La llegada al trabajo el lunes 10 de agosto pasado, fue bastante distinta a los lunes anteriores a las 7 de la mañana, habían sonrisas, abrazos, y una sensación de que las PASO, dejaron algo positivo en los trabajadores mendocinos.
Edgardo Videla Delegado Comisión Interna de Cuyoplacas | Mendoza
Sábado 15 de agosto de 2015
En la columna anterior, motivada por mi precandidatura a diputado nacional, por el FIT/PTS de Mendoza, destaqué desde mi perspectiva de laburante, la importancia de las candidaturas obreras, como impactaban en mis compañeros y todo mi entorno, y que, justamente, el mensaje era bastante poderoso para quienes conforman todo mi entorno, y los trabajadores a quienes me cruzo en la rutina cotidiana, el ejemplo más llamativo de esto, fue el de los choferes de colectivo que me llevan y me traen a diario.
Campaña en El Barrio
El Algarrobal, Las Heras, el lugar donde vivo desde hace casi 20 años, y fue mi primer paso para difundir las propuestas del FIT y mi pre candidatura obrera. Entre una tarde de sábado y una mañana de domingo, con las propuestas, y mi nombre entre las candidaturas, salí a golpear las puertas de los vecinos, los menos cercanos se sorprendían de que un tipo al que ellos ven pasar con su ropa de laburo todos los días los visitara para hablarles de política, con propuestas claras y de igual a igual, algunos pibes me conocían, porque alguna vez realicé trabajo social en el barrio, junto a un grupo de jóvenes activista sociales, con los adolescentes, sobre todo, di cursos de dibujo y caricaturas, y logramos editar dos números de una revista vecinal. Los vecinos más cercanos, se alegraban, y a veces, con actitud patriarcal llamaban a toda su familia a votar al vecino. Un par de comerciantes de la zona, el que tienen el almacén del barrio, que da fiado, hasta que cobren los clientes, pidió material de campaña, para compartir con los clientes. Algo parecido ocurrió con el vecino que se pone al frente del “parripollo” los domingos.
El domingo, caminé un poco más lejos y les dejé las propuestas a los chicos del Supermercado, justo a ellos que son brutalmente explotados en sus condiciones salariales y horarios de trabajo, estaban trabajando, solo las dejé sin poder hablarles.
Entregué volantes y expliqué las propuestas, a algunos conocidos de la zona, y cuando comenzaba a agobiar el sol del mediodía, y comenzaba el regreso a casa, encontré a unos “paisanos” de los hornos de ladrillos, sufridos laburantes de la industria ladrillera, principal actividad de la zona, con quienes me senté un rato en la esquina a compartir una cerveza fresca, y conversar de esto nuevo que está pasando con la izquierda.
El próximo fin de semana, muchos miembros del partido, visitamos la populosa feria de El Algarrobal, apoyados por el Joven concejal de Las Heras Ulises, y la concejal electa por Guaymallén, Mailé Rodriguez, junto a docentes, trabajadores y jóvenes militantes, entre los que se contaba mi hija, recorrimos la feria hablando con muchos, muchos vecinos de la zona. Y salimos reconfortados de ver el interés que despertaban las propuestas, las candidaturas obreras, la juventud y las ganas de los militantes, y de los concejales del PTS.
Al laburo con la campaña
Para un trabajador sin automóvil, el “colectivero” es un compañero de trabajo más, y es exactamente ahí, en donde comenzaba la campaña en el trabajo. Veinte años viviendo en la zona, y 16 trabajando en Cuyoplacas, han forjado vínculos fraternales con los choferes del bondi, muchos de ellos conocían de mi actividad sindical, de hecho hablamos mucho de las condiciones laborales de los diferentes sectores, se los ha invitado a participar en el último Torneo “Amistad Obrera”, aunque por problemas de horarios no pudieron responder. El hecho es que al comentarles de mi candidatura, ofrecían todo el apoyo, se llevaban material para repartir entre los compañeros, y por supuesto, comprometían su voto.
En el trabajo la tarea fue más sencilla, debido a que desde hace años, consecuencia de luchas y coherencia, no solo yo, si no toda la comisión interna goza de una sólida imagen entre los compañeros. Algunos miembros de la Comisión Interna siempre fuimos los que proponíamos charlas sobre política, y de a poco se fue despertando un interés sobre distintos temas vinculados a la política y su relación con la clase obrera, y con las patronales. Con el correr de los años, y mi acercamiento cada vez más estrecho al FIT y a Nico Del Caño, se notó que los compañeros miraban con mayor simpatía a los chicos del FIT que juegan al futbol con nosotros, que se toman un porrón después del partido, que nos acompañan en nuestros emprendimientos de organización obrera, sea una cena de laburantes, o una medida de fuerza. Y comenzaron a “parar las antenas”, cada vez que Nico salía en los medios, y como no, si el sábado jugábamos al fútbol, y el martes estaba lleno de balazos de goma, por acompañar la lucha de tipos como nosotros en LEAR. El único que no vio con simpatía esta camaradería entre el FIT y los laburantes fue el Sindicato de la Madera, que decidió excluirme de su comisión directiva en 2014, y provocó la renuncia de los miembros de esa comisión que trabajaban en Cuyoplacas.
