El decanato difundió un “bono contribución” como requisito para inscribirse en la carrera que comienza a dictarse este año.
Maximiliano Olivera @maxiolivera77
Sábado 16 de febrero de 2019 00:00
Luego de meses de especulaciones, la Facultad de Psicología de la UNT dio información sobre la tecnicatura en Acompañamiento Terapéutico en Salud Mental. La nueva carrera de pregrado dura tres años y se comenzará a dictar en el periodo lectivo de este año. Entre los requisitos para la inscripción, además de la documentación formal se consigna el “pago del Bono Contribución Único y Anual en concepto de matrícula”, sin mayores precisiones sobre el monto.
Se trata de un nuevo avance sobre la gratuidad de la universidad pública, con una carrera que se arancela desde sus inicios y con un desfinanciamiento por parte del Estado. En la resolución del Consejo Superior, de diciembre de 2017, que aprueba la carrera de Acompañamiento Terapéutico, se establece en los considerandos que “en lo que respecta al aspecto presupuestario se informa que la Facultad de Psicología una vez aprobados los aspectos académicos gestionará recursos necesarios a través de convenios o formas de autofinanciación para garantizar el dictado de la Carrera. No generando ninguna erogación para esta Universidad”.
Las llamadas “formas de autofinanciación” comienzan ahora por cobrar a todo aquel que quiera estudiar pero también puede ir más lejos. Basta con recordar que la UNT es conocida por ser socia de la explotación minera contaminante en Catamarca, compartiendo una sociedad con Minera La Alumbrera. Durante muchos años, esto fue una “forma de autofinanciamiento” —sin ir más lejos, la biblioteca de Psicología fue construida “gracias a los fondos de la Minera”— que hasta terminó con casos de corrupción.
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La injerencia de intereses privados en la educación pública no se limita en las “formas de autofinanciación” sino que también abarca a los mencionados convenios. En estos convenios se termina modificando las currículas o simplemente, las carreras son vistas como lugar para obtener mano de obra calificada o especializada sin pagar un peso, ya sea vía “prácticas profesionales” o “pasantías”, que muchas veces tienen poco que ver con lo estudiado. De aquí no solo se nutren solo las empresas, sino también áreas del Estado.
Defender la universidad pública y gratuita, enfrentar el ajuste del FMI
La decisión tomada por las gestiones del rector José García y la decana Rosa Castaldo no deja de estar enmarcada en el constante desfinanciamiento de la universidad pública, que se exacerbó con los planes de ajuste del FMI que los gobiernos implementan. Por ejemplo, podemos mencionar el recorte presupuestario en Ciencia y Educación, donde se pasará de un 7,1% al 5,5% en este año. Para las universidades si bien se habló de un “aumento del 30%” con respecto al anterior presupuesto, en realidad se trata de una pérdida de casi 15 puntos si tenemos en cuenta a una inflación anual superior al 45%.
En las movilizaciones del año pasado, una consigna que se escuchó con fuerza fue “Plata para educación, no para el FMI”. No se trata solamente del presupuesto y los aranceles que intentan aplicar sino también de que las condiciones de vida de la juventud que estudia y trabaja se agravan. Por lo tanto, debemos unir las peleas para defender la educación pública con las luchas de aquellos que enfrentan el ajuste del FMI, Macri y los gobernadores.
En la UNT, Psicología es una de las cuatro facultades donde los arancelamientos no se aplican y las autoridades de la UNT están decididas a que eso cambie. La organización y movilización de los estudiantes debe ser un freno para evitar que lo que hoy buscan aplicar en la carrera de Acompañamiento Terapéutico, lo que quieran hacer luego en otras. Para esto es fundamental que el Centro de Estudiantes convoque a asambleas para comenzar a organizar desde abajo la respuesta estudiantil, rechazando el arancel y exigiendo plata para educación, no para el FMI.