El presidente Joe Biden presentará la nueva política de inmigración que ampliará los permisos de trabajo y alivio de deportación a los migrantes que sean víctimas de delito mientras su solicitud de visa está pendiente.

Emilia Macías @EmiliaMacas1
Martes 15 de junio de 2021
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos creará un proceso que permitirá a solicitantes de visas “U” reciban permisos de trabajo “si se considera que sus reclamos se hicieron de buena fe y sin la intención de defraudar al sistema”, esto significa que aún así las autoridades podrán decidir si creerles o no a los y las migrantes.
¿Y qué son las visas “U”? Según la página oficial de U.S. Citizenship and Inmigration Service, está reservada para las víctimas de ciertos crímenes, que han sufrido abuso físico o mental y brindan ayuda a las agencias de orden público y oficiales gubernamentales en la investigación de actividades criminales. Es una forma para hacer creer a las víctimas que están protegidas y así colaborar con las autoridades.
Como antecedentes
Entre 1956 y 1971 el FBI utilizó un método llamado COINTELPRO (Counter Intelligence Program o Programa de Contrainteligencia en español), que, de forma ilegal se infiltraba a organizaciones políticas "subersivas" como organizaciones feministas, el Partido Comunista de Estados Unidos, activistas del movimiento de derechos civiles, movimiento negro o a organizaciones ecologistas para desarticularlas y desprestigiar individuos, colar informes falsos de medios de comunicación, para acosar y encarcelar injustamente.
Un método que utilizaban, era arrestar injustamente a gente pobre, les amenazaban con encarcelarlos y les proponían colaborar con la policía filtrándose en los movimientos para atacarlos.
Como pasó con la organización de las Panteras Negras, quieren fueron asesinados, encarcelados, humillados públicamente o acusados de delitos falsos. Fred Hampton, Marck Clarck, Zayd Shakur entre otros fueron asesinados debido a esta táctica.
Puede parecer que pasó esto hace mucho tiempo, sin embargo la falta de derechos para las y los migrantes implica un estado de vulnerabilidad en el cual les piden "cooperar" con la policía como condicionante para obtener la Visa "U". Mientras es el mismo sistema carcelario quien los persigue, detiene y deporta.
Por plenos derechos para las y los migrantes
Biden anunció que quiere hacer el sistema de migración “más humano” por lo que ha revertido algunas políticas restrictivas del anterior presidente Donald Trump. Pero ante el aumento de flujo migratorio desde la llegada del actual mandatario continúa utilizando la fuerza armada para la detención de migrantes.
Las migajas que regala Biden, como esta nueva noticia, no cambian el problema de raíz. La violencia por la que pasa toda la gente al cruzar medio continente buscando nuevas oportunidades va en aumento, y más allá del discurso de Biden, lo cierto es que las políticas antiinmigrantes se mantienen, no solo en EEUU sino también en México, con la Guardia Nacional desplegada en la frontera sur.
Enfrentan a las redes de trata de personas, “polleros”, al crimen organizado, el agotador e interminable camino que recorren para llegar a una frontera donde la armada de López Obrador reprime, encarcela y expulsa a miles de ellos por órdenes de Estados Unidos.
Además, ¿qué pasa con los que ya tienen trabajo? Miles de latinos que residen en Estados Unidos trabajan en los sembradíos o como mano de obra barata, ¿ahí no hay violencia? un aproximado de 36,000 trabajadores al año viven condiciones de trabajos forzados deplorables; golpes, cuotas ilegales, amenazas de deportación y castigos tienen que aguantar.
O en la pandemia: mientras seguía el mandato del presidente pasado, los y las trabajadoras agrícolas (mayoritariamente migrantes) fueron consideradxs como trabajadorxs esenciales, por lo que tuvieron que continuar trabajando sin ningún tipo de medida sanitaria, hacinados y con un salario considerado como el segundo peor trabajo remunerado después del servicio domiciliar.
La explotación que viven los migrantes al llegar al Gabacho, no se arregla con la ampliación de permisos de trabajo, ni el “alivio de deportación”, es un problema mucho más grande que eso.
Joe Biden dice querer mejores condiciones para los y las migrantes, pero en la práctica no parece ser verdad. Los centros de detención siguen funcionando a la perfección: reprimiendo, deportando y separando familias centroamericanas en condiciones inhumanas.
No necesitamos visas que alienten el funcionamiento del sistema carcelario estadounidense. Lo que es urgente es la clausura inmediata de todos los centros de detención migrante, garantizar plenos derechos para los y las migrantes, la prohibición de toda precarización laboral que afecte a migrantes y nativos.
Desde ambos lados de la frontera luchamos en contra de la militarización de ambos países, que permite la represión de la armada tanto mexicana como gringa, que viola a las mujeres, golpea y reprime a los y las migrantes y separa familias.