Chebaia presentó un proyecto para comprar cinco sillones para la Casa de Gobierno a raíz de las encuestas que se difundieron.
Miércoles 17 de abril de 2019 15:15
El legislador Rubén Chebaia (UCR-Cambiemos) presentó un proyecto de ley para que chicanear a sus adversarios peronistas. Ante Mesa de Entrada de la Legislatura presentó un proyecto para que se adquieran “vía contratación directa” cinco sillones "similares al de Lucas Córdoba" para Casa de Gobierno.
Con ese proyecto de ley, Chebaia quiso ser irónico ante las encuestas difundidas que dan como gobernador a Juan Manzur y otras a José Alperovich. Pero Chebaia, que ratificó con una publicidad de su fanpage en Facebook, solo cosechó críticas. “La Legislatura tucumana es la tercera más cara del país y se ve los ve ajeno a las preocupaciones populares. Por eso Chebaia de Cambiemos se pone elaborar un proyecto de ley para divertirse. Que se abra una cuenta como troll acá y deje de calentar una silla”, opinó Alejandra Arreguez a través de Twitter.
La Legislatura tucumana es la tercera más cara del país y se ve los ve ajenos a las preocupaciones populares. Por eso Chebaia de Cambiemos se pone elaborar un proyecto de ley para divertirse. Que se abra una cuenta como troll acá y deje de calentar una silla. pic.twitter.com/HvNEfNnint
— Alejandra Arreguez (@AleArreguezPTS) 17 de abril de 2019
De acuerdo a un informe, elaborado el año pasado por la Fundación Libertad, la Legislatura de Tucumán es la tercera más cara del país. Comparando los presupuestos de 2018, sólo está por detrás de la Ciudad y Provincia de Buenos Aires. Se lo divide por los 49 legisladores significa un costo de $54,2 millones anuales por cada legisladores, $4,5 millones por mes (aunque esto no significa que la dieta de un legislador sea de ese monto).
Chebaia se quiso hacer el gracioso y sólo mostró las “prioridades” de la Legislatura. Frente a esta casta política, el Frente de Izquierda propone que todos los funcionarios cobren el equivalente a un salario docente, como ya lo hacen Nicolás del Caño y Myriam Bregman, entre otros; la revocabilidad de los mandatos y el fin de los privilegios como partidas presupuestarias a discreción.