Domingo 1ro de mayo de 2016
Los habitantes del exclusivo barrio porteño de Recoleta vieron con sorpresa emerger entre las calles linderas a los majestuosos palacetes elementos extraños a su paisaje habitual. Banderas rojas, marrones, violetas, bordo y naranjas fueron coloreando el escenario dispuesto frente a la Embajada de Brasil, adonde comenzaron a juntarse grupos de personas cerca de las 4 de la tarde para realizar un acto en repudio al golpe institucional en ese país, el ajuste y la represión de Macri y los gobernadores.
Entre la multitud que se fue congregando, llegada desde muchos puntos de la Ciudad de Buenos Aires, de todo el conurbano bonaerense y La Plata, una importante delegación llegó desde la zona sur. A simple vista, y aun sin ver las banderas que portaba cada grupo, ya podían distinguirse los uniformes de los trabajadores ferroviarios de la Línea Roca, entre los cuales había maquinistas, señaleros, guardas y trabajadores de Vía y Obra. Cerca de ahí las camperas rojas de los trabajadores de Coca Cola se mezclaban con los overoles de los petroleros de Shell. Ambos grupos vienen de dar una importante lucha contra los despidos discriminatorios en sus respectivos lugares de trabajo, donde le torcieron el brazo a esas multinacionales logrando la reincorporación de varios trabajadores.
El grupo conformado por los aeronáuticos era distinguible por la juventud de sus integrantes, luciendo pecheras bordó detrás de la bandera de la agrupación El Despegue. La presencia de estudiantes de las universidades nacionales de Lanús, Quilmes, Avellaneda y Lomas de Zamora también se hacía sentir, junto a la de alumnos de los de distintos colegios secundarios e institutos terciarios y del CBC de Avellaneda. Completaban la delegación docentes de distintas localidades, trabajadoras metalúrgicas, choferes de colectivo y estatales de distintos organismos. Entre estos se encontraba Laura Magnaghi del Hospital Alende e integrante de ATE Sur, que propuso votar a su comisión directiva el repudio al golpe institucional en Brasil, aprobado por la mayoría.
Víctor Ottoboni, trabajador de FATE e integrante de la lista que acaba de ganar las elecciones en el sindicato del neumático, abrió el acto, para dar paso después a Claudio Dellecarbonara, trabajador del subte y dirigente del PTS que habló rodeado de trabajadoras y trabajadores de distintos sectores. También tomaron la palabra un trabajador estatal en lucha llegado desde Tierra del Fuego y un docente venido desde Santa Cruz, quienes relataron cómo están enfrentando a las gobernadoras del FpV que despiden y reprimen a tono con el gobierno nacional. La diputada nacional del FIT Myriam Bregman (PTS) se llevó una lluvia de aplausos luego de dirigirse al público, y fue seguida por el saludo de un grupo de brasileños residentes en Argentina que agradecieron contra con el espacio para hablar y la realización de esta iniciativa para apoyar al pueblo de Brasil. Como corolario hablaron Claudionor Brandao, trabajador no docente de la Universidad de San Pablo y dirigente del MRT (grupo hermano del PTS en Brasil), y Nicolás del Caño, quien cerró el acto planteando nuevos desafíos políticos a quienes estaban presentes. Justo antes llegaba desde Francia un saludo de entusiastas jóvenes que vienen luchando contra la implementación de una nueva ley de empleo que traería un notorio empeoramiento de las condiciones de trabajo.
Al retirarse los grupos comentaban sus impresiones acerca del acto; muchos no habían estado en ninguna actividad donde se planteara la importancia de tener una perspectiva internacionalista, y menos habían visto esto aplicado en los hechos con una acción concreta. “La clase obrera / es una y sin fronteras” fue el canto más escuchado esa tarde, con el que se fueron todos en la cabeza.