Mi candidatura obrera, de ninguna manera fue una sorpresa en la fábrica, al menos, no entre los compañeros, quizás algún jefe o jerárquico se haya sorprendido, como me sorprendí yo, cuando esos jefes me manifestaban apoyo, jerárquicos que rompieron su silencio hacia mi persona, para decir que me iban a votar, porqué, “así no se puede vivir más”, según ellos, que alquilan casa en Villa Gessel, y renuevan el auto, cada fin de año. En fin, así son los jefes.
Los stickers en los lockers hablan de la campaña
Tampoco fue una sorpresa para mis compañeros que en el marco de la campaña electoral, Noelia Barbeito, estuviera esperándolos, en el cambio de turno, conmigo y un buen grupo de militantes, para difundir las propuestas. Los compañeros se acercaban, en su mayoría, sonriendo a saludar con la naturalidad de quien se encuentra a otro compañero. Por eso causó algo de malestar cuando los militantes del PO, fueron a entregar panfletos con problemas de interna partidaria, junto con sus propuestas, que en definitiva no varían mucho de las nuestras, a modo de cierre de campaña, el jueves 6 de agosto.
Termómetro Pre Electoral
La visita del PO al cambió de turno, como dije, no fue bien vista por mis compañeros, que me lo hicieron saber ese mismo día, por distintas vías, algunos me llevaban los panfletos y las boletas, diciéndome que poco les importaba si la inscripción de una banca es de tal o cual forma, a ellos les interesa y valoran, que el FIT/PTS, estuvo allí cuando se paró la fábrica en 2014, que los concejales presentan su equipo en el torneo que armamos, o que Noelia, “La Noe”, como algunos refieren a ella, está allí cuando comemos unas empanadas. Otros, los más politizados, sentían que era una provocación, que el PO llevara a su máxima figura local, a pararse en donde había un candidato, de la otra facción del FIT. Les transmití a los compañeros que se interesaban, que el PO, había tenido ese gesto con la intención de abrir un debate acerca de las metodologías de trabajo que tienen el PO y el PTS, y realmente esperaba en ese momento, que fuera así, ya que sería muy triste para mí, descubrir que la candidata a Senadora Nacional Raquel Blas, la máxima dirigente sindical de ATE, el gremio más combativo de Mendoza, tiene una visión tan chiquita de lo que significa un obrero. Como un compañero expresó, textualmente: “se piensa que somos trofeos de campaña”. Estas voces obreras, sumado al grito de un chofer del colectivo que iba mientras yo esperaba el que venía, “ Vamos con del Caño , Cabezón”, me daban la confianza, para comenzar a ilusionarme.
El Día Después de las PASO
El 9 de agosto, fue un día muy largo para todos los militantes del PTS, a lo largo y a lo ancho del país, sabíamos que Mendoza, tiene una gran simpatía por Del Caño, pero teníamos terribles expectativas por la interna a nivel nacional, sabiendo lo que representa la figura de Jorge Altamira en la Izquierda argentina. Mucho cansancio, mucha emoción con cada abrazo de los fiscales que venían llegando de las escuelas, entre los que hubieron compañeros de laburo y vecinos míos, mi propia hija, los amigos de siempre, los extrabajadores de Cuyoplacas que siempre responden. Los resultados de Mendoza, dibujaban sonrisas en los rostros cansados, pero no daban ni para comentarlos. La lentitud de los números oficiales, no despejaban dudas ni traían certezas al Frente de Izquierda, muchos quedaron a la espera de una certeza, yo volvía casa, tarde, cuando había una ligera esperanza en la proyección, otros compañeros se quedaron a esperar juntos en la sede.
La llegada al laburo del lunes 10 de agosto pasado, no fue un lunes más. Llegué cansado por no haber descansado bien, como todos los que estuvimos afectados por la elección, realmente, salí apurado de casa, y tuve mis reparos, para ver que decían los resultados a las 6 de la mañana. A medida que iba caminando hacia mi sector de trabajo, las manos de mis compañeros se alzaban y se agitaban, con el movimiento de quien canta una canción en la tribuna de su equipo favorito, “Cabezón, quedamos cuartos a nivel nacional”, me decían. “Nicolás o Altamira??”, pregunté, adivinando la respuesta, en las sonrisas de los compañeros. “ Nico, Cabezón. Ganamos”.
Después me abracé con algunos, con otros me abracé con un gran sentimiento de gratitud, y después todos laburamos, como todos los días, pero a cada rato venía algún comentario a la pasada, sobre la diferencia en Mendoza, la pregunta de: “Cuanto falta para que entre La Noe??”, el fanático que vino con el dato escuela por escuela en Mendoza.
Todos trabajamos, como todos los lunes, como todos los días, pero ese lunes, no fue como todos los días, al ver a los compañeros expectantes, complacidos, comprometidos, me hizo pensar en el votante de Macri, en el votante de Scioli, y me atrevería a decir que para esos votantes, el lunes 10 de agosto pasado, fue un día como cualquier otro. Los votantes del FIT, entendimos el lunes, que jugamos en un equipo, y que somos parte de la construcción de un futuro que cada vez tiene más ganas de ser distinto.