Vecinos organizados por la defensa de la reserva convocan a una movilización este sábado para visibilizar el reclamo de reglamentación provincial. ¿Cuál es su importancia para los vecinos de zona sur?
Laura Borse Periodista | @lauraborse
Viernes 17 de agosto de 2018 11:34
El pasado sábado 4 de agosto se realizó una Corpachada en la Reserva Municipal Santa Catalina, en el partido bonaerense de Lomas de Zamora. La ceremonia de celebración a la Pachamama congregó a vecinos y vecinas autoconvocados de municipios aledaños, cantores, poetas y visitantes ocasionales que se reunieron para ofrendar y agradecer a la Madre tierra, aunque también fue un momento de reflexión y difusión de los problemas que enfrenta el lugar. Además, se plantó un ceibo (árbol nativo de la región) en recuerdo de Anahí Benítez.
La agrupación Vecinos Autoconvocados por la Defensa de Santa Catalina está convocando para mañana sábado 18 de agosto a las 14 horas a organizaciones sociales, políticas y ambientales y la comunidad toda, a una movilización para visibilizar el reclamo por la reglamentación de la reserva provincial, que ya cumple 6 años.
Uno de los últimos ecosistemas naturales del sur del conurbano
Hace pocos días, las organizaciones Vecinos autoconvocados en Defensa de Santa Catalina y Pilmayqueñ se unieron para lanzar el Movimiento Santa Catalina Reserva Natural. Su reclamo principal es que se reglamente por completo la Ley Provincial 14.294 sancionada en 2011 -luego de años de movilizaciones- por la cual se declaró como “Reserva Natural Provincial” a uno de los últimos ecosistemas naturales del sur del conurbano, un humedal con laguna y bosques de más de 700 hectáreas y variedad de ambientes que se encuentra inmerso en una trama urbana densamente poblada, y con fuertes desigualdades sociales.
Al día de la fecha, el predio se encuentra fragmentado por diversos usos, repartidos entre dos universidades (la Universidad Nacional de La Plata y la Universidad Nacional de Lomas de Zamora), la empresa de recolección de residuos Covelia SA, que compró en 2008 alrededor de 300 hectáreas a la UNLP (la parte de la laguna) y enseguida comenzó a desarrollar maniobras de relleno comprometiendo seriamente las funciones del humedal; y otros actores privados.
El encuentro y celebración se realizó en el espacio de Reserva Municipal que linda con el predio bajo jurisdicción provincial, hacia el sector sureste. A diferencia de su lado provincial, la Reserva Municipal de Santa Catalina fue declarada por ordenanza en 1991 y comprende unas 17 hectáreas de pastizal autóctono con remanentes de plantas nativas y está atravesada por las vías del tren. En su espacio de recreación se encuentra la histórica estación de Santa Catalina del ramal Temperley-Haedo del Ferrocarril Roca y cuenta con guardaparques y acceso público.
Durante la celebración los miembros de la agrupación informaron que se encuentran en estado de alerta y exigen la reglamentación de la ley de manera participativa. Al estar ubicada en la parte más oriental de los bajos del Río Matanza, se torna de incumbencia para la Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo en sus objetivos de recomposición ambiental por orden judicial de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en la llamada “Causa Mendoza”. Un territorio tan complejo no tiene solo a la ACUMAR como únicos responsables: los y las vecinas reclaman también al Organismo Provincial de Desarrollo Sostenible (OPDS), ADA (Autoridad del Agua), al Ministerio de Ambiente de la Nación y a la Comisión Nacional de Monumentos y Lugares Históricos para que efectivicen las medidas de recuperación del humedal acordadas anteriormente, y a la vez se gestionen medidas preventivas para frenar el deterioro del bosque y proteger el patrimonio cultural de las edificaciones históricas que se encuentran dentro del predio. Aquí subsisten parte de las estancias de las primeras colonias de granjeros escoceses en el país, con más de una decena de edificios históricos del siglo XIX; y también alberga el primer Instituto Agronómico-Veterinario del país.
