Los radicales impusieron el decretazo, pero perdieron la cohesión del bloque Cambia Mendoza, fracasaron en su intento de disciplinar a los sindicatos y perdieron una amplia base social.
Jueves 24 de marzo de 2016
El gobernador Cornejo, junto a Lucía Pannocchia(su esposa), la bodeguera Susana Balbo y Pamela Verasay fueron cenar con el emperador Obama y la ceocracia el día que en la provincia se aprobó su decreto contra los trabajadores de la educación. Si no fuera porque sabemos que lo hace de lamebotas nomás, algún incauto podría pensar que fue a festejar que por ahora impusieron su voluntad. Sin embargo, a pesar de haber logrado un objetivo parcial, los radicales se quedaron con un sabor amargo. En esta primera batalla, el gobierno logró su objetivo, pero tuvo muchas mas heridas de las que esperaba.
Hasta el momento los mayores logros de Cornejo fueron aumentar la desocupación y la conflictividad social
No fue una "consecuencia no deseada" de una decisión que en realidad tenía buenas intenciones. De ninguna manera, las decisiones de Cornejo no tienen buenas intenciones y las consecuencias de las mismas contemplan el enfrentamiento con los trabajadores. Cornejo busca disciplinarlos para implementar su plan. Para ello definió claramente quienes serán sus amigos y quienes sus enemigos emulando la lógica que cuestionaban del kirchnerismo.
Que los enemigos del gobierno radical son los trabajadores no caben dudas
En su intento de disciplinamiento, el primer objetivo es desprestigiar la organización gremial de los trabajadores. Si lo logra le será más fácil avanzar con su plan, por eso mientras se lo enfrenta también es necesario organizarse para recuperar los sindicatos y represtigiarlos poniéndolos al servicio de la lucha por los intereses de los trabajadores.
En ese sentido, la primera batalla de magnitud de Cornejo fue contra los trabajadores de la educación. En este conflicto, el gobierno radical recurrió a una batería muy amplia de acciones. Empezó señalando que quería represtigiar el rol del docente en la sociedad, semejante nivel de generalidad es un método para vender una idea de la que nadie puede estar en contra, pero sin decir cómo lo hará. Siguió con una campaña contra los "ñoquis" y flaco favor le hizo el peronismo tratando de dejar acomodados a todos sus amigos y familiares con algún "carguito" en el Estado.
Todo mendocino y mendocina, aunque le molesten los acomodos, sabe que no sobran trabajadores del Estado, de hecho faltan y muchos. No solo para encarar un plan que solucione los problemas estructurales que sufren los trabajadores y el pueblo sino para atender la salud, la educación, los servicios y la infraestructura general de la provincia en el calamitoso estado en la que la han dejado radicales, demócratas y peronistas a lo largo de las décadas. Con esta campaña buscó la legitimidad necesaria para despedir trabajadores como los del Casino. En el caso de las docentes, atacó las licencias, las trató de privilegiadas, de vagas y abusivas. Y todo esto sin dejar de nombrar familiares y amigos en todas las reparticiones.
No pudo ni con procesos, ni con patotas, ni con descuentos
Una vez que el plan estuvo en marcha, muchos que acompañaron a Cambia Mendoza comenzaron a darse cuenta que no eran despidos y ajustes lo que habían votado y salieron a pelear por sus derechos. Cuando esto sucedió, el gobernador escaló en sus métodos. Primero procesó a reconocidos dirigentes sindicales buscando generar miedo, como no logró, de hecho las manifestaciones y protestas se incrementaron, recurrió a las patotas paraestatales y no tuvo éxito. Tampoco tuvo éxito en su intento de reclutamiento de los padres de los estudiantes como fuerza de choque contra las maestras a través de la televisión y sus llamados a que concurran a las escuelas. Y tampoco le dio resultado la extorsión a los estudiantes tomando exámenes los días de paro.
Solo le quedaron los descuentos a las docentes y tres paros contundentes fueron la respuesta de las trabajadoras de la educación. Hasta ahora, en esta materia, los fracasos son mayores a los éxitos aunque haya avanzado con algunos despidos y logrado el decretazo. Todavía la organización sindical de los trabajadores sigue intacta a pesar de los golpes. Los trabajadores saben que la única lucha que se pierde es la que se abandona y todo demuestra que esa no es una opción. Avanzan en reclamar a las direcciones de sus sindicatos una coordinación efectiva de todos los trabajadores estatales que podría concretarse en los próximos días.
