De cara a la marcha del 19 de octubre, cuestionan el rol de la Federación Universitaria cordobesa en la lucha contra los femicidios y la violencia machista.
Noel Argañaraz Estudiante de la UNC - Legisladora del FIT (MC) en Córdoba
Martes 18 de octubre de 2016
Lejos de estar aislada o ser impermeable a los problemas sociales acuciantes, en la Universidad Nacional de Córdoba se dan muchos casos de violencia de género en distintos grados. Así lo denuncian las compañeras trans que están impulsando la creación de un cupo laboral para este colectivo y se ven atacadas por comentarios y posiciones de compañeros de curso, docentes y la propia institución. Incluso, muchas compañeras lo vivimos a diario y este año existieron hechos de violencia física que fueron denunciados públicamente en diferentes espacios.
Uno de estos casos fue en la Escuela de Historia de la Facultad de Filosofía y Humanidades donde una compañera fue violentada por su pareja, también estudiante. Ella acudió a las autoridades sin obtener respuesta y luego a ese estudiante se le otorgó la escolta de la bandera.
Otro caso, que fue más conocido al salir en diferentes medios de comunicación, es el de la estudiante de enfermería que fue atacada en ciudad universitaria, siendo golpeada y cortada por su ex pareja que también es estudiante.
Esta violencia hacia las mujeres y la diversidad sexual también puede encontrarse en diferentes agrupaciones estudiantiles. Hace unos días una compañera hizo una denuncia pública de la violencia que sufrió durante dos años por su ex pareja también estudiante y cómo desde la organización donde ambos militaban (La Bisagra) se apañó al violento.
Vemos día a día como se recrudece la violencia machista, miramos cómo todos los días es asesinada una mujer por el hecho de ser mujer. Vemos que ni el gobierno nacional, provincial ni municipal dan respuestas pero también vemos como día a día esa bronca se transforma en más organización, en más lucha contra la violencia machista y por los derechos de las mujeres y la diversidad sexual.
Fueron las masivas movilizaciones cada 3 de junio, las 70 mil mujeres que participaron en el último Encuentro Nacional de Mujeres, el “Paro de Mujeres” convocado en todo el país y sus movilizaciones que se preparan para mañana a lo largo y ancho del país. ¿Cómo se pueden potenciar y desarrollar esa organización que en la universidad? ¿Qué medidas se podrían tomar para combatir este flagelo que atraviesa, también, a la propia universidad?
Desarrollemos la organización de las mujeres en la UNC
Hace un mes asumió la conducción de la Federación Universitaria de Córdoba el Frente Agustín Tosco conformado por La Bisagra, SUR y Patria Grande, entre otras. En sus discursos se autoproclamaron como "los hijos del Cordobazo" sosteniendo que rompen con la tradición de la Franja Morada, que buscan que la federación deje de ser un "sello" y se transforme en una herramienta de organización de los y las estudiantes.
Un gran desafío para demostrarlo es en esta pelea por avanzar en la organización y la pelea por los derechos de las mujeres, para que la FUC no sea sólo un sello que va a movilizaciones a las que no asistía la anterior conducción. No bastan las declaraciones o adhesiones, sino que hay mucho por hacer.
Las mujeres y la diversidad sexual en la UNC estarían en mejores condiciones para pelear si se impulsaran, por ejemplo, comisiones de mujeres en todas las facultades. Espacios abiertos y democráticos para debatir, realizar actividades comunes, elaborar y pelear por las demandas de las mujeres y la diversidad sexual en cada facultad, movilizarse en común, forjar la unidad con las diversas comisiones de mujeres y personas LGTBI que se desarrollan en colegios, hospitales, fábricas y diversos lugares de trabajo. Una federación que sea realmente distinta, que se proponga salir del rutinarismo para dejar de ser una cáscara vacía se debería poner a la cabeza de que esta u otra forma de organización masiva se desarrolle.
Para romper con la tradición de la Franja Morada no basta con decirlo. Se podría empezar con una masiva campaña para que esta herramienta se desarrolle. Buscar llegarle a cada una de las estudiantes de la universidad planteando demandas concretas como el desarrollo de un Protocolo contra la violencia hacia las mujeres y la diversidad sexual que se efectivice, la implementación de una Educación Sexual Integral en la Universidad o que existan seminarios de formación docente. También podrían desarrollarse debates, encuentros entre mujeres de las distintas unidades académicas, jornadas abiertas con organización de mujeres de barrios y diversos lugares de trabajo.
Otras de las peleas aún pendientes para las mujeres y la diversidad sexual son, por ejemplo, guarderías para las madres, becas para las estudiantes que sufren violencia por el hecho de ser mujer, un cupo femenino en las listas electorales.
Puede existir una FUC que luche por la emergencia de género en la provincia lo que implicaría más recursos para refugios, subsidios o por la aplicación del aborto no punible para avanzar en la lucha por el aborto legal, seguro y gratuito. Podría construirse realmente un polo dinámico y permanente de organización de las mujeres.
Las organizaciones que conducen la FUC lejos están de prácticas de este tipo en los centros de estudiantes que conducen o condujeron. Sin ir más lejos, de cara al “Paro de Mujeres” y la movilización de mañana, no realizaron ningún debate ni buscan que esta herramienta como es la Federación Universitaria de Córdoba se ponga a disposición de organizar mujeres y sectores de la diversidad sexual para luchar por sus derechos.
Una organización de mujeres como Pan y Rosas además de impulsar secretarías abiertas y comisiones de género, está impulsando en común con docentes clases públicas como espacios de debate. Buscan que en los propios cursos se discuta la jornada del 19 de octubre. Qué distinto que sería si la Federación hubiese desarrollado en toda la UNC iniciativas de este tipo y no reducirlo a un posteo en las redes sociales. Ante un gran desafío por delante, como es terminar con la violencia machista, ¿será la nueva FUC algo distinto?
Las jóvenes estudiantes de Pan y Rosas se ponen a la cabeza de esta pelea para avanzar en la organización y mayores derechos para las mujeres y la diversidad sexual que no puede esperar más. Es desde esta perspectiva que exigen que la FUC convoque sin demoras a una reunión abierta con la consigna por #NiUnaMenos para lanzar una gran campaña en todas las facultades para fortalecer la lucha y poder terminar con toda forma de opresión.