Covelia SA
En el año 2015 la organización ambiental Pilmayqueñ realizó una denuncia a la empresa de servicios de higiene e iluminación industrial y urbana Covelia S.A por el relleno de parte del humedal que se encuentra dentro de la reserva provincial. La empresa afectó el humedal para construir un camino elevado a más de 1 metro, paralelo al límite con la Universidad de Lomas de Zamora.
Esta historia comienza en el año 2008 cuando Covelia compra ilegalmente 307 hectáreas a la Universidad Nacional de La Plata, dueña del terreno que ya había sido declarado reserva municipal por Ley N° 8912 de 1983. El predio incluye el espejo de agua y un importante sector de bosques. Covelia se estableció allí aduciendo que instalaría una planta de tratamiento de residuos. La medida cautelar interpuesta en el año 2011 por parte del entonces juez de la causa, Luis Armella, impedía la intervención en el área del humedal (el relleno de la laguna es la tarea de mayor impacto que han venido realizando), pero aun así han continuado con maniobras por parte de entes privados que impactan en el ecosistema. “La recuperación de la Laguna Santa Catalina, rellenada y canalizada por Covelia, es fundamental para el ecosistema y para evitar inundaciones en los barrios aledaños”, advierten los vecinos.
Según Patricia Rodríguez, integrante del Pilmayqueñ: “El fallo pide la remediación y se está intentando llegar a un ‘acuerdo’. Se está evaluando aún la remediación de la laguna, porque además hay canales de drenaje que Covelia rellenó y eso podría inundar a los barrios vecinos. Seguimos activos en la causa y con audiencias judiciales con entidades estatales y ambientalistas y la empresa”.
Las medidas judiciales solicitan que la reglamentación de la ley habilite un proceso de recuperación de la laguna y que Covelia realice la recomposición de la misma. Hoy por hoy, una de las tareas que la comunidad efectúa continuamente es controlar que la laguna no siga siendo dañada.
Santa Catalina es más que una reserva natural
Patricia comenta que “Santa Catalina siempre fue el lugar para jugar de los vecinos, un espacio que tiene que ver con la vida de los lomenses y de Llavallol. Acá todos saben y conocen Santa Catalina. Hay grandes valores que tiene la reserva que deberían ser respetados, es el pulmón verde con el que estamos al límite de lo que pide la OMS de espacio verde por persona (10 m2). Es una cuestión de salud y derecho al ambiente sano, no es menor”.
La laguna de Santa Catalina es el punto más bajo de toda Lomas de Zamora, está a 4 metros sobre el nivel del mar, y si se la rellena los que más lo sufrirán son los barrios vecinos que están rellenados a 8 metros sobre el nivel del mar, y luego la Universidad Nacional de Lomas de Zamora que está rellenada a 10 metros, todo lo cual generaría un gran impacto sobre los barrios, que ya sufren inundaciones por falta de escurrimiento y cloacas”, concluye Patricia, que es vecina de Llavallol.
La protección de este gran humedal del conurbano Sur que, junto al predio de Laguna de Rocha (también con carácter de Reserva Natural Provincial bajo la órbita de OPDS), conforma una suerte de corredor biológico de suma importancia para la región, es vital no sólo por los valores de la flora y fauna que posee (alrededor de 180 especies de aves, variedad de especies de mamíferos, peces, reptiles, anfibios, mamíferos y mariposas, además de más de 400 especies de hongos y algas relevados en la Reserva Micológica Carlos Spegazzini que está dentro del predio), sino también por sus importantes recursos arqueológicos y de interés cultural: Sitio Histórico Nacional (Dec.877/61) desde 1961, Lugar Histórico Provincial declarado en 1992, punto de trabajos arqueológicos en el Museo de Agrobotánica, Historia y Naturaleza de la Facultad de Ciencias Agrarias (UNLZ), la estación del ramal Temperley-Haedo Santa Catalina, ubicada dentro de la Reserva Municipal, también monumento histórico). Además, todo el lugar cumple una función primordial en lo ambiental por su capacidad de absorción de excedentes hídricos, mitigando la problemática de las y los vecinos de Lomas de Zamora, un partido con la memoria viva de recurrentes eventos de inundaciones y carencias en términos de provisión de agua potable y saneamiento.
