Rodriguez Campos fue funcionaria desde el 2004, en las gobernaciones de Alperovich y Manzur. Afiliada al PJ y sobrina del ministro público fiscal, su nombramiento es un lazo más entre la familia judicial y el poder político.
Maximiliano Olivera @maxiolivera77
Martes 20 de agosto de 2019 15:45
En los días previos a las PASO, el gobernador Juan Manzur comenzó a barajar quién ocuparía el lugar vacante en la Corte Suprema tras la renuncia de René Goane. Afianzado por los resultados electorales, el mandatario se inclinó por Eleonora Rodríguez Campos (41 años), quien venía desempeñándose como funcionaria en la Fiscalía del Estado. Afirmada la intención de Manzur, bastó unos días para que la mayoría peronista hago lo suyo en la Legislatura y el pliego de Rodríguez Campo sea aprobado. Hoy la ex funcionaria asumió como vocal del máximo tribunal.
Al repasar algunos datos filiatorios de la nueva vocal de la Corte no es difícil pensar que todo queda en familia. Nieta de Fermín Edmundo Jiménez, vocal de la Corte designado por Julio César Aráoz, interventor del menemismo en 1991. Hija de Elva Graciela Jiménez, ex vocal de la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Instrucción. Sobrina de Edmundo Jiménez, actual ministro público fiscal y ex ministro de Gobierno y Justicia de José Alperovich. Hermana de Eloísa Rodríguez Campo, coordinadora general del Ministerio Público Fiscal, o sea, mano derecha de su tío. Cuñada de Facundo Maggio, el defensor de genocidas que fue nombrado por Manzur como juez de Instrucción en lo Penal Nº 2.
Pero el ambiente “familiar” trasciende los lazos de sangre. Desde 2004 fue funcionaria de la Fiscalía del Estado, dirigida en ese entonces por Antonio Estofán -hoy actual vocal de la Corte- en los inicios del alperovichismo. Con 15 años en el área de los abogados del Estado, Rodríguez Campos llegó a la cúspide de la Fiscalía cuando fue nombrada como su titular. Ocurrió en enero, luego de que Daniel Ávila renunciará a la Fiscalía para asumir como vocal de la Corte.
“Queríamos que sea una mujer”, afirma Manzur pretendiendo contrarrestar su imagen de enemigo de los derechos de las mujeres. Pero lejos de ser un gesto renovador, la decisión de Manzur es un capítulo más en la elección “a dedo” de jueces afines al oficialismo político. La actual Corte Suprema fue nombrada por los dos últimos gobernadores. Daniel Posse (actual presidente), Estofán y Claudia Sbdar fueron designados por Alperovich. En tanto que Ávila y Rodríguez Campos son los dos vocales que nombró Manzur. Para ilustrar esta aceitada relación en la Corte y el peronismo, está la afiliación de Rodríguez Campos al Partido Justicialista. La flamante vocal aseguró que hoy se desafiliaría y con todo soltura afirmó que es “independiente en todo”
A la casta judicial tucumana -rodeada de privilegios, donde un vocal de la Corte cobra al menos $288.000 mensuales- poco le importa guardar las formas para aparentar la “independencia de poderes” frente al Gobierno provincial y sobreactuar los “valores republicanos”. La designación de Rodríguez Campos se inscribe en esta historia abarcada por el largo brazo de la familia judicial y las patas cortas del poder político.