×
×
Red Internacional
lid bot

Tucumán. Dengue: el Siprosa no informa la verdadera cantidad de casos en Tucumán

Se registra un pico de contagios con mas de 60 casos en un día. Pero las denuncias de los vecinos apuntan a muchos más casos que los que informa el Siprosa. ¿Cómo hacer frente en simultáneo a la pandemia del Covid-19 y al dengue?.

Viernes 17 de abril de 2020 14:00

Cuando a la Ministra de Salud, Rossana Chahla, le preguntaron si "¿Es cierto que por cada caso [registrado, NdR], hay otros 30?", la funcionaria no lo negó, pero se desmarcó rápidamente: "No siempre es así, depende de las medidas que hayan tomado en la casa de las personas que estén infectadas", aseguró.

Sin embargo, numerosos testimonios denuncian que en los CAPs existe un procedimiento reiterativo (es decir, una orden del Siprosa) de entregar paracetamol sin siquiera revisar a los pacientes que presentan síntomas de dengue (fiebre, dolor de cuerpo, erupciones en la piel, vómitos y en los casos más graves, hemorragias).

Solamente en el barrio General Olleros, de la zona sur de la capital de la provincia, los vecinos aseguran que hay casos de dengue en todas las casas y que han contabilizado 200 casos. Hace unos días uno de estos caso llevó a la muerte de José Diaz, un hombre de 33 años que siguió todas las indicaciones sugeridas: reposo y paracetamol. No llegó al hospital, murió en su casa.

En algunos CAPs ni siquiera hay provisión de paracetamol para la entrega al público. Tampoco hay provisión masiva de repelentes e insecticidas para los hogares más necesitados. Y en los comercios que permanecen abiertos, escasean.

Desde el Siprosa aseguran que la principal herramienta para combatir la propagación de esta enfermedad es el "descacharreo" de cada vecino en su propia vivienda. Dar vuelta los floreros, el plato de agua del perro y eliminar cualquier acumulación de agua que pueda servir para la incubación del mosquito. Mientras tanto, son los propios vecinos quienes reportan la enorme cantidad de pastizales, aguas estancadas y basura en la vía pública de los barrios más alejados de la zona céntrica.

La ministra Chahla asegura que el problema es regional, que se registra una oleada de casos en toda la zona subtropical y particularmente en América del Sur. Ciertamente esto es así. En Argentina se registraron hasta el 14 de abril, más de 14 mil casos, con particular énfasis en provincias como Salta, Jujuy y Chaco. En términos absolutos, golpea centralmente a las ciudades más densamente pobladas: Buenos Aires, Santa Fé y Córdoba.

Ahora bien, si Tucumán no entra en la órbita del mapeo nacional de zonas de riesgo no es porque las condiciones socio económicas sean mucho mejores que las del resto del NOA y NEA, seguramente juegue su rol la sub-declaración de casos positivos.

Pero en nuestra provincia el 90% de los casos registrados oficialmente son autóctonos. Es decir que la propagación de la enfermedad depende a esta altura de las políticas públicas preventivas que asuman tanto el gobierno nacional como los gobiernos provinciales.

¿Responsabilidad individual como política de Estado?

Al día de hoy se registran oficialmente 761 casos y cuatro fallecidos. Son 63 casos más que en el día de ayer y 300 casos más que hace poco más de una semana. El crecimiento de la enfermedad es exponencial. Aunque la ministra Chahla afirma que estamos en el pico de la epidemia, desde la Nación aseguran que estamos en la etapa de crecimiento acelerado de la curva. Esta etapa, llamada la fase 3, puede extenderse hasta junio.

Las condiciones socio-ambientales juegan un rol de primer orden. Según el Indec, a nivel nacional hay un 30% de los hogares en aglomerados urbanos que no cuentan con acceso a las redes cloacales. En Tucumán el último dato disponible, del Censo 2010, registraba que el 54% de los hogares no tenían acceso a la red cloacal y un 25% no tenía acceso al agua potable. El mapeo de la red cloacal que presentó en 2017 el gobierno provincial se basa en la misma información.

El propio directorio de la Sociedad de Aguas de Tucumán (SAT) reconocía ese año que el 40 por ciento de los usuarios que sí está conectado a la red cloacal padece por los cortes de servicio, falta de presión, y pérdidas de los desagües cloacales que se replican por toda la provincia. Ese año se registraron más de 2000 denuncias de vecinos por aguas servidas. Desde entonces la situación no ha mejorado.

Entonces, ¿cómo se puede pretender frenar la epidemia apelando a la conciencia de la población?. Se trata de la misma estrategia que encara el Siprosa para enfrentar el Covid-19: ocultar la información negando el reclamo por falta de insumos de los trabajadores de la salud y subestimando los registros (hay apenas 1000 test para toda la provincia), mientras se administra un presupuesto miserable para la salud, pero los funcionarios se sacan fotos bajando cajas de un avión o inaugurando un galpón vacío. La verdadera estrategia sanitaria de fondo es la inmunización colectiva y el racionamiento de los recursos.

Es necesario multiplicar el presupuesto de salud, ampliar la capacidad de internación y testeos para ambas enfermedades. Asi como la distribución gratuita de los insumos necesarios para la prevención, desde repelentes hasta el alcohol en gel. Pero además hay que avanzar con un verdadero plan de obras públicas que asegure vivienda y acceso a los servicios básicos como el agua potable, cloacas, electricidad y gas a todas las familias, y que en solo se puede encarar atacando los intereses de los grandes empresarios y especuladores, con impuestos a las grandes fortunas y en base al no pago de la deuda externa.