El jueves se realizó la asamblea de balance del gremio docente, en un año atravesado por las elecciones y que cierra con las contrarreformas de Cambiemos.
Noé Silbestein Delegado departamental UEPC | Agrupación Docentes D-Base | Lista Unidad desde las Escuelas
Martes 12 de diciembre de 2017

Para la conducción kirchnerista del sindicato, estamos ante un proceso global que devalúa la democracia, los sindicatos y los derechos humanos. En Argentina, el gobierno nacional intenta avanzar con las reformas a las que procurarían enfrentar con la unidad en la acción junto a la CFT de Palazzo, sectores de la CGT, las dos CTA y los movimientos sociales.
El secretario general Juan Monserrat enfatizó que no sólo hay que estar en la calle sino también hay que estar en el Congreso, y en esa línea señaló que Carro y Yasky son parte de esa resistencia. Según entiende, hace falta una nueva dirección política que estaría en la agenda de un sector de los sindicatos y del peronismo. Tras reivindicar varias veces la política de los gobiernos kirchneristas, señaló que hay que lograr un acuerdo tan amplio que incluye a los empresarios y al ex gobernador José Manuel De la Sota. Monserrat quiere unirse a un político que recortó los haberes jubilatorios de los estatales cordobeses hace años con la ley 10.078, aunque ahora diga que se opone a la reforma jubiatoria en curso.
El secretario del departamento Unión instó a construir una unidad ordenada desde el sindicato y para eso dejar de lado la pertenencia que tenemos en lo ideológico, “porque si como trabajadores nos dividimos, favorecemos a los que dominan”. Es decir: unidad sin debatir hasta el final, bancarse las diferencias y “hacer las cosas”. Según la conducción, tomar una decisión en democracia, es elegir entre un proyecto de capital productivo o de capital especulativo. Pero siempre son proyectos del capital.
Las “profundas” diferencias secundarias de la Pluricolor
Distintas alas de la lista Pluricolor también levantaron la unidad como respuesta al ajuste, sin cuestionar el contenido que la conducción le da a esa unidad. Propusieron marchar con los sindicatos, moción que quedó tapada por los votos celestes, pero no se cuestionó el contenido político de esa unidad. Desde el ala derecha de la Pluricolor se reivindicó lo actuado por CTERA, en tanto desde la agrupación María Saleme (identificados como izquierda independiente) se llegó a reivindicar lo actuado en el Movimiento Pedagógico Latinoamericano, particularmente la participación del sindicato docente como parte del campo popular en el camino de la resistencia social. El ala izquierda de la Pluricolor planteó distintas mociones; desde convocar a una multisectorial hasta que UEPC debe poner en pie alguna resistencia.
Es necesario un plan de lucha y paro general
Desde la agrupación Docentes D-Base, que forma parte de la Lista Fucsia, propusimos un enérgico repudio a los senadores que votaron el robo a los jubilados, incluyendo a todas las alas del peronismo. Este ataque es parte de un plan integral que abarca tres enormes contrarreformas, que harán retroceder las condiciones de vida de los trabajadores al siglo XIX. Junto con esto quieren aplicar las reformas educativa y sanitaria. El ataque es político y la pregunta a responder es cuáles son los sectores que lo hacen posible. Las leyes se votan en el Congreso, donde Cambiemos no tiene mayoría. A esto hay que sumarle la enorme política represiva que despliega el gobierno nacional y los gobernadores.
El balance para UEPC, CTERA y las conducciones gremiales en su conjunto es que no enfrentaron el ataque de modo sistemático durante todo el 2016 y gran parte de 2017. Necesitamos un plan de lucha llamado por las centrales, sostenido desde las bases con asambleas. Hubo movilizaciones y paros aislados, que hicieron retroceder al gobierno de su plan original. Mucho más se podría lograr con una huelga general convocada por todas las centrales sindicales, en el marco de un plan de lucha nacional.
Quienes militan el escepticismo son escépticos de los compañeros: no creen que vayan a salir a las calles, pero los llaman a votar al peronismo, que termina votando los ajustes en el Congreso. El primer punto es habilitar el debate de los compañeros de trabajo. Una unidad basada en que todos vayan atrás de lo que la conducción decide es lo más antidemocrático. Hay que profundizar el debate, para desplegar la fuerza que necesitamos para ganar. También hay que diaogar con otros sectores de trabajadores, con el movimiento estudiantil, con los pueblos originarios, con los movimientos de mujeres y de derechos humanos. Peor no podemos incluir a los empresarios, no podemos pelear contra la reforma laboral junto a quienes la aplican todos los días.
A la conducción le decimos que rompa la tregua con el gobierno, que pelee seriamente, que confíe en la base y avance. Y a los compañeros que quieren pelear y que tienen confianza en la conducción, les decimos que nosotros queremos ganar y que nuestra perspectiva es desarrollar la huelga general, la independencia política de los trabajadores, fortaleciendo una perspectiva clasista.