Se hace cada día más difícil llegar a fin de mes. Las paritarias y jubilaciones no cubren la canasta familiar y dejan a miles de familias en la pobreza e indigencia. Hay que frenar a los responsables de esta crisis social.

Gastón Remy Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.
Miércoles 19 de mayo de 2021 18:47
El informe de la Dipec indicó que en abril una familia tipo de cinco personas necesitó 63.915 pesos para no ser pobre. En el caso de una familia de cuatro integrantes la suma alcanza a 58.779 pesos. El incremento mensual de la canasta básica total fue de 2,6 %.
Por su parte, la canasta alimentaria fue de 29.712 y 27.325 pesos según sea una familia de cinco o cuatro integrantes. Una cifra que es una alarma para la jubilación mínima que fijaron para el mes de junio que llegaría a 23.064 pesos.
La inflación se hace sentir cada vez más sobre los bolsillos de la clase trabajadora, los jubilados, los ocupados y más aún sobre los desocupados. Al mes de diciembre de 2020 el 72 % de los asalariados registrados en la provincia no cubrían la canasta básica total, o sea, estaban en la pobreza.
Si consideramos la inflación acumulada al mes de abril del 17,3 % y las paritarias en curso que rondan el 30 % no hay forma con una inflación anual que superaría el 40 % de que las condiciones de vida no empeoren.
Ledesma ofrece a los azucareros una tira final de $ 51.250 que apenas cubre el 80 % de la canasta familiar. El caso los trabajadores rurales del citrus con un salario de bolsillo de $ 28.532 apenas llegan al 45 %, las maestras con salarios de $ 31.194 (49%) y los más perjudicados son los trabajadores que perciben planes progresar que equivalen a la mitad del salario mínimo, vital y móvil que apenas equivale al 19 % de la canasta familiar. Todos están en la pobreza.
Si no se reabren paritarias o se pelea por paritarias ajustadas por inflación y que nadie gane menos que la canasta familiar no hay solución a la pobreza. Esto implica que las direcciones sindicales rompan la tregua con los gobiernos y patronales que ajustan salarios para garantizar el pago de la deuda (Estado) o cosechan ganancias fabulosas como Ledesma (640 %) o Arcor (570 %) durante los últimos meses de 2020 y en lo que va del año.
Te puede interesar: www.laizquierdadiario.com/La-inflacion-en-Jujuy-y-el-silencio-de-la-UCR-y-el-PJ
Te puede interesar: www.laizquierdadiario.com/La-inflacion-en-Jujuy-y-el-silencio-de-la-UCR-y-el-PJ
Esta cruda realidad que es la pobreza y el hambre de amplias mayorías no es parte de los discursos de campaña de los partidos tradicionales en la provincia. Como explicamos en este diario solo el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad plantea tres medidas para defender el salario, las jubilaciones y los ingresos de los desocupados y precarios.
Primero, la pelea en los gremios por asambleas donde se discutan medidas de lucha por la actualización de los salarios según la inflación y por salarios y jubilaciones acordes al costo de la canasta familiar. Segundo, un IFE de 40.000 pesos para todas las familias que no tengan ingreso, lo cual, requiere de la unidad de ocupados y desocupados. Un ejemplo que vienen dando los rurales de Ledesma que impulsaron una olla popular. Tercer, el control de precios y stocks de mercaderías por comités de trabajadores y usuarios, los únicos interesados efectivamente en evitar la remarcación y la especulación con el desabastecimiento.

Gastón Remy
Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.