Reproducimos el pronunciamiento de la asamblea Mujeres Universitarias Organizadas de la Universidad Central de Ecuador.
Lunes 1ro de mayo de 2017 10:49
POR UN FEMINISMO CLASISTA Y PROLETARIO
POR UN TRABAJO DIGNO, EQUITATIVO Y JUSTO
“Universitarias Organizadas”, una asamblea amplia de mujeres que lucha por abolir el patriarcado desde una perspectiva clasista y proletaria, llama a la comunidad universitaria a marchar por un trabajo digno, equitativo y justo.
Las mujeres marchamos este 1ro de Mayo porque conmemoramos el esfuerzo y la entrega de miles de trabajadoras que lucharon por un salario justo y condiciones de trabajo dignas. Estas valientes obreras exigieron que se respete su derecho a organizarse y pensar diferente. Afortunadamente las “Universitarias Organizadas” creemos que este espíritu combativo no muere, se mantiene vivo en las mujeres que, día a día, peleamos por mejores condiciones de vida.
Mujeres, nuestra lucha por el cambio es aguerrida, pues exige un posicionamiento frente a un Estado y una estructura patriarcal que vulnera nuestros derechos, un Estado que históricamente nos ha denigrado, una cultura machista que nos ha relegado a lugares privados de interacción y así ha conseguido mantenernos sumisas.
Por eso universitaria, decide luchar y salgamos juntas a las calles para decir que no callaremos más. Porque solo estudiando, militando y luchando generaremos un cambio en la Universidad Central de Ecuador y en la sociedad ecuatoriana.
Las condiciones estructurales de explotación asemejan a mujeres, hombres y la comunidad sexogenérica, pero es necesario no pasar por alto la situación de doble explotación que vivimos las mujeres. Hacer de menos esta lucha lleva a que muchas hablen de una guerra de sexos cuando se trata de una guerra de clases.
Las “Mujeres Universitarias Organizadas” creemos que para luchar y vencer, debemos identificarnos con las clases obreras y trabajadoras, pues solo así alcanzaremos mejores días y romperemos con las cadenas de explotación y opresión. Para ganar este combate contra la precariedad salarial, explotación y discriminación laboral, debemos trabajar juntos y nos complementamos.
El movimiento feminista proletario, las organizaciones de izquierda y los colectivos sociales tenemos, ante sí, una tarea política urgente que tiene que ver con el desarrollo de una teoría de la opresión de la mujer para que su liberación sea marxista y feminista a la vez.
¡Que la opresión y explotación, se transformen en organización!