia, la empresa echó a dos trabajadores que con la lucha fueron reincorporados y empezaban a ser un ejemplo para todos los trabajadores del cordón metalúrgico del sur de Rosario. Pero la empresa, con la complicidad del sindicato y con millones de subsidios estatales, construyó una nueva sede en Baigorria y una vez instalados allí en 2014, echó a todos los trabajadores que habían encabezado el reclamo, que eran “delegados de hecho” frente al vacío sindical.
Hubo una lucha larga y dura, con represión incluida. Los trabajadores y delegados de hecho no lograron reingresar. Uno de ellos sí logró un fallo judicial que ordenó su reincorporación. Liliana NUNCA lo cumplió. Una empresa con plata del Estado viola leyes, despide y desconoce derechos de los trabajadores. ¿El secreto de Liliana para ser una empresa modelo? El mismo de todas las metalúrgicas de la región: salarios bajos que no alcanzan a llegar a fin de mes, precarización y ritmos de producción que deja un ejército de trabajadores rotos.