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Red Internacional
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PANDEMIA EN SUPERMERCADOS. Supermercados Vea: “Nos dicen esenciales y nos tratan como descartables”

En pleno pico de contagios, trabajadores y trabajadoras de Supermercados Vea alzan su voz contra la empresa que priorizan sus ganancias ante la salud de sus trabajadores y clientes.

Sábado 1ro de agosto de 2020 20:08

Como venimos alertando en este diario, los supermercados se convirtieron en focos de contagios: hay más de 1100 trabajadores de supermercados del AMBA contagiados por Covid-19. Y esto, lejos de ser una casualidad o fatalidad, responde a la avaricia patronales cuya única preocupación son las ganancias, la complicidad de los gobiernos nacional y ciudad que dejan sin protocolos específicos a la actividad y no controlan que se cumplan las más mínimas condiciones de prevención, la escandalosa inacción del sindicato de Comercio, mucho más atento a que los locales no cierren que a la vida de los trabajadores.

Trabajadores y trabajadores de la sucursal de Vea (del grupo Cencosud), ubicada en Av. San Juan al 2800, nos acercaron su denuncia: “Desde que arrancó la pandemia, llevamos más de 10 casos de Covid positivos. Eso es lo que conocemos, pero sospechamos que son más, porque la empresa utilizo un criterio totalmente arbitrario para hisopar a los compañeros, porque nos quieren de vuelta rápido para seguir trabajando. A algunos les hicieron hisopado, a otros le dieron aislamiento y a otros directamente los ignoraron, suponiendo a su gusto que no habían tenido la proximidad necesaria con los casos positivos. Eso sí, lo que nunca sucedió es que ante la confirmación de los casos cerraran preventivamente el local”.

“Incluso, los compañeros/as que dieron positivo retornan al local sin ser hisopados, por lo cual no sabemos si siguen contagiando o no. Cuando un compañero exigió que se lo hagan, Vea le paso la pelota a la Art y esta jamás respondió. En esta última semana, una trabajadora de la limpieza contrajo covid19. El gerente minimizo la importancia, increíblemente, aunque compartamos el comedor y otros espacios, además era la encargada de limpiar todos los sectores del local (gerencia, fiscalía, vestuarios, etc.)”.

Haciendo un repaso desde que empezó la pandemia, cuentan: “Las primeras semanas el principal problema fue la falta de insumos para el cuidado (guantes, alcohol en gel, tapabocas, mascaras). Eso fue mejorando con el trascurrir del tiempo, pero hay algo que no se corrigió jamás: los protocolos cambian constantemente, de acuerdo a lo que necesite a la empresa para facturar más, o sea dejan entrar demasiados clientes con la excusa de que el gobierno permite que por el espacio por metros cuadrados puedan ingresar 130 personas, pero el local no está preparado para tener 130 personas porque redujo cajas y achico el personal”. Menos trabajadores, menos cajas y un “protocolo” a medida de la empresa: “Como no hay más de tres o cuatro cajas habilitadas, la gente se aglomera en las góndolas y en las filas para pagar. A raíz de esto, a nosotros nos están dando tareas extras como preparar los envíos para los que el local tampoco está preparado y así podríamos seguir…”

De hecho, remarcan los trabajadores, no se trata únicamente de la ausencia de protocolos específicos para la actividad, sino que ni las mínimas condiciones de higiene y seguridad se respetan: “Hay un solo trabajador de limpieza por turno. Es demasiado poco para un local que según sus directivos tiene capacidad para 130 personas. Estamos en el pico de contagios y nada ha cambiado”.

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A la tensión que implica trabajar sin las condiciones de protección y cuidado, el aumento de tareas y ritmos de trabajo, los bajos salarios y la precarización laboral, la incertidumbre de no saber si volver a casa implica contagiar a las familias; toda esta “oferta” al servicio de las empresas que aumentaron sus ganancias en plena pandemia, no podría ser posible sin la complicidad de las autoridades del Gobierno y sobre todo, por el papel del sindicato de Comercio. “El sindicato esta borrado desde que empezó todo, y nuestro delegado se preocupa más porque el local funcione que en la integridad y la salud tanto física como mental de los trabajadores”.

Para cerrar, agregan: “Es una época muy complicada para transitar. Si nos dicen que somos esenciales en la realidad nos muestran que somos descartables. No podemos dejar nuestra salud en las manos de la empresa, que lo único que quiere es recaudar más y más. Si no nos cuidamos entre los trabajadores, no nos va a cuidar nadie”.