Alfredo Mena y Silvia Posadas fueron sumariados y notificados de su expulsión por medio de una resolución del Siprosa, por participar de la última protesta contra la ministra. A las 10hs los trabajadores de ese hospital realizarán una asamblea para discutir un plan de lucha en defensa de sus compañeros.
Miércoles 6 de enero de 2021 07:57
Luego de cumplirse un año de que el gobernador Manzur rompiera el acta acuerdo y anule la cláusula gatillo para congelar el salario de los trabajadores de la salud, su ministerio continúa hostigando a los esenciales.
En el día de ayer trabajadores de enfermería del Centro de Salud fueron notificados de su expulsión del hospital y de la adjudicación de una sanción administrativa para desplazarlos a distintos CAPS, debido a que se manifestaron exigiendo mejores salarios y mejores condiciones laborales a la ministra Chahla durante su última visita al Zenón Santillán.
Los directivos del SIPROSA han dado muestras suficientes de que conducen una institución que persigue y hostiga a sus trabajadores para mantenerlos en un silencio disciplinado, ahogando todo tipo de libertad de expresión. El modus operandi consiste en la persecución a través de las redes sociales y en los hospitales, para luego en épocas de vacaciones, disparar resoluciones de traslados o sumarios administrativos a trabajadores que no se encuentren alineados políticamente o que reclamen por las injusticias del sistema.
Está vez, los enfermeros Alfredo Mena y Silvia Posadas fueron seleccionados para ratificar las maniobras persecutorias orquestadas por la ministra. Notificados por medio de una resolución firmada por el Secretario Médico del SIPROSA, Luis Medina Ruíz, y el abogado Mosqueira, los enfermeros serán expulsados del Hospital Zenón Santillan y sumariados por el supuesto de que ambos "golpearon el vehículo que trasladaba a la señora ministra" durante el repudio de los trabajadores de ese hospital a las provocaciones de la Dra Chahla en el pasado 03 de diciembre.
Ambos trabajadores de enfermería fueron señalados como el blanco de disciplinamiento para intentar ahogar el reclamo de los cientos que mastican el descontento con la situación laboral y salarial en la salud.
Con el cinismo que caracteriza las conductas persecutorias del SIPROSA, sostienen que "golpear el automóvil de la señora ministra es una falta de decoro y falta grave". De esta categoría de gravedad que expresa una preocupación por la integridad de un vehículo se demuestra la existencia de una "doble vara ética y moral" por parte de los funcionarios del SIPROSA.
¿Es más grave que mantener en la precariedad laboral a trabajadores de la salud que se desempeñaron y se enfermaron en la pandemia? ¿Es más grave que darles garantías a los empresarios amigos para que mantengan el fraude laboral y los salarios de indigencia de las cooperativas y empresas tercerizadas de alimentos y seguridad en los hospitales durante una pandemia? ¿Es más grave que dejar sin trabajo a los empleados de la salud que fueron contratados para los hospitales modulares en la Pandemia? Las respuestas afirmativas se escurren por esa doble vara ética y moral, que muestran a los funcionarios más preocupados por el golpeteo suave en el vidrio del automóvil de la ministra, en lugar de resolver los problemas estructurales del sistema de salud.
Este nuevo ataque contra los trabajadores esenciales, contra los que ponen el cuerpo en la pandemia, encuentra el repudio masivo de miles que dicen "¡Basta de persecución en la salud!".
Hoy miércoles, a las 10h, trabajadores del hospital Centro de Salud convocan a una asamblea para discutir un plan de lucha y evitar la persecución y la expulsión de los compañeros. En tiempos de hostigamiento al conjunto de los trabajadores, los gremios tienen la tarea crucial de ponerse a la cabeza para enfrentar estos ataques, y desarrollar asambleas en todos los hospitales para continuar con el plan de lucha desde las bases, porque este atropello debe frenarse ¡Si tocan a uno tocan a todos!