Las y los trabajadores de la educación de Mendoza, además de ser el blanco de todos los ataques del gobierno, con el Ítem Aula como bandera, están siendo de los peores pagos del país. El SUTE y las agrupaciones del FURS vienen denunciando esta situación

Virginia Pescarmona @virpes
Martes 11 de septiembre de 2018 15:55
La noticia del día, como para conmemorar, es que los docentes de Mendoza están entre los peores pagos de todo el país. Los sueldos son de un 15% menos que el promedio en Argentina. Los $16.402 de promedio de la provincia superan únicamente a los ingresos de los docentes de Formosa, Misiones, Catamarca, Corrientes, La Rioja y Santiago del Estero.
Los que más aumentaron sus salarios entre marzo de 2017 y marzo de 2018 fueron los docentes de Neuquén (28%) que alcanzaron el aumento tras 40 días de paro. En el caso de los docentes bonaerenses tuvieron un 24,7% de aumento.
Según el informe de chequeado.com que están reproduciendo todos los medios del país, “el precio de una canasta básica según el INDEC es un 45% más cara en la Patagonia que en el Noreste (NEA), las regiones con valores extremos”. Esta diferencia en las canastas no justifica la brecha salarial de los docentes de las distintas provincias. Un docente de Tierra del Fuego cobra un 87% más que lo que percibe un docente en Santiago del Estero. Es decir, que la brecha salarial es superior a la brecha en el costo de vida.”
Fuente: chequeado.com
En Mendoza la educación pública está por el suelo: el presupuesto educativo cayó el 5,1% en los últimos tres años y los sueldos de los 60 mil trabajadores de la educación han perdido frente a la inflación.
Los/as trabajadores/as de la educación vienen de perder en los últimos años frente a la inflación. Además de haber perdido la paritaria y que fuera reemplazada por decretos, en 2016 incorporaron el Ítem Aula, con lo que el aumento es una estafa. Ese año se habló de un aumento del 20%, pero realmente fue del 14% ( en dos veces), ya que el resto fue el Ítem.
Este año el decreto estableció que sea un 15,7% en 3 cuotas. 5% hasta mitad de año y sin cláusula gatillo.
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En Mendoza la educación pública está por el suelo: el presupuesto educativo cayó el 5,1% en los últimos tres años y los sueldos de los 60 mil trabajadores de la educación han perdido frente a la inflación. Los aportes son muy altos a una obra social colapsada, que no resuelve los problemas de salud propias de un trabajo riesgoso y la jornada laboral de dos turnos en primaria, frente alumnos, es de 9 horas: único caso en todo el país. Con aulas superpobladas y controles biométricos.
A esta situación se le suma todas las medidas que Cornejo ha impuesto de manera autoritaria e inconsulta contra la educación pública: decreto 250 para recategorizar arbitrariamente el porcentaje de zona de las escuelas, el decreto 530 y la Resolución 201 que atacan a la Educación Superior, su intervención en los órganos colegiados como son las Juntas Calificadoras a través de la Resolución 519, las resoluciones de cierres de cursos y ahora la posibilidad de que la Justicia dé marcha atrás sobre las titularizaciones (y pases a planta de trabajadores del Estado) desconociendo la paritaria del 2015. El modelo es: control, represión y abandono. Mientras tanto, los funcionarios y los Legisladores (diputados y senadores) encargados de votar y gestionar el ajuste sobre los mendocinos, los que votaron el Ítem Aula, tienen enormes privilegios y dietas que superan los $100.000.
Desde el SUTE y las agrupaciones que integran el FURS se viene exigiendo la reapertura de paritaria salarial, que se aplique la llamada "cláusula AMPROS" de aumento mes a mes según el porcentaje de inflación, y la pelea de fondo por un salario igual a la canasta familiar.
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Virginia Pescarmona
Docente, Corriente 9 de abril/Lista Bordó, Mendoza