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Red Internacional
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DEPORTE. Una cancha para nosotras: fútbol femenino en Villa Constitución

El Club de Fútbol Femenino Villa Mitre, es el primer club oficial de fútbol femenino villense. Se fundó en 2010 y desde 2014, con la presentación en el Concejo Municipal del proyecto “Una cancha para nosotras”, espera un espacio físico para poder funcionar.

Fabricio Rodríguez

Fabricio Rodríguez PTS Villa Constitución @fabrirodrgz

Domingo 14 de agosto de 2016 00:00

Foto: Facebook Villa Mitre

Todo empezó con Natalia Rodríguez, actual presidenta del club y arquera del equipo principal, que en 2010 se juntaba con familiares y amigos del barrio a jugar partidos amistosos y, con el transcurso del tiempo, el equipo se fue ampliando. De gambetas en gambetas llegaron a 2016 y todavía siguen esperando una respuesta del gobierno municipal para obtener el tan ansiado espacio físico que les permita practicar el deporte con mejores recursos.

Sus arduas rutinas de entrenamiento y el esfuerzo que eso conlleva, se demuestran cada vez que pisan una cancha: competencias, torneos amistosos, en otros clubes y otras ciudades. Participaron por primera vez en 2011 en un torneo en el que se consagraron campeonas. Desde ese momento dejaron las pecheras y las camisetas prestadas para comprar, con el merecido premio, sus propias camisetas que las identifican como Villa Mitre.

El fútbol femenino en Villa Constitución, como en muchas otras ciudades, no cuenta con apoyo desde el Estado, es a pulmón de la que le gusta jugar al fútbol; es muy costoso lo que éstas mujeres anhelan hacer, no sólo en dinero, sino también en esfuerzo por mantener a flote el club por el que tanto trabajaron. En los clubes argentinos de primera división hay fútbol femenino de calidad, pero para llegar ahí cuesta dinero y no es para cualquiera. En el equipo de Villa Mitre, hay jugadoras que sobresalen.

Actualmente practican por las noches en el predio de las dos manos, compartiéndolo con varones que van a jugar al fútbol por diversión, con entrenamientos que personal trainers venden a sus clientes, árbitros de la ciudad, y algunos se acomodan a ver en los rincones. Ellas se corren de “acá para allá” y nunca falta el que pasa y les grita “vayan a lavar los platos”. Con respecto a esto, comentó Ayelén Simiani, secretaria y jugadora del equipo dijo: “Hay nenas que siguen el equipo pero no podemos hacer nada por ellas, porque no tenemos un espacio físico. No podemos citar a nenas a las 10 de la noche a un predio, es muy complicado. Hemos ido a hablar con clubes de Villa para compartir el espacio para poder entrenar, y hemos tenido muchas trabas, sobre todo adherirse a la identidad, ser el equipo de futbol femenino de tal club”.

Cabe destacar que con los esfuerzos que llevaron a cabo junto a sus familiares, amigos y colaboradores del equipo, el club ha ganado experiencia. También el pisar césped en distintos lugares las hizo viajar como un grupo de amigas. La Pampa, Formosa, Entre Ríos; Gálvez, Villa Diego, Pérez, Calamuchita entre otros sitios, y siempre representando a nuestra ciudad, como nos contó Mónica Condeli: “Cuando decimos Villa Mitre en otro lado, también decimos Villa Constitución”. Relataba desde su experiencia, que en otras ciudades se apoya a los torneos con disposición de predios municipales para poder jugar y camping para recibir gente.

“La excusa es que el fútbol femenino no vende, por eso la AFA no lo televisa. Para el fútbol femenino no hay presupuesto; en los juegos olímpicos no se presentaron. Por ser mujer nunca voy a tener la posibilidad de jugar un clásico, de ver una cancha llena y eso no tendría que ser así” agregó Ayelén.
El fútbol femenino debería ser una practica cotidiana, Moni lo refleja en una oración: “Uno de los países más futboleros del mundo es Argentina y estamos dando la nota terrible”.
La lucha que estas mujeres llevan a cabo, no es sólo por un espacio físico, es también por eliminar los estereotipos de género sobre el fútbol, cumple un rol social.

“En Villa Mitre necesitamos un espacio donde las chicas se sientan contenidas, donde tengan un lugar con sentido de pertenencia, para que jugando aprendan valores, hábitos; poder trabajar con diferentes barrios, que nadie se quede sin jugar por no tener plata, trabajar con trabajadores sociales, psicólogos deportivos; de carácter profesional. Que los padres y madres agarren el hábito de llevar a su hija a ‘práctica’ es un punto de partida para concientizar”, cuenta sobre el proyecto Ayelén. Continúa diciendo: “Por eso necesitamos un lugar cerrado, donde haya responsables y se brinde seguridad, pensando en un futuro”.

De esto se trata el proyecto de Villa Mitre. “Una cancha para nosotras” todavía a la espera de una respuesta concreta por parte de las autoridades municipales.