
Diana Assunção San Pablo
Viernes 21 de abril de 2017
El 28 está convocado un paro nacional en Brasil. Todas las centrales sindicales lo convocan después de una tregua tras la gran acción obrera nacional del 15 de marzo. Temer no perdió tiempo en la tregua, aprobó una ley para que cualquier trabajo pueda ser tercerizado e intenta votar muchísimos ataques a los derechos de los trabajadores. Quiere que nosotros paguemos la crisis.
No les faltan motivos a los obreros brasileros para protestar. El gobierno golpista quiere imponer una reforma jubilatoria que hará que todos trabajemos varios años más para poder acceder a ese derecho elemental, quiere una ley laboral que permita que se trabaje hasta 48 horas semanales. El desempleo aumenta. Trabajadores públicos en algunos estados (provincias) como en Rio de Janeiro, reciben sus salarios en partes y con dos meses de retraso.
Brasil tiene una importancia continental. Si logran imponer un plan como ese se fortalecen los patrones en todo el continente. Los empresarios en Brasil y Argentina se inspiran en las leyes neoliberales de Chile, heredadas de la sanguinaria dictadura de Pinochet. Macri y Temer se reúnen y acuerdan como uno inspira al otro con sus medidas.
Los trabajadores también debemos inspirarnos unos en los otros. Si los obreros brasileros derrotamos a Temer y sus ataques se fortalecen las condiciones para vencer en todo el continente.
En Brasil decíamos que el paro del 6A en Argentina y el rol activo de la izquierda y de los trabajadores combativos era un ejemplo de lo que la izquierda en Brasil necesitaba hacer. En Brasil como en Argentina es necesario luchar por un plan de lucha verdadero, sin tregua a los golpistas y a los capitalistas.
Luchamos en Brasil para imponer un efectivo y activo paro nacional. Luchamos para que la izquierda unifique esfuerzos en acciones independientes y exija de la central burocrática ese plan de lucha. La segunda más grande central, la Forza Sindical, ruega que Temer negocie y da indicios de estar dispuesta a aceptar estos ataques con pequeños cambios. La CUT, vinculada al PT, después de hablar duro también se dice dispuesta a negociar y cada paso que da lo hace pensando en las futuras elecciones de 2018 con su líder Lula, en vez de poner todos los esfuerzos para derrotar a los golpistas hoy.
A pesar de eso se puede vencer. Hay mucha voluntad de los trabajadores de ir al paro. Encuestas dicen que más de 80% de la población están en contra de la reforma jubilatoria y laboral.
En la Universidad de São Paulo, donde trabajo, ya votamos el paro, y estamos construyendo un comité en la zona junto a los estudiantes y profesores para buscar influir en los barrios obreros y las fábricas cercanas para que exijan de sus sindicatos asambleas verdaderas y que coordinemos las acciones. Los transportes en todo país confirman que también van parar. El dia 28 promete ser la más grande acción obrera en muchos años.
Temer esta golpeado por interminables escándalos de coimas en la Lava Jato, 8 de sus ministros están denunciados, él también está denunciado – pero la ley preserva al presidente de ser procesado por un crimen previo a la presidencia.
La bronca obrera ya le hizo cambiar parcialmente la reforma jubilatoria. Se la puede derrotar completamente. Por eso jugamos todos nuestros esfuerzos para organizar desde la base un efectivo paro nacional, levantamos un programa para que sean los capitalistas los que paguen la crisis.
La victoria de los trabajadores en Brasil puede ser un marco para los trabajadores de Argentina y toda América Latina para derrotar los planes imperialistas, de los empresarios y sus gobiernos. Por eso hay que apoyarla, tal como nosotros apoyamos las luchas en Argentina. El Movimiento Revolucionario de Trabajadores (MRT) partido hermano del PTS de Argentina, está activando fuertemente para que sea un éxito el paro nacional.
La clase obrera es una y sin fronteras. Cuando ese grito se escuche de ambos lados de la frontera los capitalistas temblarán.