En efecto, el accionar de los movimientos vecinales en defensa de la reserva se encuentra también articulado con otras organizaciones que luchan por la concreción de obras públicas, como es el caso del Foro Hídrico de Lomas de Zamora, que viene reclamando desde hace 18 años por agua potable, cloacas y desagües, sobre todo en barrios muy postergados como Ingeniero Budge, Villa Lamadrid, Villa Albertina, Villa Centenario y Villa Fiorito, atravesados por varios arroyos que desembocan en el río Matanza.
De esta manera, la lucha por recuperar y sostener la reserva para todos los vecinos y demás usuarios se conecta, a través de la problemática de las inundaciones, con otros serios problemas de gestión ambiental de la cuenca media-baja del Matanza-Riachuelo, la más densamente poblada y con indicadores socioeconómicos más preocupantes. En un histórico proceso de urbanización sin ordenamiento ambiental del territorio, es de notar que los avances en Santa Catalina por privados -empresas y otros intereses inmobiliarios- ponen en riesgo aquellas zonas más inundables de la región que son, en su mayor parte, sectores de bajos recursos económicos, con problemáticas de precariedad laboral, inseguridad y exposición constante a contaminación en el agua y suelo, por falta de conexión a red, saneamiento y una gestión integral de los residuos sólidos.
Anahí
A un año del femicidio de Anahí Benítez, en la reserva se la recuerda con mucho cariño y conmoción. Su cuerpo fue encontrado tirado en un sector de la reserva provincial muy cercano al límite con la parte de gestión municipal, luego de varios días de búsquedas. El caso aún no ha sido esclarecido. Durante el encuentro del pasado 4 de agosto, los y las vecinas del colectivo autoconvocados por Santa Catalina decidieron plantar un ceibo en su memoria: “Anahí no murió en el predio, ahí fue descartado el cuerpo”, recalcan, y por ello reclaman que las autoridades competentes asuman su responsabilidad en el resguardo de los accesos y límites de la reserva para asegurar el disfrute y tranquilidad de quienes la visitan.
Patricia comenta al respecto: “El predio donde se encontró el cuerpo de Anahí es manejado por la Universidad de La Plata, la reserva tiene un plan de seguridad que no se implementa, no por algo puntual sino para que sea un lugar seguro, incluso propusieron un sistema de un perímetro para poder recorrerlo a caballo, que sería lo ideal porque no impactaría, con control de ingreso a la reserva real. Hoy se ingresa por cualquier lado”.
Ellos entienden que detrás de los hechos ocurridos existe la intención de sumar problemas y generar hostilidad social hacia el lugar, ya que entienden que para muchos intereses, Santa Catalina es un “botín” apetecible en el mercado y estos hechos juegan “a favor” de esa gente que los mira con buenos ojos para venderlos a los desarrolladores inmobiliarios. Patricia concluye: “Santa Catalina está visto como un terreno excelente desde lo económico, hay una mirada de “alejate de ahí”, cuando tenemos derecho a estar donde quisiéramos sin ningún miedo, ponemos el fantasma en estos lugares, se pone la “culpa” en la víctima, fomentada por una cuestión de valorización mercantil del espacio”.
El sur se mueve
Este sábado 18 de agosto a las 14 horas la agrupación Vecinos Autoconvocados por la Defensa de Santa Catalina convocan a organizaciones sociales, políticas y ambientales y la comunidad toda, a una movilización para visibilizar el reclamo de reglamentación de la reserva provincial, que ya cumple 6 años.