El gobernador Alperovich anunció su candidatura a senador nacional.
Maximiliano Olivera @maxiolivera77
Sábado 16 de mayo de 2015
Foto: Prensa Gobernación
Alrededor de las 4 de la tarde, los primeros contingentes comenzaron a ocupar sus lugares asignados en el Hipódromo. Cada funcionario buscó tener los carteles, pancartas, pecheras y banderas más vistosas para sobresalir entre la multitud, y los enfrentamientos eran previsibles. Con piedras y botellazos, se enfrentaron las facciones que responden a Alito Assán y Marcelo Caponio por un lugar cerca del escenario. 40.000 personas fueron movilizadas, consignaron desde el escenario.
Pasadas las 6, Scioli arribó al lugar y firmó junto al gobernador José Alperovich un acta-compromiso sobre las obras y las medidas que se realizarán si el gobernador bonaerense llega a la presidencia. La batería de anuncios fue parte central de los discursos de Alperovich y Scioli. Ya en el escenario, la mesa principal la completaban la fórmula por la gobernación Juan Manzur y Osvaldo Jaldo, el secretario general de la CGT Antonio Calo, el candidato a intendente capitalino Pablo Yedlin, la senadora Beatriz Rojkés y Karina Rabolini.
Minutos antes de las 7, Manzur tomó la palabra y pronunció un entusiasta discurso en torno a la candidatura de Scioli. El candidato a gobernador aprovechó la ocasión para volver a jurarle lealtad al bonaerense. Quizás el pasaje más relevante de su discurso haya sido el que le dedicó a “quienes sacaron los pies del plato”, en una clara alusión al intendente capitalino Domingo Amaya, otrora alperovichista. Amaya se encuentra negociando un acuerdo con el radical José Cano. Desde la Casa Rosada -es decir Carlos Zannini y Wado de Pedro- presionan para sabotear el acuerdo, ofreciéndole incluso ser compañero de fórmula de Manzur. Desde el círculo amayista, afirman que el “Colorado” ya ni siquiera atiende el teléfono.
Llegado su turno, Alperovich tomó la palabra y en su discurso el principal interlocutor fue Scioli. Ubicó al ex motonauta como el heredero de “Néstor y Cristina”, y como “el próximo presidente de los argentinos, el presidente del desarrollo con inclusión”. El gobernador sostuvo que con Scioli se seguirá “fomentando las economías regionales” con nuevos beneficios para las patronales azucareras y de la fruta. En el caso del azúcar se anunció el aumento del porcentaje de bioetanol en los combustibles, pasando del 10 a un 15%. Mientras que para las patronales de la fruta prometió mayores facilidades a la hora de exportar.
Los problemas estructurales que el gobierno no resolvió en 12 años también fueron parte de los anuncios. Alperovich aseguró que “combatirá el trabajo en negro”, promesa difusa ante el casi 50% de tucumanos que trabajan en negro. El acta firmada también prevé la construcción del dique Potrero de las Tablas, para “evitar las inundaciones”. Las recientes inundaciones colapsaron la infraestructura pública y agravaron el déficit habitacional de 100.000 viviendas. Las promesas de campaña no son bien recibidas por los damnificados, quienes protestan habitualmente contra la falta de soluciones. Finalmente se anunció un plan de viviendas “para la clase media” y un “programa de primer empleo” para los jóvenes de 18 a 25 años. Con este discurso, el gobernador lanzó virtualmente su candidatura como senador, los carteles lo afirmaban pero evitó enunciarlo.
Cerrando el acto, Scioli devolvió las gentilezas y afirmó que “Tucumán siempre ocupa un lugar importante en su agenda de trabajo”. Sostuvo que Manzur “es el mejor” para llevar la “continuidad de la década ganada”. Destacó que el ex ministro de Salud “disminuyó como nunca la mortalidad infantil”, un “mérito” que Manzur se ufana pero que ha sido denunciado por cambiar los parámetros para manipular las estadísticas.
El bonaerense se refirió a la elección presidencial y remarcó que “es un punto de inflexión entre la alianza de un pasado de ajuste y endeudamiento que no debe volver y un futuro que cuide los logros y nos proyecte hacia el gran desarrollo argentino”. Se refirió a la oposición como aquellos que “se quieren unir de cualquier manera, solo saben ponerse en contra”. Y agregó: “conmigo no van a tener sobresaltos ni sorpresa”, en un discurso que apuntó a transmitir moderación.