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Vía Bariloche: contagios y despidos en su base de Cipolletti

Crecen los contagios en todo el Alto Valle del Río Negro y se confirman los primeros casos en la base del Via Bariloche de Cipolletti . La patronal despide y pone en riesgo al personal. Urge la necesidad de poner en pie comisiones de seguridad e higiene en cada lugar de trabajo, porque las vidas trabajadoras importan.

Ulises Crauchuk

Ulises Crauchuk Corresponsal Comarca Andina | @ulisescrauchuk

Lunes 3 de agosto de 2020 12:53

El jueves 30 de julio los trabajadores de la base de Vía Bariloche en Cipolletti se enteraban de la existencia de un caso sospechoso de COVID-19 entre el personal. El viernes 31 se confirmó el contagio de un compañero. El sábado 1 de agosto, junto con el despido de 6 contratados se informaron dos casos sospechosos más y por la noche un nuevo positivo.

La base, donde se realizan las tareas de mantenimiento, reparación y limpieza de las unidades de larga distancia, se encuentra hoy trabajando, como desde el día uno de la cuarentena, en el mantenimiento de las unidades del interurbano de la empresa Ko-Ko propiedad de la empresa.

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Como denunciamos anteriormente, los trabajadores se encuentran realizando sus tareas cobrando un tercio de su salario con la excusa del parate obligado de la larga distancia, con un recibo de sueldo que dice “días no trabajados: 30”, en condiciones de precariedad, y ahora expuestos al virus. Además, la dirección que consta en los mismos es un terreno baldío en Lago Puelo, donde la empresa tenía años atrás un punto de abastecimiento de combustible subsidiado por la provincia de Chubut.

La alarma se encendió entre los trabajadores cuando varios choferes evidenciaron síntomas asociados al coronavirus hace algunas semanas. Ante la confirmación del primer caso, la patronal lejos de activar algún protocolo, sólo ha llamado a los bomberos de Cipolletti para una limpieza rutinaria y elemental, y advertido a los trabajadores sobre la necesidad de cuidarse continuando con las tareas. Los elementos personales de protección, y las medidas sanitarias elementales, brillan por su ausencia. Ni ropa adecuada brinda la empresa.

Junto con esta preocupante noticia, los trabajadores se enteraban de que nuevamente Vía Bariloche despide trabajadores en cuarentena, al conocerse la no renovación del contrato para seis trabajadores de mecánica y pañol, y otros del área de catering. Una práctica sistemática de la patronal para precarizar que ha hecho circular por la base a decenas de trabajadores con contratos por seis meses. El decreto “antidespidos” (pero no tanto) y la UTA, bien gracias. De hecho el sindicato del transporte, conducido en la provincia por Ángel Rubio viene dejando pasar todos los ataques a los trabajadores.

Una patronal criminal

Hablamos de la familia Trappa, de profundos lazos de connivencia con funcionarios de todos los gobiernos y en todos los niveles del Estado. Beneficiarios del Plan Castello, que todos lo rionegrinos pagamos día a día como deuda pública, para la construcción de su base en Bariloche por intermedio del entonces gobernador Alberto Weretilneck, ahora se conocen las revelaciones de una investigación judicial por la cual el ex gobernador gestionó junto al gobierno de Macri la escandalosa licitación del Cerro Catedral hasta el 2056. Otros negociados asociados a la empresa de aviación SAPSA, de la misma familia Trappa, están relacionados con la investigación en la misma causa, y nuevamente Weretileck está en el centro de las revelaciones ante la investigación del celular de un secretario de Macri.

Cabe recordar que por la base de Cipolletti pasaron los trabajadores rurales sometidos a condiciones de explotación brutales en el campo de los Trappa en La Pampa y trasladados en camiones de carga de la empresa de manera inhumana. El mismo viernes 31 Luciano Trappa fue procesado en esta causa por la justicia de La Pampa en base a la investigación de los periodista Santiago Rey y Sebastián Premici.
Con el caso testigo de la impunidad absoluta de la que gozan patronales como Vicentin o la familia Blaquier, dueños del ingenio Ledesma, poco puede esperarse de la justicia y el Estado por parte de los trabajadores del Vía.

Organizarse desde abajo

Ante el aumento de casos en el Alto Valle de Rio Negro, y el inminente colapso del sistema sanitario provincial, es necesario que sean los trabajadores quienes impongan las medidas de seguridad e higiene elementales.
Las patronales piensan en “costos” mientras lo que está en riesgo son las vidas de las familias obreras. Al igual que ante los despidos, la UTA brilla por su ausencia. Ni la obra social del gremio se hace cargo de garantizar la salud de los asociados. El Estado hace la vista gorda y continua entregando subsidios y beneficios a la patronal.

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Hay que poner en pie comisiones de seguridad e higiene desde los propios trabajadores como medida elemental para imponer a las patronales como Vía los protocolos que aseguren nuestras vidas.

Como se expresó en el Plenario Nacional de trabajadores del transporte que impulsó el MAC el pasado 1 de agosto, la crisis en el gremio se profundiza y continúan los despidos, suspensiones, atrasos e incumplimientos salariales junto con el crecimiento exponencial de los contagios. Sólo la organización de los y las trabajadoras del sector puede poner un límite a los planes de ajuste de las patronales, la burocracia sindical y el gobierno. Porque las vidas trabajadoras importan.