Lorena Borjas fue una incansable luchadora por los derechos de la comunidad sexogenérica en EEUU. Recientemente falleció a causa del covid-19. Mostramos una breve semblanza de su activismo, una vida que merece ser conocida.
Martes 31 de marzo de 2020
Lorena Borjas fue una reconocida activista LGBT+ en Estados Unidos, que dedicó toda su vida a la defensa de la comunidad trans que tenía que migrar al gigante del norte. Borjas nació un 29 de mayo de 1960 en Veracruz, desde niña se reconoció como mujer y enfrentó todo lo que se le presentó en su casa y en las calles, principalmente cuando llega al Distrito Federal, hoy Ciudad de México, donde se enfrentó a la vida en las calles, posteriormente, decidió estudiar Contabilidad en la CDMX.
A los 21 años, en 1981 llega a Queen’s en Nueva York, en busca de nuevos horizontes para poder vivir su vida como mujer y es ahí donde decide realizar el tratamiento de hormona. A su llegada a Estados Unidos se enfrenta a la ilegalidad, al no saber el idioma, en un país altamente racista y difícil de vivir para la diversidad, principalmente para las mujeres trans y en especial si son migrantes o afrodescendientes, en un país ultra conservador y xenófobo.
Como pasa hoy en día para muchas mujeres trans, en los 80´s terminaban con trabajos muy precarios o en el trabajo sexual, víctimas de la trata o del abuso policial, muchas veces viviendo en las calles o en condiciones de hacinamiento.
Todo esto que le tocó ver ya sea por vivencias propias, como la discriminación o porque veía como sus amigas se enfrentaban a eso. Tal fue el caso de las chicas con las que compartía piso en Queen’s, que varias de ellas eran trabajadoras sexuales. Lorena, cansada de ver tanta injusticia, tomó la decisión de ayudar a sus amigas y a todas las mujeres trans migrantes. Esa rabia ante la injusticia y su necesidad de ayudar a toda persona que lo necesitara, su fortaleza, fue lo que siempre la caracterizó en su activismo.
En 1988 obtuvo el estatus de legalidad en Estados Unidos, desde su llegada hasta la fecha en que lo logró trabajó en una maquila de cinturones, mientras seguía con estudios en auxiliar de contabilidad.
En 1995 inició su activismo, pero en 1998 es cuando empieza a formar parte de grupos como: AIDS Center of Queens County, Hispanish AIDS Forum, Latino Commision on AIDS. Es aquí donde empezó su camino en la defensa y promoción de los derechos hacia la diversidad sexogenérica. Principalmente para las mujeres, transexuales, latinas migrantes, trabajadoras sexuales.
En 2012 se creó la organización Lorena Borjas Community Fund, con el fin de poder ayudar con las necesidades que vive la diversidad latina, al momento de tener una situación legal o que fuese encarcelada y que necesite cubrir el pago de una fianza.
Lorena también es reconocida por su lucha por el tratamiento de hormonas, ya que en los 80 muchas para poder adquirir un tratamiento, lo hacían comprando hormonas importadas desde América Latina que ponían en riesgo sus vidas.
Furia trans hasta el final de su vida
Lorena Borjas continuaba con su lucha, ella era parte del programa de Familias Transgénero de Community Healthcare Network en Queens, otorgando representación legal a las víctimas latinas del delito de trata de personas.
Desde que empezó la crisis sanitaria y económica por el covid-19, realizaba una campaña económica para poder ayudar a la diversidad principalmente a las mujeres trans y de géneros no binarios y trabajadoras sexuales, que son de los sectores más vulnerables al vivir al día en condiciones precarias.
A pesar de que Lorena tuvo varios días con tos y diversos síntomas, seguía en la lucha garantizando condiciones para las demás mujeres trans, pero fue el 30 de marzo que tuvo que partir.
Estas condiciones de vida son consecuencia de un sistema patriarcal y capitalista, al cual no les importan nuestras vidas más que las ganancias de los grandes capitalistas, son ellas quienes a consecuencia de la precariedad y de qué viven al día no pueden quedarse en casa a guardar la cuarentena.
Son ellas que por la condición de migrante, se enfrentan a la migra que las deporta a un país del que salieron en busca de un mejor futuro, que a consecuencia de su ilegalidad y de la falta del acceso a la salud, en un país donde la salud es privada, no pueden pagar el acceso a la salud. Lo que nos mata no es el virus, es un sistema que se enriquece a costa de nuestras vidas, que de la mano del patriarcado que nos oprime y explota, y cercena nuestras vidas.
Por eso es necesario seguir su legado de lucha y todes les que nos han dejado, que cómo decía Lorena Borjas, “Que nadie nos quite las ganas de luchar, luchemos hasta el último momento de nuestras vidas”.