El joven murió producto de un disparo y golpes en la cabeza. Familiares protestaron frente a Tribunales y no fueron recibidos.
Martes 21 de febrero de 2017
En la mañana de ayer familiares y vecinos de Miguel Reyes Pérez protestaron frente a los Tribunales para exigir la prisión preventiva a los policías responsables de su muerte. Miguel murió el 16 de enero como consecuencia de un disparo en la frente y los golpes en la cabeza propinados por la culata de una itaka. El ataque al joven de 24 años ocurrió en la víspera de Navidad, en el barrio San Cayetano, donde las imágenes del ataque se viralizaron en las redes sociales.
Hay identificados dos policías, con los nombres de “Navarro” (apodado “Rambito”) y “Figueroa”, aunque no hay imputados. Ambos continúan en funciones. Un abogado de Andhes presentó un escrito para constituirse como querella, en tanto las autoridades judiciales se negaron a recibir a la familia del joven, quienes denuncian amedrentamiento por parte de la Policía.
La causa se encuentra en la etapa de instrucción en la fiscalía X. Dicha fiscalía no tiene fiscal a cargo, por lo que deberá ser subrogada por algún integrante de otra fiscalía.
La movilización de los familiares fue acompañada por la Mesa de Apoyo a la causa, integrada por organismos de derechos humanos –Ceprodh, Andhes, entre otros– y organizaciones sociales y políticas.