Este martes fueron imputadas 8 nuevas personas, entre ellos dos policías, en la causa que investiga el pedido de coimas por parte del juez federal Walter Bento. El juez, que se encuentra imputado pero sigue en funciones, es el responsable de haber dejado en libertad a dos gendarmes que asesinaron a Andrés García Campoy en 2014
Martes 8 de junio de 2021 21:35
El caso que conmocionó los tribunales federales de Mendoza las últimas semanas tuvo un nuevo capítulo este martes, cuando se dieron a conocer 8 nuevas imputaciones, entre las que se encuentran dos policías.
En la causa ya se encontraban imputados el juez federal Walter Bento, acusado de liderar una asociación ilícita que cobraba coimas millonarias a cambio de beneficiar a personas detenidas por delitos de narcotráficos, entre otros; y otros tres abogados, acusados de ser los mediadores entre el juez y los detenidos en la negociación y pago de coimas.
Entre los nuevos imputados se encuentran el comisario Moschetti y un oficial de la Policía de Mendoza de apellido Bazán, junto a otro magistrado de la Justicia Federal de Mendoza que ocupa el rol de defensor oficial en ese fuero y otros abogados.
También fue dictada la inhibición de todos sus bienes y fue citado a declarar en la causa el próximo 15 de junio. Pese a esto, el juez sigue en funciones.
Este nuevo escándalo de la Justicia mendocina, que combina coimas, narcotráfico , operadores políticos y asesinatos, va más allá del pago de coimas. Entre las causas en las que Bento dictó sentencia en los últimos años, se encuentra la causa de Lucas Campoy, un joven asesinado en 2014 y por en laque fueron absueltos dos gendarmes acusados del caso de gatillo fácil.
A pesar de que el fiscal Jorge Calle caratuló la causa como homicidio agravado por la participación de la fuerza pública de seguridad, Bento dictó la falta de mérito a los gendarmes, quienes siguen en funciones e impunes.
En una entrevista en La Izquierda Diario, Mónica Campoy, mamá de Lucas, denunció que "el juez Bento a un medio conocido en Mendoza había dicho que Andrés se había suicidado cuando ni siquiera estaban las pericias realizadas". Mónica, que aún continúa la lucha contra la impunidad del gatillo fácil, denunció que Bento se negó a exhumar el cuerpo de Lucas para una nueva autopsia y que “todas las pruebas que mi abogado ofrecía, tanto como las del fiscal de la causa Jorge Calle, todas fueron rechazadas por el juez federal Walter Bento. Incluso cuando las pruebas fueron solicitadas por la Procuraduría contra la Violencia Institucional (PROCUVIN)”.