El aumento de femicidios cada año deja en evidencia el desinterés de los gobiernos de turno por incorporar en la agenda políticas públicas en materia de género. En este tema a macristas y peronistas la grieta no los divide.
Jueves 6 de junio de 2019 00:00
Cada marcha de NiUnaMenos significó una bandera constante de lucha, de acompañamiento, de poner en palabras algo tan elemental como era “paren de matarnos”. Sin embargo, y a pesar de la contundencia de cada movilización, que fueron acompañadas por reclamos concretos, desde el año 2015 hasta la fecha son apenas un puñado de medidas las que se llevaron a cabo y que desde ya resultaron insuficientes.
La demagogia de los gobiernos de turno ha sido contundente. Entre el primer NiUnaMenos y hoy hubo 1.193 femicidios. Buenos Aires es una de las provincias con tasas más altas, 428 casos. Ademas hubo al menos 31 travesticidios.
Si pusiéramos en un mismo grupo a los femicidas, veríamos que en el 76,2 de los casos las mujeres fueron asesinadas por su pareja, ex pareja o algún familiar. Esto no significa que sea un problema de puertas adentro. Todo lo contrario, la violencia machista es estructural y funcional a un sistema (capitalista). Una mujer es asesinada solamente por su condición al menos cada 30 horas. En lo que va del año 52 niñes se quedaron sin su mamá.
La situación de una mujer que se enfrenta a la violencia machista tiene varias aristas. Es por eso que no se trata de tomar medidas aisladas, sino de analizar un conjunto de estrategias que permitan paliar, aunque sea mínimamente, este flagelo que se compone de una larga cadena de violencias y cuyo último eslabón es el femicidio.
En este sentido, en junio de 2015 el diputado Nicolás del Caño del PTS en el Frente de Izquierda junto a Myriam Bregman presentó un proyecto de ley para declarar la Emergencia contra la violencia hacia las mujeres. Si bien existe la Ley de Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres, sancionada en 2009, la misma no garantiza una respuesta inmediata para las víctimas.
El proyecto que desde el 2015 está impulsando Del Caño y Bregman, contempla un régimen de asignaciones económicas y cobertura social, refugios transitorios y plan de viviendas, licencias laborales en el ámbito público y privado, licencias y pases educativos para las víctimas y sus hijos y la creación de equipos interdisciplinarios que acompañen integralmente a las mujeres en el proceso.
Diferente ha sido la actitud de dirigentes de otros espacios políticos, que no dudaron en sacarse la foto sosteniendo el cartel de NiUnaMenos, pero no hicieron nada para avanzar en políticas públicas en materia de género. Fueron pocas e insuficientes las medidas tomadas por los funcionarios.
Por ejemplo, se sabe que en la mayoría de los casos las mujeres se ven imposibilitadas de contratar un abogado. Se sancionó entonces una ley para proveer de asistencia legal gratuita a las mujeres en situación de violencia. ¿Y cuántos abogados fueron destinados a cumplir con esta tarea? 13. Sí, no hay un error de tipeo, 13 abogados para las mujeres de todo el país.
Mucho se habló también de los “famosos” hogares refugios. Hoy en el país, la Red Nacional de Hogares de Protección Integral cuenta con 89 refugios. Hay provincias que ni siquiera tienen uno, como Formosa, Misiones, Tierra del Fuego, Tucumán y Santiago del Estero (tiene prevista la inauguración de uno).
Formosa, gobernada por Gildo Insfrán (PJ) desde el año 1995 y reelegido indefinidamente, gracias a una modificación en la Constitución. Tierra del Fuego, cuya gobernadora Rosana Bertone (PJ), es declarada defensora antiderechos. Tucumán, al frente del gobierno está Juan Manzur (PJ), provincia en donde las niñas violadas son obligadas a parir. Santiago del Estero, gobernada por Gerardo Zamora, un radical aliado del kirchnerismo, y a pesar de ser este su segundo mandato, parece que no pudo hacer mucho por poner en su agenda políticas públicas en materia de género.
A nivel nacional la situación no varía demasiado. El Instituto Nacional de las Mujeres (INAM), dirigido por Fabiana Tuñez, elaboró un plan en 2017 para construir 36 hogares de protección integral. El 80% del presupuesto asignado se destinaría para cumplir con este objetivo que llevaría adelante el Ministerio del Interior y Obras Públicas. Solo se planificaron 3, que aún no están construidos, en Junín, La Plata y Quilmes, municipios gobernados por intendentes de Cambiemos.
De modo que el aumento exponencial de femicidios está íntimamente ligado a la administración de los recursos, a las prioridades que establecen los gobiernos y partidos mayoritarios que gobiernan en las provincias como si fueran feudos, que en el Congreso con sus diputades levantan la mano para sancionar leyes que perjudican a las mujeres a los trabajadores y la juventud. En este caso la grieta no los divide.