Luego de explorar un acuerdo con el actual intendente de Cambiemos, el candidato a gobernador aprovechó su festejo de cumpleaños para formalizar la candidatura de Juan Luis Pérez.
Maximiliano Olivera @maxiolivera77
Lunes 15 de abril de 2019 00:30
En el festejo de su cumpleaños, José Alperovich anunció quien será el candidato a intendente de San Miguel de Tucumán por “Hacemos Tucumán”. El ex gobernador confirmó este sábado la postulación de Juan Luis Pérez, actualmente concejal capitalino y con un pasado como funcionario en los tiempos del alperovichismo. En este anuncio, Alperovich planteó uno de los ejes de la campaña capitalina. “Sé que lo que voy a decir va a caer mal, pero ‘mano dura’ (para los delincuentes) porque no nos pueden matar”, afirmó el senador.
“Quiero decirles a todos ustedes, porque algo ya se filtró en la prensa, que él va a ser nuestro candidato a intendente para la capital”, aseguró Alperovich a través de un video que se difundió por las redes sociales. A tono con las campañas electorales con importante peso de la demagogia punitivista, planteó que “uno de los grandes temas que tiene la capital es la inseguridad”. “Acá hemos charlado fuerte porque la verdad es que tenemos que derrotar a la delincuencia en Tucumán”, agregó.
El anuncio de Alperovich intenta aplacar el runrún generado por los trascendidos sobre una propuesta de acuerdo electoral con Germán Alfaro, actual intendente capitalino por Cambiemos. Pero también sirvió para acentuar un perfil en la pelea por derecha del voto.
Demagogia punitivista en tiempos electorales
En las primeras semanas de su postulación a la gobernación, Alperovich ya dio muestras de ser parte del arco político que utiliza al “manodurismo” como recurso electoral. En febrero aseguró: “Si fuera hoy el gobernador me instalaría en la Jefatura de Policía y comandaría el gobierno desde ahí”.
Una de las ideas expresadas por el ex mandatario parecían ser sacado del libreto de Sergio Berni o de Patricia Bullrich. “Hay que ser implacables dos o tres años. Motos sin papeles, secuestro, preso. Vamos a volver con una ley para la requisa. Hay que volver a pedir documentos durante un tiempo”, aseveró.
En lo que parece una competencia con el bussismo, Alperovich promete ahora “ir a fondo”. “Con el intendente Juan Luis debemos ir a buscar a los delincuentes. Nuestra gente de la capital no puede vivir más: esto no da para más y hay que trabajar en conjunto. Con él elegiremos a los comisarios y les daremos todos los elementos para derrotar sí o sí a la delincuencia”, dijo durante la confirmación de Pérez como candidato.
De sus años como gobernador se puede recordar fácilmente que “los comisarios” condujeron una fuerza policial formada por los años de Antonio Bussi y el Malevo Ferreyra. En ese linaje represivo también se mantuvieron “los elementos” como el Código Contravencional, heredado de la dictadura, donde la policía es juez y parte. Como consecuencia no faltaron casos de gatillo fácil como el de Ismael Lucena y numerosos casos de torturas, con varios episodios agravados por la violencia transfóbica, en las comisarías. Mientras el foco de la actividad policial se centraba en golpear en las barriadas populares, el gran delito continuó creciendo con lazos con los poderes del Estado. Por ejemplo, cada tanto, un operativo fortuito destapa un narco que es empleado de la Legislatura o directamente un clásico poliladrón.
Ahora Alperovich promete “ir a fondo” con algunas de las expresiones que tuvieron sus tres gobiernos, que también guarda continuidad en la gestión de Juan Manzur, con el crimen de Facundo Ferreyra como máxima expresión. Recientemente, el gobernador tuvo que aceptar la renuncia repentina de sus flamantes jefe y subjefe de Policía: ambos quedaron involucrados en la red estatal de encubrimiento en el crimen de Paulina Lebbos.
Con tacto electoral, Alperovich busca atenuar su adhesión a la “mano dura” reconociendo que “va a caer mal”, pensando en el sector progresista y del kirchnerista que adhiere a su candidatura. Con esta búsqueda por derecha del voto que hace Alperovich también se devela no solo una piedra pejotista en el zapato progresista sino también que la estrategia de “enfrentar a la derecha” (Macri) de la mano “de la derecha” (Alperovich o Manzur) solo realza las políticas derechistas que levantan personajes como Ricardo Bussi. Los diferentes partidos del régimen tucumano comparten en el fondo que el ajuste no pasa sin represión y aquí también solo el Frente de Izquierda es una alternativa política.