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Red Internacional
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POLITICA. Sos una Massa: ¿halago o insulto?

El “panquequismo” de los políticos argentinos no deja de sorprender. Sergio Massa, que hace unos meses afirmaba que lo separaba más que un océano con Cristina Kirchner, va a ser el principal candidato a diputados del "Frente de Todos"

Luca Bonfante

Luca Bonfante @LucaBonfante98

Miércoles 19 de junio de 2019 00:19

Son ricos, pero no por su sabor sino por la plata que manejan. Estos panqueques no se pueden tragar. Fueron varios en el armado de las alianzas electorales, como Alberto Fernández y Miguel Ángel Pichetto. El caso de Sergio Massa, que anunció este martes que va a encabezar la lista de candidatos a diputados nacionales de la fórmula Fernández-Fernández por la Provincia de Buenos Aires, llama particularmente la atención por su historial político repleto de zigzags. Veamos.

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UCéDé

Empezó su carrera política en la ultraderechista “UCeDé” (Unión del Centro Democrático), que ahora apoya a José Luis Espert y que fue fundado por el político y militar Álvaro Alsogaray. Llegó a ser presidente de su organización juvenil, conocida como la “Juventud Liberal”. Pero en esa década, el liberalismo y el peronismo eran la misma cosa, y como varios miembros, Massa se pasó a las filas del menemismo.

Menemismo

Ahí empezó como asesor de "Palito" Ortega en el ministerio de Desarrollo Social y militó en el municipio de San Martín con el eterno presidente de UTHGRA (Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos), Luis Barrionuevo. Quizás ahí, a temprana edad, le hayan enseñado la receta de los panqueques. Aunque es muy improbable que el titular del gremio gastronómico haya pisado una cocina en su vida.

Su camino siguió en la presidencia de la ANSES durante el gobierno de Duhalde. Ese cargo lo conservó en el mandato de Nestor Kirchner hasta que fue electo intendente de Tigre en el 2007.

Fue en ese municipio donde desarrolló un fuerte prefil “manodurista”. Hacía spots llenos de policías en los barrios y mostrando una supuesta “batalla contra el narcotráfico”, a pesar de que los narcos tienen a Tigre y sus countries como su destino preferido para instalarse.

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Kirchnerismo

Después de la disputa por la resolución 125, reemplazó como jefe de gabinete de Cristina a otro panqueque: Alberto Fernández. Se mantuvo hasta mediados del 2009, cuando volvió a la intedencia de Tigre y empezó su ruptura con el kirchnerismo, que lo llevó a repetir hasta el hartazgo que nunca volvería a conformar listas con la ex presidenta. Hasta llegó a decir el año pasado que CFK debería estar presa si no existiesen los fueros. Pero bueno... pasaron cosas.

Macrismo, Alternativa Federal y otra vez Kirchnerismo

Durante el gobierno de Macri, Massa se convirtió en su principal aliado, votando absolutamente todas las leyes contra los trabajadores y el pueblo pobre. En los últimos meses, conformó el espacio denominado como “Alternativa Federal” junto a Miguel Angel Pichetto (que ahora acompañará a Macri en la fórmula presidencial), a Lavagna y Urtubey que se presentarán por fuera y a Schiaretti que decidió no participar con ninguna fórmula. Una “alternativa” que tenía tanta coherencia como para que cada uno terminara en una lista distinta.

Pero tanto en la cocina como en la política argentina, para que haya panqueques tiene que haber alguien sosteniendo la sartén. Y Massa hasta hace un tiempo era considerado un “traidor” por el kirchnerismo. La diputada Mayra Mendoza, de Unidad Ciudadana, llegó a decir que él era la opción para cambiar la cara de Macri y mantener el mismo modelo económico. “Hay que llamarlos por su nombre, traidores al pueblo y a la Patria” había declarado. Hoy lo presentan como el rey de la unidad. ¿Esa es la unidad que hace falta para enfrentar a Macri?

A quien le interese la coherencia, tendrá que mirar las listas del Frente de Izquierda Unidad. Una unidad de los de abajo, que no se explica por negociaciones de dinero o intereses empresariales, sino por ser los únicos que quieren romper con el FMI para que no sean otra vez los trabajadores los que soporten las consecuencias de la crisis