A horas de realizarse el debate de candidatos de La Gaceta, le comunicaron al médico Juan José Paz que desde el Siprosa dieron de baja su contrato atendiendo en el área clínica del Hospital Padilla.
Miércoles 26 de abril de 2023 13:02

Juan José Paz es médico neurólogo y trabaja hace más de 10 años precarizadamente en el sistema de salud público de Tucumán. Es presidente de la Sociedad Científica de Neurología de Tucumán y se está especializando en neurología oncológica. Las autoridades a cargo del Siprosa —bajo la órbita del peronismo de Osvaldo Jaldo y Juan Manzur, ahora con Luis Medina Ruiz como ministro del área— han vuelto moneda corriente en la salud la persecución y los aprietes contra los trabajadores que se organizan y reclaman condiciones laborales dignas y por insumos para los hospitales.
El candidato a intendente por San Miguel de Tucumán del FIT-U, ayer fue informado que el Siprosa dejaba cesante su contrato sin explicación alguna. Esta nueva muestra de persecución se da a semanas de las elecciones provinciales y con el oficialismo siendo fuertemente criticado por la falta de insumos para hacerle frente al brote de dengue que acosa a las familias tucumanas.
Perseguido por el Siprosa hace años, negándole un lugar en planta permanente de los hospitales en los cuales se ha desempeñado, sigue peleando en defensa de la salud pública. El sistema de salud precisa más profesionales, no menos, pero para el peronismo es más importante ir sacándose de encima opositores y coartando la libertad de expresión.
Este esquema persecutorio no se inicia con la gestión de Medina Ruiz. En plena pandemia,la ahora ex ministra y candidata Rossana Chahla trasladaba e iniciaba sumarios a los trabajadores que exigían medidas de seguridad para hacerle frente al COVID. Sumarios, traslados y hasta denuncias penales contra los dirigentes del Sitas (Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud) fueron moneda corriente en plena pandemia. Mientras la población trabajadora aplaudía a los esenciales, el gobierno los perseguía y trataba como mano de obra barata.
Hay que enfrentar esta persecución, que es contra todas y todos los trabajadores de la salud que vienen peleando por salarios y por trabajo genuino, con derechos. Empezando porque los sindicatos de la salud se pronuncien rechazando este nuevo atropello en cada hospital y CAPS. Hay que pararles la mano. Enfrentar esta persecución es también defender la salud pública.