Se suspendieron las clases presenciales y también las mesas de exámenes, pero para quienes trabajan en las facultades, las disposiciones llegan sin criterio unificado sobre cómo respetar las medidas de cuarentena, tampoco las de seguridad e higiene
Miércoles 18 de marzo de 2020 17:03
La Universidad de La Plata tomó algunas disposiciones ante la Emergencia Sanitaria que generó el Coronavirus: se encuentran exentos de concurrir a los establecimientos el personal mayor de 60 años, quienes tengan enfermedades de riesgo y quienes están a cargo de menores. Para todos los demás no hay nueva disposición y queda a criterio de las autoridades la modalidad a seguir.
Desde La Izquierda Diario entrevistamos a Federico, un trabajador Nodocente de servicios generales de la Facultad de Humanidades y parte de la agrupación El Frente, para problematizar las condiciones de trabajo y las necesidades del sector.
¿La Facultad de Humanidades sigue funcionando con tareas para el personal Nodocente?
Sí, desde el lunes los y las Nodocentes, venimos a cumplir con el horario. Hoy acordamos un régimen de rotación y acotar tareas, ya que al no haber estudiantes es lógico que éstas se reduzcan, sin embargo esto depende de lo que se acuerde en cada área.
Reducir a lo esencial, que es lo que se recomienda en esta situación, es algo que estamos discutiendo los trabajadores. En nuestro caso, los que estamos en blanco y con derechos laborales estamos preocupados, ni que decir de la situación de los que cumplen tareas siendo precarios que son los que menos derechos tienen ante esta crisis sanitaria.
Nuestro sindicato ATULP está totalmente ausente, solo se limita a enviar las disposiciones de la Presidencia y nada más.
¿Qué medidas de seguridad e higiene se están tomando para proteger a las y los trabajadores?
Producto de la insistencia de quienes nos encargamos del servicio de limpieza el viernes pasado nos proporcionaron insecticida, porque la población de mosquitos que hay es inmensa. El predio cuenta con un amplio espacio verde y las fumigaciones de la Municipalidad de Ensenada no parecen tener efecto. Pedimos repelente para poder protegernos y nos dijeron que eso corría a cuenta de cada une porque es un producto de uso personal como si fuera un desodorante, así que una compañera compró por su propia cuenta para todos los turnos.
En cuanto a las provisiones de jabón, toallas descartables y alcohol en gel son suficientes y desde el sector de servicios generales nos encargamos de reponerlo constantemente. Debido a que no asisten estudiantes no hay mayores inconvenientes por ahora. Sin embargo para el resto de los trabajadores las disposiciones deberían ser claras para que asista la menor cantidad de personal, solo lo estrictamente necesario y así poder disminuir los riesgos porque si bien la desinfección es importante, mucho más lo son las tareas preventivas para evitar el contacto y la circulación, y así también nos cuidamos entre nosotros.
¿Qué proponen ustedes como trabajadores agrupados en El Frente ante la emergencia sanitaria?
La Universidad debería ponerse al servicio de enfrentar esta Emergencia Sanitaria, pero las medidas tienen que ser claras y reducir todo el trabajo a lo estrictamente esencial o se contribuye a la propagación. Si Facultades como las de Medicina y Exactas ponen sus laboratorios al servicio de enfrentar la pandemia, desde los trabajadores de los servicios generales podríamos trabajar reforzando la limpieza de dichas instalaciones o desde el agrupamiento administrativo colaborar con el manejo de las consulta y garantizando el derecho de otros integrantes de la comunidad educativa (obra social, certificados, pasajes, etc), pero esto debe ser bajo nuestra propia organización contemplando los criterios que definamos los trabajadores y estudiantes avanzados de las carreras pertinentes junto a especialistas de seguridad e higiene.
¡No puede ser que el comedor universitario deje de funcionar o que se esté echando a los estudiantes alojados en el albergue! Se tienen que entregar viandas que cubran las necesidades alimentarias en forma integral para que los estudiantes puedan afrontar cualquier posible contagio.
Debemos exigir todos los derechos laborales y el pase a planta inmediato de los precarizados, no puede ser que en este contexto de emergencia sanitaria haya compañeros que no cuenten con obra social y un salario garantizado. Para esto no se puede esperar a las directivas arbitrarias que definen por arriba sin consultarnos a quienes trabajamos todos los días poniéndonos en riesgo.
El sindicato y los delegados tienen que buscar las vías para organizarnos al conjunto de los trabajadores y con mayor consideración para los precarizados y tercerizados a fin de exigir las condiciones necesarias para enfrentar la pandemia. Además de poner en pie en todos los lugares de trabajo comisiones de seguridad e higiene donde no las hubiera.
La única forma de enfrentar esta difícil situación es siendo solidarios entre los más vulnerables porque nuestras vidas están en juego y eso vale más que todo.
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