Se trata de Facundo Maggio, defensor de genocidas condenados por delitos de lesa humanidad como Ernesto Arturo Alais, Carlos Eduardo Trucco y el capellán José Mijalchyk en la megacausa “Arsenal Miguel de Azcuénaga y ex Jefatura de Policía II”.
Viernes 17 de julio de 2020 21:15
A través de un pliego enviado a la Legislatura de Tucumán, el gobernador Juan Manzur, solicitó la designación del juez de instrucción Facundo Maggio para el cargo de Juez del Tribunal de Impugnación.
Se trata de un puesto clave en la justicia penal de la provincia ya que es el órgano revisor de las resoluciones judiciales -sentencias, órdenes de detención, etcétera- adoptadas en instancias anteriores.
La carrera de Facundo Maggio, reconocido defensor de imputados y condenados por delitos de lesa humanidad en Tucumán, ganó impulso de la mano del gobernador, Juan Manzur, quien en 2018 lo conviritió en juez de instrucción de la II Nominación del Centro Judicial de la Capital.
Recordemos que en 2017, Maggio cobró notoriedad por presentar un pedido de 2×1 en el cómputo de penas a los genocidas, razón por la cual Manzur decidió retirar “por prudencia” su pliego como candidato. Al año siguiente volvió a insistir y logró los votos del Frente para la Victoria para convertirlo en juez.
Y es que Facundo Maggio no solo cuenta con el apoyo del gobernador, sino también del titular del Ministro Público Fiscal, Edmundo Jiménez, de quien es sobrino. Hace apenas unos días el comercio de favores entre el ministro y el gobernador volvió al primer plano tras la designación de Ana Lucía Jiménez, hija del ministro, en la Unidad Ejecutora del Poder Ejecutivo provincial.
En su carrera como abogado, Maggio se hizo cargo de la defensa de numerosos genocidas condenados por delitos de lesa humanidad como el ex militar Carlos Eduardo Trucco, condenado a 14 años de prisión; Carlos Diacono, Enrique Bonifacino, Ernesto Arturo Alais, Camilo Orce, Cayetano José Fiorini, Chuchuy Linares y Luis Rolando Ocaranza, en la causa del Operativo Independencia.
También defendió al capellán José Mijalchyk, finalmente absuelto, en el marco de la megacausa “Arsenal Miguel de Azcuénaga y ex Jefatura de Policía II”.
La promoción de Facundo Maggio para el cargo de juez del Tribunal de Impugnaciones es mucho más que un caso de nepotismo, como apenas denuncian los referentes de Cambiemos, que no ve mayores problemas en su oscuro prontuario. Se trata de un indicio más de una escalada represiva que incluye no soló el empoderamiento de las fuerzas policiales que actúan en la más completa impunidad, como vimos recientemente con los de Luis Espinosa o Ceferino Nadal; incluye también el pedido de Juan Manzur al gobierno nacional para que envíen una dotación del Ejército Argentino que se apostaría en el ex Arsenal Miguel de Azcuénaga, donde funcionó un centro clandestino de tortura y exterminio.
Postulación al fuero federal
Maggio además es aspirante a cubrir el cargo del Vocal del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán en el marco del concurso 425 que se tramita en el Consejo de la Magistratura de la Nación.
Por sus antecedentes como defensor de genocidas, diferentes organizaciones de derechos humanos enviaron impugnaciones al Consejo para que no se incluya a Maggio en la terna de aspirantes.