Se consolida la experiencia de los trabajadores con las organizaciones políticas
El peronismo genera desconfianza aunque se ubica como opositor cuando es uno de los principales responsables de esta situación. Todo recuerda a Perez. Por su parte, el Frente de Izquierda se consolida como una opción confiable. Expresa políticamente los reclamos del pueblo trabajador y nadie puede cuestionar su coherencia acompañando todas sus luchas. El radicalismo y sus aliados, pierden credibilidad por los casos de nombramientos de familiares y generan bronca en los trabajadores que votaron un cambio y solo tienen despidos y persecución.
Es en el plano político donde Cornejo se encontró con su mayor fracaso al descubrir que sus alianzas parlamentarias no son tan sólidas como Nestor Parés, el presidente de la Cámara de Diputados, las mostraba.
Fue el propio Parés el que se vio obligado a dirimir la votación sobre el decreto 228/16. Luego de pasar por el Senado donde tienen mayoría los radicales, todo le hacía suponer a Cornejo que en Diputados sería un trámite. Sin embargo dos de sus aliados, el Partido Demócrata y el Frente Renovador, encontraron la oportunidad de cobrar protagonismo y renegociar hacia adentro el rol que jugaran en este gobierno. Hasta ahora venían siendo responsables de todos los males, sin obtener más beneficios que las suculentas dietas que cobran. Está en juego la repartija de los negocios para los próximos años y los aliados de Cornejo quieren su parte.
Primero fue Guillermo Pereyra quien el domingo por la tarde anunció a través de un comunicado que no daría quorum e impuso una reunión en la que participaron la Iglesia, las cámaras empresarias, el ministro de gobierno, legisladores de distintas fuerzas políticas y el SUTE, la llamaron "Mesa de Dialogo". El fracaso de la sesión especial y del dialogo, que Cornejo cerró hace rato, fue estrepitoso. Cornejo sufrió su primer derrota política de magnitud, su ofensiva decretista perdió legitimidad social y dejó en evidencia la falta de cohesión del bloque Cambia Mendoza que puede poner en crisis próximos proyectos. Así llegó el radicalismo a la sesión especial del miércoles en Diputados.
El FIT ya había anunciado que votaría de forma negativa al decreto, rechazando cualquier decisión que no fuera en beneficio de los trabajadores Así lo hicieron sus dos senadores y cuatro diputados. Se destacó la cerrada defensa de las trabajadoras y los trabajadores de la educación que realizó Noelia Barbeito en la fundamentación de su voto.
El peronismo por su parte se ubicó del lado de las maestras, borrando con el codo lo que ayer firmó con las dos manos. Hace unas semanas devolvieron los favores recibidos del radicalismo durante el gobierno de Perez al acompañar los superpoderes que le otorga a Cornejo la Emergencia en Seguridad;también rechazada por el FIT. Así las cosas, todo hacía suponer que la votación sería 23 a 25, que es la cantidad de diputados que tiene Cambia Mendoza, pero toda la solidez que vendía Pares se desvaneció y tanto el PD como el FR se abstuvieron.
El resultado fue 23 a 23 y tuvo que desempatar quien era el encargado de evitarle esta situación a Cornejo, Nestor Parés, porque así lo indica el reglamento de la Cámara. Esto también es una muestra de los límites de la autoridad que tiene un gobernador acostumbrado al personalismo. Ahora podrá culpar al presidente de la Cámara de Diputados, que bastante inoperancia mostró, sin embargo su autoridad ya no es la misma.
En lo inmediato, la aprobación del decretazo es un golpe a las maestras que lo sentirán en el bolsillo, pero la lucha continúa. Los radicales impusieron el ítem aula y el recorte salarial, ahora vienen por las Juntas Calificadores y el salario de los demás trabajadores del Estado. Está por verse la ubicación de los dirigentes sindicales, pero lo que se muestra como una urgencia para los trabajadores de Mendoza es plantearse un plan de lucha coordinado, en principio de todos los trabajadores del Estado, para poner un freno a Cornejo.
Ese freno podría comenzar el 4 de abril, fecha en la que está anunciado un paro nacional de CTERA y se conmemora el 44 aniversario del Mendozazo, cuando un paro de todos los estatales de la provincia le muestren a Cornejo la verdadera magnitud del conflicto que generó y le marque un camino a los estudiantes, a los trabajadores privados y las mujeres que reclaman por sus derechos. En lo inmediato, debemos ganar las calles este 24 de marzo demostrando que la lucha de los 30.000 compañeros detenidos - desaparecidos hoy continua vigente y darles un mensaje contundente tanto a Cornejo como a Macri.