Se trata de las empresas Rayo Bus, Libertad UTE, Transportadora Villalba, Bus Periférico y Tucumán Santiago. Las patronales recibieron los subsidios pero se niegan a cancelar la deuda salarial. Denuncian falta de protocolos mínimos de higiene y seguridad.
Jueves 18 de marzo de 2021 14:06
Desde esta mañana los trabajadores de las empresas que explotan las líneas 18 (Bus Periférico, Transportadora Villalba y Tucumán Santiago), línea 8 (Rayo Bus) y 131 (Libertad UTE), comenzaron un paro en reclamo del pago de la deuda salarial.
En el caso de los trabajadores de Rayo Bus y Libertad UTE, del empresario Miguel Mitre, la deuda acumulada incluye la totalidad del sueldo de febrero y 15.000 pesos adicionales, en promedio, por la diferencia del acuerdo paritario que las empresas debían pagar el año pasado. La deuda promedio por trabajador asciende a un promedio de 80.000 pesos. Pero en el caso de los trabajadores de Tucumán Santiago (línea 18), la deuda acumulada es mucho mayor e incluye salarios de octubre, noviembre, diciembre, aguinaldo y diferencia salarial desde el año pasado.
"Hay compañeros que no tiene para parar la olla. Estamos endeudados hasta el cuello. La situación no da para más. La empresa dice que no le alcanza, pero vienen recibiendo los subsidios todos los meses. Encima estamos sin obra social en plena pandemia, a pesar de que nos descuentan los aportes de la boleta del sueldo. Esa plata se la están haciendo quedar ellos", nos comenta un trabajador de la línea 8.
En los portones de la empresa, los trabajadores se reunieron para definir la postura ante la empresa. En principio, la medida de fuerza continúa hasta que la empresa cancele toda la deuda salarial y cualquier decisión deberá ser refrendada por los trabajadores en asamblea.
También nos comentan que la empresa no cumple los protocolos mínimos de higiene y seguridad: "Se supone que no pueden ir más de 10 personas paradas, pero nosotros tenemos la orden de subir a todos. Vamos con hasta 100 personas. Muchos chicos que van a las escuelas. Uno solo que suba con el Covid y ya contagia a todos los que están al rededor. Las empresas tienen que aumentar la frecuencia y poner más coches en la calle", comenta otro chofer de la empresa Libertad UTE.
Los choferes denuncian también que la empresa ni siquiera los provee de barbijos, que hay compañeros con comorbilidades que siguen trabajando y que ya tiene muchos casos de compañeros contagiados.
Asambleas y comisiones de higiene
Las patronales del transporte ya adelantaron que no podrán afrontar los salarios de marzo, anticipando un conflicto que pretenden resolver con más subsidios y tarifazos. Hay que exigir a la UTA y a sus delegados asambleas en todas las líneas y confluir en una gran asamblea de base, abierta a todos los choferes, que unifique la fuerza de los trabajadores de todas las líneas.
Esos espacios asamblearios, donde cada trabajador tenga voz y voto por igual, deben tener el poder de decisión sobre las medidas a tomar y qué reclamar.
En los inicios de una segunda ola de contagios que promete ser mucho más agresiva que la primera, es necesario que los trabajadores pongan en pie comités de higiene y seguridad organizados desde abajo, para garantizar que se apliquen los protocolos elementales de cuidados para los trabajadores y usuarios.
La crisis del transporte no puede ser descargada sobre los hombros de los trabajadores y usuarios, es necesario empezar a plantear una salida propia e independiente de los intereses de las patronales. El transporte público no puede seguir siendo una fuente de especulación y negocios, debe ser estatizado bajo control de trabajadores y usuarios garantizando un servicio eficiente, de calidad y en el que se respeten todos los derechos laborales.